La despedida de Pérez de los Cobos incluye un mensaje para Marlaska sobre la auténtica disciplina alejándose del servilismo

El coronel Diego Pérez de los Cobos, en una imagen de archivo./

«Me voy firme en los compromisos adquiridos: comprometido con el respeto a la legalidad, la protección de nuestra Constitución, y la defensa de la unidad e integridad territorial de la Patria», declaró ayer el coronel Diego Pérez de los Cobos durante su discurso final como jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid.

Pérez de los Cobos cumplirá 61 años en diciembre próximo, edad en la que los oficiales de la Guardia Civil deben entrar en situación de reserva.

Aunque podría ampliar su actividad hasta los 65 años en caso de haber ascendido a general, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha estado ignorando consistentemente los resultados de los procesos internos de promoción, en los que Pérez de los Cobos ha quedado en primer lugar.

Además, Marlaska demora la ejecución de las resoluciones del Tribunal Supremo que, en junio pasado, ordenaron a él y a la ministra de Defensa, Margarita Robles, anular el último proceso selectivo. Esto con el fin de corregir las irregularidades detectadas y justificar la valoración de «la prelación e idoneidad» de los mandos de la Benemérita que merecen ascenso, especialmente el coronel Pérez de los Cobos.

Pérez de los Cobos ha ganado todos los recursos legales que ha presentado (siete hasta la fecha). Como resultado de uno de estos, fue reincorporado como jefe de la Comandancia de Madrid, desde donde se despidió públicamente en un discurso pronunciado ayer con motivo del Día de la Patrona de la Guardia Civil.  

«Hace justo seis años y medio, el 12 de abril de 2018, asumí el cargo de jefe de la Comandancia de Madrid. En aquel momento, declaré que ‘no poseo otro norte que el servicio a España y a los ciudadanos mediante el estricto cumplimiento de la legalidad’ y me comprometí públicamente a ‘fomentar y exigir los valores que han sido emblema de esta institución Benemérita: honor, disciplina, espíritu de sacrificio y lealtad‘», expresó el coronel.

«Desde entonces, como durante toda mi trayectoria, he mantenido siempre presente el juramento hecho a la bandera hace 42 años en la Academia General Militar: ‘Obedecer y respetar al Rey, defender la soberanía e independencia de la Patria, su unidad, integridad territorial y el orden constitucional'», añadió.

Pérez de los Cobos reconoció que su periodo al mando de la Comandancia «fue mucho más turbulento de lo que esperaba inicialmente», aludiendo al proceso judicial sobre su destitución, que terminó con una sentencia a su favor.

«Puedo afirmar, sin falsa modestia, que me voy con la convicción de haber respetado esos compromisos adquiridos: fiel al cumplimiento de la legalidad, a la defensa de nuestra Constitución, la unidad y la integridad territorial de la Patria, leal con mis subordinados y disciplinado en aquello que la verdadera disciplina -tan distinta del servilismo y la sumisión– debe abarcar», afirmó.

«En resumen, me despido con la cabeza erguida, la conciencia tranquila y con la mayor recompensa que un militar puede tener, la mirada de quienes estuvieron bajo mi mando», concluyó.

Los presentes reconocieron las palabras de Pérez de los Cobos con prolongados aplausos.

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