Pérez de los Cobos critica a quienes intentan transformar a policías y guardias en subordinados para intereses partidistas

El coronel Diego Pérez de los Cobos. /

El coronel Diego Pérez de los Cobos critica a quienes intentan convertir a policías y guardias civiles en «lacayos al servicio de causas partidistas».

Pérez de los Cobos recibió un galardón de la Confederación Española de Policía aprovechando para defender la dignidad y el deber público de los cuerpos policiales.

Fue cesado por el ministro Marlaska en 2020, decisión que el Tribunal Supremo declaró ilegal, aunque Interior demoró su reingreso y su ascenso a general.

Tras años de disputas judiciales, Pérez de los Cobos pasó a la reserva sin haber alcanzado el rango de general, a pesar de ser el primero de su promoción.

El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos es probablemente la figura que más ha confrontado y que mayor oposición ha mostrado frente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, debido a su gestión al frente de dicho ministerio durante los últimos ocho años.

Fue el propio ministro quien se estableció como su principal detractor dentro del Instituto Armado.

Aunque siempre mantuvo un comportamiento elegante y prudente, el mando nunca ha evitado expresar sus opiniones cuando le han consultado sobre la situación que atraviesa tanto la cartera dirigida por Grande-Marlaska como la Policía y la Guardia Civil.

En días recientes, el coronel lanzó una reflexión sobre el camino actual de la Policía Nacional y la coyuntura que atraviesa el Cuerpo tras el escándalo sexual protagonizado por el DAO José Ángel González, Jota, investigado por una agresión sexual a una subordinada.

Este mensaje fue pronunciado al recibir la condecoración de la Confederación Española de Policía (CEP) en su VII Congreso Nacional. Su distinción reconocía su «trayectoria destacada, compromiso de servicio y firme apego a los principios que sustentan la convivencia».

Al aceptar el premio, el coronel afirmó: «La Policía Nacional constituye una institución fundamental para el bienestar ciudadano y el desarrollo del país. Ni los policías ni los guardias civiles merecen el descrédito por el que algunos intentan hacernos pasar».

Pérez de los Cobos reiteró: «Si alguien pretende contar no con servidores públicos ejemplares, sino con despreciables lacayos al servicio de intereses particulares dispuestos a actuar en beneficio de sus amos, debemos mostrarle la salida».

«Los policías nacionales y guardias civiles han escrito durante décadas, con sangre y sacrificio, algunas de las páginas más heroicas de la historia de España, y no están dispuestos a que cuatro indignos las manche por ambición personal», concluyó.

Al finalizar su intervención, Pérez de los Cobos rindió tributo a los guardias civiles y policías nacionales que entregaron su vida por España y por el Estado de derecho, especialmente aquellos caídos en la lucha contra el terrorismo.

«Otorgar a sus cómplices un trato casi de ciudadanos ejemplares resulta casi tan reprochable como permitir mediante artificios legales que quienes recientemente empuñaban armas para asesinar a nuestros compañeros circulen libremente como si no hubiese pasado nada», declaró.

Controversia con Marlaska

El coronel fue destituido en 2020 como jefe de la Comandancia de Madrid por orden del ministro Marlaska, quien alegó «pérdida de confianza» tras la negativa del mando a proporcionar datos de una investigación judicial en curso, una acción ilegal. Pérez de los Cobos apeló esa medida.

El Tribunal Supremo calificó ilegal el cese y mandó su restitución, desautorizando claramente al ministro. Esta decisión supuso un revés judicial para Marlaska, aunque el titular de Interior demoró repetidamente el cumplimiento de la sentencia.

Además del cese, el coronel emprendió acciones legales contra resoluciones ministeriales relacionadas con su promoción a general, alegando que el Gobierno modificó normas y criterios para bloquear su ascenso, lo que ha derivado en varias derrotas judiciales para Interior.

Pese a sus victorias en los tribunales, a finales de 2024, tras cumplir 61 años, el coronel pasó a reserva (jubilación en la Guardia Civil), marcando el fin de su carrera activa luego de años de disputas y reclamaciones judiciales. El saldo amargo de no haber alcanzado el rango de general, a pesar de ser primero de su clase, se debió a la animosidad del ministro.

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