Investigación revela presencia de compuestos tóxicos en auriculares de varias marcas

La presencia de estos químicos implica riesgos para los consumidores y complica el reciclaje de los dispositivos

Por Irene Herrero

Seguir enUna mujer con unos auriculares

Los auriculares se han consolidado como un complemento fundamental en la vida diaria de muchas personas. Desde escuchar un podcast durante el trayecto al trabajo hasta acompañar las rutinas en el gimnasio con música, e incluso como un elemento estético. Sin embargo, una investigación reciente reveló que distintos modelos contienen componentes nocivos para la salud.

El estudio, desarrollado por el proyecto ToxFree LIFE for All y divulgado por la organización ambiental checa Arnika, evaluó 81 modelos de auriculares. Los hallazgos resultaron alarmantes, dado que todos los productos incluyeron bisfenoles, compuestos vinculados a alteraciones hormonales. En el 98 % de las muestras se identificó bisfenol A (BPA), cuya utilización está restringida en la Unión Europea, y su reemplazo más frecuente, bisfenol S (BPS), apareció en más del 75 % de los casos.

Conviene destacar que las concentraciones máximas detectadas alcanzaron los 351 mg/kg (0,035% en peso), superando el límite de 10 mg/kg establecido por la Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA).

Junto a los bisfenoles se detectaron ftalatos, retardantes de llama y parafinas cloradas, sustancias que pueden influir negativamente en la salud hormonal y la fertilidad, especialmente ante la exposición simultánea y acumulativa desde diversas fuentes cotidianas, fenómeno conocido como “efecto cóctel”.

Unos auriculares inalámbricos sobre una

La presencia de estas sustancias no solo representa un peligro directo para los usuarios, sino que también dificulta el reciclaje seguro de los dispositivos, perpetuando una “herencia tóxica” dentro de la economía circular, como lo denominan los investigadores.

Ni la reputación de la marca ni el precio aseguran una toxicidad reducida. Cerca de la mitad de los productos de marcas reconocidas y disponibles en el comercio minorista alcanzaron una clasificación “roja” por superar los límites legales o por contener múltiples sustancias de alta preocupación.

De forma interesante, los productos “sin marca”, ya sean genéricos o adquiridos a través de plataformas chinas, mostraron mejores resultados que los productos de marcas establecidas: el porcentaje de muestras “verdes” llegó al 67%, frente al 36% registrado en productos con marcas líderes. Globalmente, apenas un tercio de todos los modelos analizados obtuvo la máxima certificación de seguridad, mientras que casi la mitad fueron catalogados en la categoría de mayor riesgo.

Las normativas europeas vigentes, como REACH y la Directiva RoHS, exigen informar sobre ciertos compuestos, aunque existen aún “graves vacíos regulatorios”, según el informe. Así, incluso cuando se prohíben o limitan algunas sustancias específicas, las empresas emplean alternativas con perfiles tóxicos similares.

Recomendaciones para fabricantes, según el estudio

El equipo de ToxFree LIFE for All sugiere a los fabricantes implementar políticas más rigurosas respecto a sustancias restringidas, mantener una comunicación transparente sobre todos los suministros y obtener certificaciones independientes, tales como Blue Angel o TCO Certified. Además, proponen registrar todos los componentes preocupantes.

Una mujer escucha música con

Para los consumidores, aconsejan solicitar a las marcas listas públicas de sustancias restringidas, optar por modelos certificados y diseñados para niños (que demostraron menores niveles tóxicos). Además, recomiendan reducir la duración y el contacto continuo con los auriculares, especialmente en el caso de menores.

A las autoridades, el informe demanda la implementación de restricciones basadas en grupos químicos, la imposición de transparencia obligatoria y la promoción de un Tratado Global sobre Plásticos que evite la importación y exportación de productos tóxicos.

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