El astro argentino se ha convertido en el principal argumento electoral para la oposición de Laporta y representa el aspecto más sensible en la evaluación del presidente saliente.
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Lionel Messi lleva ya cinco años desvinculado del FC Barcelona, pero su figura domina con fuerza el debate en el club a pocas semanas de las elecciones presidenciales previstas para el 15 de marzo.
Convertido en un símbolo tanto sentimental como político, el argentino es el principal argumento electoral de la oposición a Joan Laporta y el punto más delicado en el balance del actual presidente.
Todo esto sucede con Messi instalado en el Inter de Miami, concentrado en su temporada en la MLS, y decidido, por el momento, a mantener un silencio estricto mientras en Barcelona se invoca su nombre cada día.
El elemento visual que ha marcado esta precampaña ha sido la enorme pancarta que el precandidato Marc Ciria colocó en el cruce entre Aribau y Travessera de Gràcia, en el centro de la ciudad.
En ella aparece la silueta icónica de Messi mostrando su camiseta con el número ’10’ en el Bernabéu, junto a un mensaje en catalán que expresa el deseo de verlo nuevamente con la camiseta azulgrana, un claro guiño a la pancarta que Laporta colgó cerca del estadio del Real Madrid en 2021.
Ciria, líder del Moviment 42, reconoce que no solicitó permiso al jugador y presenta esta iniciativa como un homenaje popular, financiado por socios, acompañado de una campaña digital que invita a enviar videos para solicitar el regreso del argentino.
Su proyecto electoral sitúa a Messi en el centro: argumenta que el ’10’ generaba más ingresos de los que percibía y promueve su regreso tanto como futbolista como figura estratégica en la estructura económica del club.
La pancarta con la figura de Messi colgada en Barcelona por la candidatura de Marc Ciria EFE
Esta maniobra ha reabierto la herida generada por la salida de Messi en 2021 y ha obligado a Joan Laporta a endurecer su postura.
El presidente saliente, que llegó al cargo hace cinco años con la promesa de renovar al capitán, ha reconocido en plena campaña que la relación entre ambos «ya no es la misma» y que está «deteriorada».
Como muestra, relató un episodio durante la gala del Balón de Oro de 2023 en el que, según sus palabras, Messi evitó saludarle cuando se acercó, calificando ese gesto como uno de los momentos más duros de su mandato.
Paralelamente, Laporta ha defendido una vez más la decisión que llevó a la salida de Messi, insistiendo en que el club no pudo asumir el acuerdo con el fondo CVC y que la entidad debía prevalecer sobre cualquier individuo.
En un intento por compensar simbólicamente, prometió homenajes significativos tras la reapertura del nuevo Camp Nou, que incluirán una estatua junto a las de Cruyff y Kubala, así como un partido de despedida con el estadio lleno.
Sin embargo, la narrativa de reconciliación se complicó tras la visita nocturna de Messi al estadio en obras en noviembre, realizada sin avisar a la directiva y divulgada sólo a través de las redes sociales del mismo jugador, donde comentó que había regresado a un lugar que echaba de menos «con el alma».
Esa acción, realizada sin el conocimiento del palco, reforzó la impresión de que el vínculo personal está fracturado y dejó a Laporta a la defensiva en el terreno emocional.
El ‘Proyecto Messi’ de Font
Quien ha sabido aprovechar este frente es Víctor Font, segundo en las elecciones de 2021 y ahora precandidato con una propuesta articulada en torno a Messi.
Font presentó un ‘Proyecto Messi’ basado en tres pilares: institucional, deportivo y comercial, con la intención de reintegrar al argentino en el club de manera organizada y estable.
En el ámbito institucional plantea nombrarlo presidente de honor, un cargo que requeriría un cambio de estatutos y la aprobación de la asamblea de socios, justificándolo por la capacidad de Messi para representar los valores que el Barça quiere mostrar al mundo.
En el campo deportivo, Font defiende que Messi se retire como jugador del FC Barcelona, despidiéndose sobre el césped del Camp Nou y vestido con la camiseta, un adiós que el argentino nunca tuvo.
Víctor Font, en el acto de presentación de su ‘Proyecto Messi’ con ‘Nosaltres’ Crónica Global
Su plan contempla que, tras finalizar su etapa en la MLS y el Mundial de 2026, se estudie con Messi la fórmula exacta de su regreso, sin imponerle previamente ningún papel específico.
En lo económico, Font ha revelado que en 2023 presentó a la familia Messi una propuesta de colaboración que incluye un acuerdo entre Inter Miami y Barça, convencido de que la marca del ’10’ continúa siendo un activo capaz de generar ingresos significativos para el club.
El discurso de Font no se limita a propuestas: también apunta directamente contra Laporta. El precandidato afirma que la salida de Messi fue «uno de los mayores errores» de la historia reciente del club y que la improvisación de la actual junta fue clave para que el argentino no siguiera en 2021.
Tras la confesión pública de Laporta sobre la fractura en la relación, Font fue más allá al declarar que «Messi no volverá al club con Laporta de presidente», vinculando la reconciliación del Barça con su estrella a un cambio en la dirección.
Vilajoana, al margen
En un enfoque distinto aparece Xavier Vilajoana, exdirectivo y precandidato que se ha desvinculado más del uso de Messi como reclamo electoral.
En una entrevista radiofónica calificó de «error enorme» emplear la figura del argentino como herramienta de campaña y criticó abiertamente la tendencia a convertirlo en cartel electoral.
Comenta que aún posee el número de teléfono de Messi, pero considera «absurdo» usarlo con fines partidistas, prefiriendo centrar su discurso en la gestión deportiva cotidiana, la cantera y especialmente el fútbol femenino, área en la que advirtió que el club no puede permitirse «un Messi» perdido por una mala gestión.
Xavier Vilajoana, precandidato a la presidencia del FC Barcelona.
A pesar de esa distancia en el discurso, Vilajoana también aprovechó la visita nocturna al Camp Nou para señalar a Laporta, prometiendo que si él fuera presidente «si Messi quiere regresar, no tendrá que hacerlo de noche ni a escondidas», declaró a EL ESPAÑOL.
El exdirectivo subraya que el argentino «no se entiende sin el Barça ni el Barça sin Messi» y asume que no habría problemas para una reconciliación institucional con cualquier presidente diferente al actual. De este modo, aunque renuncia a utilizar su imagen en carteles, sí emplea el distanciamiento entre el jugador y Laporta como evidencia de una gestión emocional fallida.
Messi no votará
Mientras los precandidatos se disputan la herencia emocional de Messi, el propio futbolista permanece al margen.
Su agenda está centrada en la MLS y en llegar en óptimas condiciones al Mundial con Argentina, y el día de las elecciones el Inter Miami jugará en Charlotte, lo que impide cualquier gesto simbólico como su voto presencial en 2021.
No se han registrado reuniones conocidas con ninguna candidatura, y en el entorno del jugador destacan la intención de no involucrarse en la campaña salvo que se produzca una mención personal que le obligue a intervenir.
El calendario electoral aprieta: los precandidatos disponen hasta el 2 de marzo para presentar las firmas requeridas y ser oficiales, y el 15 de marzo más de cien mil socios están convocados para elegir presidente.
En ese intervalo, Messi seguirá siendo la gran ausencia presente: una figura que no participa pero condiciona el debate, un futbolista que no votará pero a quien todos desean atraer.
Cinco años después de su despedida entre lágrimas, el club continúa sin resolver cómo cerrar su capítulo con él, y serán las urnas las que determinen cuál proyecto tiene mayor credibilidad para hacerlo.

