El jugador, con toda la atención centrada en él tras el supuesto incidente racista en el partido de ida, resultó nuevamente decisivo al marcar un gol en los minutos finales.
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Vinicius ejecutó el desmarque dejando numerosos metros para recorrer delante de sí. Aceleró al máximo, sin que nadie pudiera alcanzarlo, entró al área y, con uno de sus típicos y sutiles toques hacia el palo largo, superó a Trubin para disipar las dudas finales.
Acto seguido, replicó el mismo gesto que mostró en el partido de ida. Corrió hacia el córner, realizó unos saltos y empezó a bailar junto al banderín. Fue el mismo ritual visto en el Estadio da Luz, aunque esta vez sin que se produjeran altercados posteriores.
Vinicius volvió a bailar, Vinicius fue nuevamente determinante, Vinicius fue clave para el Real Madrid. En resumen, Vinicius se mantuvo fiel a su estilo en una eliminatoria marcada por su impacto.
💥 VINICIUS.
Conduce, define y baila.#UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/OubYPXnOlw
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) February 25, 2026
Figura indiscutible
El jugador brasileño ha acaparado con justicia toda la atención en esta eliminatoria. Si el Real Madrid se encuentra en octavos de final de la Champions League es, en gran medida, por su aportación.
El conjunto sigue mostrando carencias y el equipo no termina de funcionar del todo, ni siquiera con Arbeloa, pero Vinicius respondió con solvencia en ambos partidos con actuaciones clave. Justo como se espera de él, algo que no siempre ha logrado durante la temporada.
Su destacada presentación arrancó en Lisboa. Su gol fue vital para encaminar el pase a octavos del Real Madrid, además de ser la chispa que encendió esta eliminatoria más allá del juego en sí.
El choque con Prestianni, los posibles insultos racistas y la activación del protocolo antirracista por parte del árbitro trasladaron la atención fuera del terreno de juego.
Centro de atención
Lo ocurrido después de ese encuentro y todos los sucesos ocurridos durante la semana alteraron el ambiente que rodeaba el partido de vuelta.
Las declaraciones de Mbappé, Camavinga y Tchouaméni, el comunicado del Benfica defendiendo a su jugador, las críticas de Mourinho a Vinicius, la suspensión temporal a Prestianni, y el viaje del jugador argentino con el equipo…
El disparo de Vinicius para anotar el gol ante el Benfica. REUTERS
Se añadieron diversos factores extradeportivos que complicaban la atmósfera, sin que nadie pudiera anticipar el desenlace. La UEFA confirmó el mismo día del partido la sanción a Prestianni, por lo que no se produjo ese esperado reencuentro con Vinicius.
El brasileño logró aislarse de la controversia y concentrarse en el juego. Apareció cuando su equipo más le requería. A diez minutos del final, con el Real Madrid sufriendo en casa, marcó el gol que aseguró la tranquilidad y disipó temores.
Seguramente tenía un deseo especial de celebrar con su estilo, así que utilizó la ocasión para reafirmarse. Tal como hizo en el Estadio da Luz, bailó junto al córner, como suele hacerlo, en esta ocasión en un clima mucho más sereno.
El Vinicius esperado
Tras una temporada alejada de su mejor rendimiento, finalmente parece que Vinicius recupera una versión más acertada de su juego.
Los datos son evidentes. En los últimos cinco encuentros, el brasileño ha anotado seis goles. Unas cifras impensables dada su forma física hace pocas semanas.
Logró un gol crucial contra el Rayo Vallecano, firmó un doblete frente a la Real Sociedad, marcó en Portugal, también en la derrota ante Osasuna, y por último, de nuevo, en este último partido contra el Benfica.
Vinicius celebra el gol ante el Benfica en el Bernabéu. REUTERS
Más allá de las cifras, el Real Madrid reconoce que vuelve a contar con un soporte en Vinicius. Mientras que hasta ahora se apoyaban en Courtois y Mbappé, a partir de ahora disponen de un nuevo recurso para evitar cualquier debacle.
La sintonía personal y táctica no funcionó con Xabi Alonso, pero en cambio con Arbeloa parece que está resurgiendo el lado más natural de Vinicius: el que encara, asume retos y acierta.
Su técnico lo tiene claro: «Con Mbappé necesitábamos a Vinicius, y sin él, aún más». Vini es imprescindible para su equipo, sobre todo ante la proximidad de los octavos de la Champions League.

