La Moncloa declara que el documento «marco» del PP representa la capitulación de Feijóo ante Vox

Las iniciativas de los populares sirven a los partidos de izquierda, con el PSOE encabezando, para transmitir ese mensaje de unión entre ambas formaciones

La ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, entre los ministros Pablo Bustinduy y Óscar López.

El documento «marco» del PP, que debe funcionar como guía para todas las negociaciones con Vox, es interpretado en La Moncloa como un mecanismo para reforzar su estrategia de enfrentar los próximos comicios, especialmente las elecciones generales, como un duelo entre dos bloques. Esta intención se ha acelerado al constatar que, hoy por hoy, la fortaleza de Vox es tan grande que incluso ha captado votantes del PSOE. El texto de los populares incorpora parte del ideario de su partido rival y aliado, como el enfoque sobre la violencia «doméstica» o la lucha contra el supuesto «adoctrinamiento» que podría darse en las aulas. En el Ejecutivo lo que queda claramente reflejado es «la rendición del PP ante Vox».

En el documento, entre las propuestas que Génova plantea para alcanzar un acuerdo con Vox, se incluye el «rechazo a las políticas climáticas que destruyen empleo», la condena de «todas» las manifestaciones de violencia, la máxima reducción de impuestos y la disminución de «subsidios». El PP se refiere a «violencias» y al enumerarlas menciona la violencia «doméstica» —tal como la denomina la formación de Abascal—, además de la violencia «machista», término que sí figura en el discurso del PP.

Desde hace tiempo, y conscientes de que la derecha está mucho más activa y que según todos los sondeos suma más votos que el bloque de izquierda, los socialistas culpan al PP del «blanqueamiento» de Vox en España al intentar mostrarlos como un pack. El documento de los populares, con esos acercamientos a la formación de Santiago Abascal, permite a los partidos de izquierda, liderados por el PSOE, difundir ese mensaje de fusión entre ambas fuerzas. Por primera vez queda patente, con claridad meridiana, que el PP no tiene entidad propia sin Vox, y que su única opción de gobernar en España, ya sea a nivel estatal, autonómico o municipal, es hacerlo junto a Vox», afirmó el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López.

«El PP está completamente entregado a Vox», declaró Ione Belarra, líder de Podemos. «Pretenden hacer un pacto para gobernar desde Madrid cualquier territorio en España. Ante esto, ¿qué está votando la ciudadanía?, ¿a quién está apoyando?», planteó la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero.

La táctica es evidente: presentar a la derecha como un único dragón con dos cabezas: Feijóo y Abascal. La Moncloa impulsa este mensaje. «El PP ha pasado de blanquear a la ultraderecha a ser la ultraderecha», señaló Elma Saiz, portavoz del Gobierno, tras la reunión del Consejo de Ministros. Desde la perspectiva del Ejecutivo, los planteamientos del PP y las demandas de Vox en áreas como los derechos de las mujeres, la protección de las minorías o la inmigración «son discursos diseñados para retroceder en nuestro país».

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