Antonio Tejero, responsable del golpe de Estado del 23-F en 1981, ha fallecido en Valencia a los 91 años.
Fue condenado a 30 años de prisión por rebelión militar y destituido de la Guardia Civil, aunque cumplió 15 años de condena.
El golpe del 23-F, encabezado por Tejero, mantuvo retenidos a 350 diputados durante más de 17 horas dentro del Congreso.
Su fallecimiento coincide con la desclasificación por parte del Gobierno de los documentos relacionados con el golpe de Estado de 1981.
Antonio Tejero Molina, ex teniente coronel de la Guardia Civil y autor del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, falleció este miércoles 25 de febrero, según han confirmado fuentes familiares a EL ESPAÑOL.
Condenado por su implicación en el intento fallido de golpe, Tejero cumplió su pena en distintas cárceles militares. Fue liberado en 1996 tras pasar un total de 15 años privado de libertad. En los últimos meses, su estado de salud se deterioró significativamente.
Hace pocos meses, Tejero estuvo al borde de la muerte y llegó a recibir la extremaunción de un sacerdote de su familia. Su situación médica empeoró de forma notable, aunque lograron mantenerlo con vida hasta que finalmente falleció este miércoles.
Es relevante que su fallecimiento se produzca el mismo día en que el Gobierno de Pedro Sánchez desclasificó los documentos sobre el golpe de Estado que él y otros militares intentaron hace 45 años.
En 1983, dos años después del 23-F, Tejero fue juzgado y condenado por rebelión militar agravada por reincidencia, recibiendo una pena de 30 años de prisión.
La sentencia también contempló la destitución como pena accesoria, lo que implicó su expulsión de la Guardia Civil y la pérdida de su rango.
Tras obtener el tercer grado en septiembre de 1993, salió en libertad condicional el 3 de diciembre de 1996.
La madrugada del jueves, el condenado por el golpe que amenazó la joven democracia española recibió la extremaunción de uno de sus hijos, sacerdote. Se encontraba en Valencia, en el hogar de su hija, acompañado por el resto de sus familiares.
Durante el intento del golpe del 23-F, Tejero pronunció, armado y desde la tribuna del Congreso, la célebre frase: «¡Quieto todo el mundo!», interrumpiendo así la votación que se llevaba a cabo para la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como presidente del Gobierno, quien sucedería al entonces dimitido Adolfo Suárez.
Nacido el 30 de abril de 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga), en 1981 Tejero era teniente coronel de la Guardia Civil, cuerpo al cual ingresó en 1951. Fue expulsado tras protagonizar el golpe de Estado del 23-F. Fue condenado por rebelión militar a 30 años, aunque cumplió solo la mitad y quedó en libertad en 1996.
El 23-F
Además de ser la cara visible del golpe fallido, es recordado por la expresión «¡Quieto todo el mundo!», con la que detuvo la votación en el Congreso, referente a la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo tras la dimisión de Adolfo Suárez. En ese momento, los 350 diputados estuvieron retenidos más de 17 horas dentro de la Cámara Baja.
Tejero irrumpe en el Hemiciclo a las 18:23 horas acompañado por más de 250 guardias civiles armados, ordenando a los presentes que se tirasen al suelo. «¡Al suelo!», gritó desde la tribuna, disparando varias veces al techo. Todos los diputados se agacharon excepto tres: Adolfo Suárez, su vicepresidente Manuel Gutiérrez Mellado, y Santiago Carrillo, líder del Partido Comunista (PCE).
El golpe, respaldado por sectores militares contrarios al Estado de las Autonomías, la legalización del PCE o ciertas reformas en el Ejército, fue planeado por Antonio Tejero, el entonces segundo jefe del Estado Mayor del Ejército Alfonso Armada y el capitán general Jaime Milans de Bosch, quien declaró el estado de excepción en Valencia y desplegó tanques por sus calles.
El intento se vino abajo tras el mensaje televisado a medianoche del rey Juan Carlos I, quien, vestido con el uniforme de capitán general de las Fuerzas Armadas, apoyó abiertamente la Constitución y la democracia. Sin respaldo militar ni político, Tejero se rindió. Pasadas las 12:00 horas del 24 de febrero, los guardias civiles abandonaron el Congreso y liberaron a los diputados.
Antes del 23-F, Tejero participó en la llamada ‘Operación Galaxia’, un intento golpista de 1978 en el que un grupo de militares planeó asaltar al Gobierno durante una reunión en el Palacio de la Moncloa, aprovechando la ausencia del Rey, que estaba en un viaje oficial a México. El complot fue desarticulado antes de ejecutarse y el teniente coronel fue juzgado y condenado a siete meses de prisión, aunque eso no le impidió continuar en la Guardia Civil hasta el golpe del 23-F.
Desde que salió en libertad, sus apariciones públicas fueron escasas, aunque impactantes. En 2006 envió una carta al director de ‘Melilla Hoy’ afirmando que el Estatut catalán «mataría» a España; en 2012 acusó al presidente catalán Artur Mas de «conspiración y proposición para la sedición»; y en 2023 denunció al presidente del Gobierno Pedro Sánchez por «traición a España» debido a sus negociaciones con independentistas catalanes y grupos vinculados a ETA.
La última vez que fue visto fue el 24 de octubre de 2019, cuando asistió al cementerio de El Pardo-Mingorrubio (Madrid) para la reinhumación del dictador Francisco Franco tras su exhumación del Valle de los Caídos. Fue recibido por seguidores de Franco con gritos de «¡Viva Tejero!», «¡Arriba España!» y «¡Gracias por todo, Antonio!».

