Una silueta de piedra domina el centro histórico salmantino y resguarda siglos de poder, arte y linaje entre sus muros. Residencia de una de las casas nobiliarias más destacadas de España y refugio ocasional de monarcas
- El pueblo amurallado que se debe visitar al menos una vez en la vida en Castilla y León: una villa medieval con castillo del siglo XV
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En el núcleo histórico de Salamanca, entre calles llenas de monumentos y piedra dorada, se alza una edificación que representa como pocas el Renacimiento español y el poder de la nobleza castellana. Esta residencia señorial, vinculada a la Casa de Alba, destaca no solo por su arquitectura del siglo XVI, sino también por haber alojado a monarcas como Alfonso XIII o Juan Carlos I. Su perfil, reconocible, continúa despertando la curiosidad de quienes buscan qué ver en Salamanca más allá de la Universidad o la Plaza Mayor.
Un emblema del poder nobiliario en la Salamanca del siglo XVI
El Palacio de Monterrey comenzó a levantarse en 1539 por encargo de Alonso de Acevedo y Zúñiga, III conde de Monterrey, una figura prominente en la nobleza de esa época. Se atribuye el diseño a Rodrigo Gil de Hontañón y fray Martín de Santiago, quienes fueron responsables de crear una residencia urbana destinada a ser un símbolo visible de prestigio, linaje y autoridad. Desde sus inicios, el proyecto apuntaba a convertirse en uno de los mayores referentes de la arquitectura civil renacentista en España.
Aunque inicialmente se pensó en una planta cuadrada con cuatro torres en las esquinas, el alto costo y las dificultades financieras impidieron completar toda la construcción. Finalmente, solo se edificó una de las alas previstas. Esto, en lugar de restarle valor, potencia su singularidad. La mampostería, la logia renacentista, las cresterías caladas y las imponentes chimeneas proyectan una imagen de fortaleza elegante, creada para impresionar y perdurar.
Residencia activa de la Casa de Alba y tours interiores
El Palacio de Monterrey es en la actualidad el único palacio de Salamanca que alberga en su interior una casa real habitada y en uso. La visita permite acceder a estancias de uso cotidiano de la familia, así como admirar parte de la colección artística de la Fundación Casa de Alba. Entre las obras exhibidas se encuentran paisajes de José de Ribera, el retrato del III duque de Alba pintado por Sánchez Coello y cuadros de Tiziano, Salvatore Rosa y Carreño de Miranda. La experiencia se complementa con música, narración e imágenes, y concluye en uno de los torreones, desde donde se puede disfrutar de una vista panorámica privilegiada de la ciudad.
Situado en la Plaza de Monterrey, 2, el palacio abre habitualmente de martes a domingo en horario de mañana y, dependiendo de la temporada, también por la tarde. La entrada general cuesta 7 euros con una tarifa reducida de 5 euros, además de entrada gratuita para menores de 6 años. Como dato puntual, el recinto permanecerá cerrado los días 28 de febrero y 1 de marzo. Para quienes planifican una escapada cultural a Salamanca, esta joya del Renacimiento civil constituye una parada obligatoria.
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