El guardameta del Real Madrid volvió a condenar los presuntos insultos racistas del jugador argentino del Benfica dirigidos a Vinicius.
Thibaut Courtois se presentó ante los medios en la rueda de prensa previa al partido de vuelta del play-off de la Champions League frente al Benfica.
El portero del Real Madrid abordó varios temas actuales, desde el caso de Vinicius y las supuestas expresiones racistas de Prestianni hasta la posible saludación a Prestianni, pasando por la controversia del penalti en Pamplona y las normativas contra el racismo.
Courtois destacó que el fútbol atraviesa «un momento crucial» para erradicar los episodios racistas y enfatizó que el equipo tiene claro lo que Vinicius relató, un tipo de situación que, según afirmó, se ha repetido demasiadas veces. Subrayó además que la decisión final corresponde a la UEFA.
En relación con Mourinho, manifestó que comprende la defensa que hace el entrenador portugués hacia su club, pero expresó su molestia «porque se utiliza la celebración de Vinicius» para minimizar la gravedad del asunto. «Cuando marcan al Real Madrid, la situación se agrava. Ha ocurrido y hay que dejarlo atrás. No se puede justificar un presunto acto racista por una celebración», concluyó.
El portero también criticó las declaraciones de José Luis Chilavert, calificándolas de «inaceptables». «Ese tipo de comentarios no tienen lugar en el mundo actual», sentenció.
Con respecto a los comentarios del presidente del Benfica, Courtois señaló que «utilizar lo de Fede no está relacionado» y recordó que «Valverde no tuvo intención de golpear a un adversario». Sobre el caso de Prestianni, admitió que «es complicado, siempre será palabra contra palabra», aunque dejó claro que «están totalmente del lado de Vinicius, quien ha sido víctima de mucho… y nunca ha pronunciado algo similar».
Añadió que su compañero «lo escuchó con total claridad, tal como le ha oído en varias ocasiones, y confía plenamente en su versión». Aunque reconoció que «al haberse tapado la boca, nunca se podrá confirmar», reiteró que «el Benfica defenderá a su jugador, pero la responsabilidad ahora recae en la UEFA y las instituciones correspondientes».
Respecto a la posibilidad de un saludo a Prestianni antes del encuentro, Courtois admitió que «es un tema que los jugadores no han discutido aún» y dejó abierta la decisión: «Veremos qué se decide como grupo».
El belga fue firme al referirse a los insultos homófobos. «Parece que fueron dichos, y considero que es igualmente grave. Son expresiones homófobas, como lo sucedido en la grada de Da Luz fue muy grave», afirmó. «Un jugador puede caer mejor o peor, pero esto es reprobable. Tanto el racismo como la homofobia son inaceptables», agregó.
Acerca del penalti señalado en Pamplona, Courtois reconoció que «como portero, siempre se está en desventaja». Analizó que, aunque hubo un contacto leve, «él mete su pie ligeramente por debajo del mío, pero no es una zancadilla».
Admitió que fue «una salida desafortunada», aunque sin mala intención: «No intento pisarle a propósito, porque pisamos al mismo tiempo y él, con la inercia del movimiento, se mete un poco por debajo. Yo diría que no fue penalti; un delantero opinaría lo contrario».
Sobre las normativas contra el racismo, el portero destacó que «cada vez son más efectivas», pero señaló que todavía pueden mejorarse: «El problema es que en ese momento es Vinicius quien decide volver al juego; porque si él no acepta, se podría suspender el partido».
Finalmente, Courtois habló sobre la propuesta de sancionar a los jugadores que se cubren la boca, reconociendo que «a veces es para comentar algo con un compañero sin que se escuche», pero apoyó cualquier medida que ayude a frenar los insultos racistas u homófobos.

