AFAGate: la investigación sobre la red de casi 400 millones de dólares con empresas pantalla en EE.UU. y España vinculada al auge del fútbol argentino de Messi

Claudio 'Chiqui' Tapia, a la derecha, junto a Leo Messi tras la conquista del Mundial de Catar 2022 EL ESPAÑOL ha reconstruido el diseño, implementación y protección de un sistema de desfalco institucional, liderado por Claudio ‘Chiqui’ Tapia, sin precedentes en el fútbol a nivel mundial.

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David Vicente Jorge Pacheco Publicada 24 febrero 2026 01:35h

La AFA que conquistó el Mundial de fútbol de Qatar 2022 es también la AFA vinculada al mayor escándalo de corrupción en la historia del fútbol, y en el epicentro de la controversia aparece su presidente: Claudio ‘Chiqui’ Tapia.

Una red de desvío de fondos que, según las investigaciones judiciales abiertas en Argentina y los documentos bancarios obtenidos en Estados Unidos, habría canalizado aproximadamente 400 millones de dólares provenientes de ingresos internacionales de la selección campeona del mundo a través de intermediarios; según el principal denunciante, la AFA no recibió «un solo dólar» de esa suma.

Los fondos que estaban destinados a clubes y al desarrollo del fútbol argentino se desviaron, según evidencias, a sociedades fantasma en Florida, intermediarias en Madrid y Almería, una financiera en Uruguay, cuevas financieras en Buenos Aires, vuelos privados, una mansión con zoológico y una flota superior a 50 autos de lujo.

El expediente, conocido como AFAgate o Chiqui-Leaks, centra su atención en el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio ‘Chiqui’ Tapia, y su mano derecha y tesorero, Pablo Toviggino.

Ambos enfrentan citaciones judiciales federales por presunto fraude, lavado de dinero y evasión fiscal, además de tener prohibido salir del país. La investigación abarca al menos cuatro países, involucra a grandes multinacionales como Adidas y American Express, y ha motivado que varios patrocinadores suspendan sus pagos y soliciten auditorías.

EL ESPAÑOL accedió a documentación del caso y realizó entrevistas con fuentes directas del entramado para reconstruir la forma en que se diseñó, ejecutó y resguardó un sistema de vaciamiento institucional sin precedentes en el fútbol mundial.

Además, este medio entrevistó en exclusiva a Guillermo Tofoni, CEO de World Eleven y principal denunciante del caso, quien detalló la trazabilidad completa del flujo de dinero.

El embudo de Florida

Todo comienza con una empresa. En agosto de 2021 se registra en Florida TourProdEnter LLC. Carece de empleados, oficinas operativas y experiencia en el sector deportivo.

Cuatro meses después, la AFA la designa como agente comercial exclusiva para todos sus ingresos internacionales: patrocinios globales, derechos televisivos, organización de amistosos y giras de la selección nacional.

Detrás de TourProdEnter se encuentra Javier Faroni, un productor teatral argentino, exdirector de Aerolíneas Argentinas y hombre del círculo cercano a Tapia. Su esposa, Erica Gillette, también forma parte de la estructura societaria en Miami.

Javier Faroni y su mujer, Erica Gillette

Javier Faroni y su mujer, Erica Gillette Redes sociales

«Es evidente la maniobra de crear una LLC en agosto de 2021, que, me permito señalar, tenía el propósito de delinquir y apropiarse de esos fondos», declara Tofoni a este medio.

Faroni también controla Deportick (Masteventos S.A.), la ticketera que administra exclusivamente la venta de entradas para la selección y el sistema de socios AFA ID, un activo que no solo maneja flujos monetarios sino una base de datos con millones de usuarios cuyo valor comercial es incalculable.

Según la investigación judicial, la empresa gestionó ingresos cercanos a los 400 millones de dólares entre 2021 y 2025, reteniendo automáticamente un 30% en concepto de comisión.

La justicia concluye que TourProdEnter no contaba con la infraestructura necesaria para prestar los servicios por los que recibía esos pagos, funcionando en la práctica como una empresa ficticia.

Sin embargo, el 30% no fue el límite. Tofoni sintetiza: «De esos 400 millones, en las cuentas y balances de la AFA no hay registro de ingresos de dólares. Solo existe un informe que señala una deuda de TourProdEnter con la AFA por 13 millones de dólares que no se han saldado. Es decir, apropiaron el 100%».

Desde las cuentas de TourProdEnter se transfirieron más de 42 millones de dólares a cuatro sociedades constituidas en Florida, controladas por personas sin relación con el fútbol ni solvencia para manejar esos montos.

Este modelo no comenzó con TourProdEnter. Antes del Mundial de Catar 2022, la AFA exigía a sus patrocinadores pagar mediante terceros, alegando diferencias cambiarias entre el dólar oficial y el dólar blue.

En ese entonces, los pagos se dispersaban entre compañías en España, Estados Unidos y la isla de Guernsey, un paraíso fiscal. Tras el Mundial, todo se centralizó en un único canal: Faroni y TourProdEnter.

Los testaferros de Bariloche

Las cuatro sociedades receptoras de los 42 millones comparten un patrón. Velpasalt LLC recibió 14,7 millones de dólares, Marmasch LLC 13,4 millones, Soagu Services LLC 10,8 millones y Velp LLC 2,5 millones. Ninguna cuenta con empleados, oficinas o actividad comercial legítima.

Los titulares son residentes de San Carlos de Bariloche, reclutados únicamente para prestar sus nombres: Roberto Salice, Mariela Marisa Schmalz, Javier Alejandro Ojeda Jara y Verónica López.

Sus perfiles socioeconómicos son incompatibles con el manejo de elevados montos, presentando deudas bancarias, beneficiarios de vivienda social y receptores de planes estatales como el IFE. De acuerdo con la investigación, fueron convocados por un empresario hotelero local con vínculos en la City porteña.

El esquema de fragmentación tenía un propósito: usar nombres semejantes (Velp y Velpasalt) pero con titulares diferentes para dispersar pagos y evitar alertas de los sistemas antilavado. Si una cuenta era bloqueada, las otras podían seguir funcionando.

La justicia argentina solicitó a Estados Unidos levantar el secreto bancario de estas cuatro LLC en bancos como JP Morgan, Citibank y Bank of America para rastrear el destino final de cada dólar.

Las fábricas de facturas de Brickell

Simultáneamente a las sociedades de Bariloche, otro conjunto de empresas operaba desde la misma dirección en Miami: 848 Brickell Avenue, oficina 1130 A. Allí compartían sede MS Innovation Tech Corp, SCH Consulting, Arcofisa International Corp y MLS Global Trading, junto con Samtak LLC.

Estas emitieron al menos 11 facturas por 3,7 millones de dólares por supuestos servicios genéricos de «consultoría» y «marketing digital» que la justicia considera fraudulentos.

Las facturas tenían la misma plantilla visual e incluso errores ortográficos iguales -como «Al payment» en lugar de «All payment»-, lo que demuestra que no eran entidades independientes, sino una operación ficticia unificada.

Diego Martín Schrager, un argentino de 48 años con calificación «incobrable» en el sistema bancario argentino, está vinculado a cuatro de estas cinco sociedades.

En Buenos Aires, Schrager es presidente de una cooperativa de crédito ubicada en Reconquista 144, una dirección señalada como cueva financiera donde se reconvierten los fondos desviados en efectivo.

Samtak LLC merece especial mención. Su titular, Darío Francisco Samaniego, vecino de Banfield, mientras su empresa emitía facturas millonarias por campañas de marketing digital a la AFA, publicaba en redes sociales anuncios de búsqueda de empleo como reponedor de supermercado o conductor.

También está relacionado con Green Bull FL LLC en Florida y Gurruchaga Inversiones SA en Argentina.

La escala de Uruguay

Uno de los hallazgos clave de la investigación es el papel de Uruguay como destino principal del dinero. Según Tofoni, «a Uruguay se enviaron transferencias por 140 millones de dólares, en montos de 8, 7, 6 y 5 millones. Recibían dinero de cualquier patrocinador, televisión o partidos, y a las 48 horas el flujo ya tenía múltiples destinos».

La mayor parte de esos fondos se depositaba en una financiera uruguaya con oficinas en Buenos Aires y Nueva York. El patrón era constante: cada vez que TourProdEnter recibía ingresos de patrocinadores o cadenas televisivas, el dinero se fragmentaba y redistribuía en menos de 48 horas a diversas cuentas, incluidas esta financiera y las sociedades ficticias de Florida.

El módulo español

La red no se limitaba a Florida. En España, al menos cinco sociedades estaban implicadas en el esquema.

Odeoma Gestión SL, ubicada en el Paseo de la Castellana en Madrid, fue el núcleo principal. Registrada como empresa de compraventa inmobiliaria, facturaba a la AFA por servicios de «consultoría logística» y «asesoramiento deportivo».

Retenía un 30% de comisión sobre los contratos que gestionaba y coordinaba pagos hacia las sociedades pantalla en Miami, incluyendo Samtak. La empresa habría recibido transferencias desde cuentas relacionadas con TourProdEnter por cantidades superiores a 5 millones de euros.

Sus administradores solidarios son Melchor Israel Amoedo Merlín y Marcelo Ramón Saracco Fabián. Amoedo también conecta con Waterhouse Cuper SL, otra firma registrada en la misma dirección en Castellana.

Su actividad social -intermediación y consultoría en gestión deportiva- la hacía parecer respetable para firmar contratos de asesoría con la AFA. Saracco administra además Las Runas Development SL, dedicada a consultoría de gestión empresarial.

Sin embargo, el elemento más destacado del módulo español está a 550 kilómetros de Madrid. En Roquetas de Mar (Almería), Reach Consulting SL, una firma legalmente dedicada a «peluquería y otras actividades de belleza», facturaba servicios de consultoría financiera a la AFA.

Su administradora única, Nicoleta Trandafir Oana, empresaria rumana sin historial conocido en gestión deportiva, también dirige Katla Estrategia SL, empresa hotelera registrada en la misma dirección, que emitió facturas a la AFA por «marketing digital y estrategia de imagen» por montos como 95,400 dólares.

Reach Consulting tiene un capital social de 3,010 euros. En 2025 solicitó una subvención de Kit Digital del Gobierno de España por 3,000 euros. No posee empleados ni ventas declaradas.

Sur Finanzas: la billetera local

Mientras el circuito internacional movía cientos de millones entre Florida, Uruguay y España, en Argentina otro mecanismo completaba el sistema.

Sur Finanzas, plataforma financiera liderada por Ariel Vallejo, se convirtió tras el Mundial de Catar 2022 en sponsor principal de la Liga Profesional y la selección argentina.

Ariel Vallejo, CEO y fundador de Sur Finanzas, junto a 'Chiqui' Tapia

Ariel Vallejo, CEO y fundador de Sur Finanzas, junto a ‘Chiqui’ Tapia Redes sociales

Vallejo, contador de 40 años, que fundó la firma en 2020 con pocos empleados, pasó a tener más de 150 trabajadores y 20 sucursales tras conocer a Tapia a finales de 2022.

La justicia indaga a Sur Finanzas como «caja paralela» de la AFA. Su modelo con clubes funcionaba de la siguiente manera: adelantaba efectivo a cambio de cheques sobre derechos de televisión futuros, aplicando descuentos que los investigadores califican de usureros.

En Argentinos Juniors, el club entregó cheques por 600 millones de pesos y recibió 400 millones; la financiera retenía un tercio automáticamente. A San Lorenzo le prestó más de 1,900 millones de pesos, en su mayor parte préstamos con intereses millonarios a favor de Vallejo.

La agencia fiscal argentina (ARCA) y el Banco Central detectaron movimientos por 818,000 millones de pesos -equivalentes a unos 553 millones de dólares– sin justificación clara, en gran parte operados por monotributistas sin capacidad financiera. Se le atribuye una evasión fiscal superior a 3,300 millones de pesos.

Barracas Central, club históricamente relacionado con la familia Tapia, fue la puerta de acceso: Sur Finanzas se volvió su sponsor principal y abrió una sucursal dentro del predio del club.

Desde allí la financiera llegó a San Lorenzo, Racing, Banfield y Argentinos Juniors. El presidente de este último, Cristian Malaspina, es uno de los apoyos más sólidos de Tapia dentro de la AFA.

Tras los allanamientos ordenados por el juez Luis Armella en 18 clubes y la detección de intentos de eliminar evidencias -órdenes de formatear computadoras y borrar registros de cámaras de seguridad- la empresa cerró todas sus sucursales.

Las cuevas: el último eslabón

El dinero que salía de la AFA hacia intermediarios en Florida, Uruguay y España necesitaba un mecanismo para regresar a Argentina en efectivo. Ese rol lo cumplían las cuevas financieras del centro de Buenos Aires: oficinas clandestinas fuera del control del Banco Central, que manejan el mercado paralelo de divisas.

La investigación señala tres puntos clave: avenida Corrientes 456 (edificio Safico), Corrientes 327 y Reconquista 144. Juan Pablo Beacon, ex presidente ejecutivo del Consejo Federal de la AFA y lugarteniente de Toviggino, figura como coordinador de este circuito.

Beacon mantenía comunicación constante con Odeoma en Madrid, daba instrucciones para facturación a sociedades pantalla y, simultáneamente, gestionaba la entrega de efectivo en las cuevas porteñas.

Según Tofoni, Beacon proporcionó un giro decisivo: «Hay una persona que era la mano derecha de Toviggino, Juan Pablo, quien se habría convertido en arrepentido. Entregó un pendrive con todos los audios, facturas falsas, montos, destinos y métodos».

Si se confirma, el testimonio y la evidencia aportada por Beacon constituirían la prueba interna más completa sobre el funcionamiento del esquema.

Las cuevas ofrecían dos beneficios: total anonimato—sin registro de quién es el receptor del dinero—y arbitraje cambiario—operando al tipo blue, muy superior al oficial, los beneficiarios multiplicaban sus ganancias.

Los patrocinadores atrapados

Adidas, principal patrocinador de la selección, está bajo escrutinio por el destino de los bonos por la victoria en Catar 2022.

La justicia investiga si alrededor de 18 millones de dólares en pagos post-Mundial fueron desviados mediante intermediarios vinculados a Faroni, junto con un esquema de facturación falsa por «logística de indumentaria» y la posible venta de stock oficial por canales no declarados.

Adidas ha colaborado con la justicia estadounidense entregando registros de transferencias realizadas a TourProdEnter en Wells Fargo.

'Chiqui' Tapia, a la izquierda, durante la presentación del acuerdo AFA-Binance

‘Chiqui’ Tapia, a la izquierda, durante la presentación del acuerdo AFA-Binance AFA

American Express, Coca-Cola, Betano, Uber, Binance y Fanatics completan el grupo de firmas cuyos contratos están siendo auditados. En el caso de American Express, se detectó que Odeoma cobró comisiones superiores al 25% del valor total del patrocinio.

El presidente de la AFA fue captado este mismo febrero junto al CEO de Fanatics, Michael Rubin, durante el festejo del Super Bowl, agradeciéndole públicamente mientras las indagaciones continuaban.

La mansión, los vuelos y los 54 coches

El dinero desviado se tradujo en un estilo de vida incompatible con los ingresos declarados de un dirigente deportivo.

Desde las cuentas de TourProdEnter se pagaron más de 13,5 millones de dólares en vuelos privados y logística aérea a compañías como Banyan Air Services y GestAir. No todos los desplazamientos tenían justificación institucional.

Tofoni describe la situación: «Faroni compró un club en Italia, un departamento por 7 millones de dólares en Miami, transfirieron 4, 5 y hasta 7 millones a empresas fantasmas de personas insolventes, apareció una quinta valuada en 20 millones, y una flota de 50 autos de lujo: BMW, Mercedes-Benz, Porsche, Ferraris».

El símbolo del caso es la mansión en Pilar. Ubicada en el exclusivo barrio La Reserva de Pilar, la propiedad tiene un salón de fiestas con capacidad para 200 personas, un campo de fútbol profesional con iluminación, helipuerto, parque con animales exóticos y una colección de más de 50 vehículos de alta gama encontrados durante los allanamientos.

Muchos vehículos no estaban registrados a nombre de Toviggino, sino de sociedades satélites o testaferros.

Vista aérea de la mansión de Pilar

Vista aérea de la mansión de Pilar Redes sociales

La propiedad fue originalmente de Carlos Tévez. En 2023 fue adquirida por Malte SRL – proveedora de la AFA con un contrato de 500,000 dólares por el VAR – mediante su representante, Mauro Javier Paz. Posteriormente fue transferida a Central Park Drinks SRL, administrada por Luciano Pantano y su madre.

Pantano, ex responsable de relaciones públicas de discotecas y registrado como monotributista, está siendo investigado como presunto testaferro de Toviggino. El valor declarado fue de 1.8 millones de dólares, menos de una décima parte de su valor real estimado.

Una investigación judicial en enero reveló que Pantano utilizó una tarjeta American Express corporativa de la AFA para gastos mensuales de aproximadamente 50 millones de pesos: peajes de los 54 vehículos, servicios de la mansión y gastos personales. Una hija de Toviggino figura registrada en el domicilio.

El cerco institucional

Dos protagonistas fueron clave para el avance del caso. Guillermo Tofoni, CEO de World Eleven y antiguo socio comercial de la AFA con contrato vigente hasta 2030, se erigió como denunciante principal.

Luego de ser desplazado para entregar sus derechos a «empresas amigas» como Deportick, promovió un proceso de discovery en Estados Unidos que reveló extractos bancarios de TourProdEnter y las transferencias a las LLC de Florida.

Guillermo Tofoni, principal denunciante del 'AFAGate', en una imagen de archivo

Guillermo Tofoni, principal denunciante del ‘AFAGate’, en una imagen de archivo

Además, Tofoni denunció que la AFA le exigió desviar un 10% de sus ganancias a una sociedad vinculada al entorno de Toviggino como requisito para mantener sus contratos. Un peritaje caligráfico reciente confirmó que las firmas de Tapia y Toviggino en su contrato son auténticas, desestimando la intentona de la AFA por anularlo.

«No pueden estar mintiendo cuatro bancos y dos jueces americanos. Se acaban las opiniones cuando se muestra trazabilidad, los Swift, la hora, el día, el monto y la empresa receptora, la mayoría fantasma», sostiene Tofoni.

Daniel Roque Vítolo, titular de la Inspección General de Justicia (IGJ) de Argentina, encabeza la ofensiva administrativa.

Bajo su dirección, la IGJ detectó inconsistencias en los balances de la AFA por cerca de 450 millones de dólares, bloqueó la reelección de Tapia y frenó su plan de trasladar la sede legal a una jurisdicción más favorable. También exigió documentación detallada relacionada con contratos de TourProdEnter, Sur Finanzas y gastos de «Selecciones Nacionales».

Tapia presentó denuncias penales contra Roque Vítolo por «abuso de autoridad» y «violación de secretos». El Ministerio de Justicia rechazó la recusación.

La AFA: víctima y cómplice

Desde el punto de vista legal, la AFA es la entidad perjudicada. El dinero desviado pertenecía a la asociación y debía ser destinado a los clubes. En la práctica, está bajo control de quienes la justicia señala como responsables del vaciamiento.

La Asociación no se presentó como querellante y calificó las revelaciones como una «campaña difamatoria». El Consejo Federal, que supervisa a más de 200 ligas y 3,000 clubes, sigue bajo la dirección de Toviggino.

Sede de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA)

Sede de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) EFE

Desde esa posición se deciden arbitrajes, ascensos, sanciones y acceso a financiación. Para muchos clubes, denunciar a la cúpula equivale a un suicidio deportivo.

Tofoni describe el método de presión más eficaz: «El castigo inicial lo implementan con los árbitros. Los dirigentes están conscientes de que tienen millones de hinchas y cada fin de semana deben defender un arco. Por eso evitan involucrarse para no tener represalias que podrían obligar a echar al técnico».

El caso de Andrés Fassi, presidente de Talleres de Córdoba, es el ejemplo más visible: tras denunciar públicamente la corrupción en la AFA, su equipo comenzó a sufrir arbitrajes adversos repetidamente hasta que finalmente pidió disculpas.

Los mayores afectados son los clubes socios. Mientras se gastaban millones en vuelos privados y se mantenía una mansión con zoológico, muchos aducían falta de recursos para infraestructuras básicas.

Las cuatro jurisdicciones

El caso se desarrolla en tres frentes. En Argentina, el juez federal Luis Armella investiga fraude, lavado de dinero y evasión fiscal. Se allanaron la AFA, el predio de Ezeiza, 18 clubes y oficinas de Sur Finanzas.

Se incautaron más de 50 teléfonos móviles. Tapia y Toviggino fueron denunciados ante el comité de ética de CONMEBOL por la senadora Patricia Bullrich.

En Estados Unidos, la justicia argentina solicitó levantar el secreto bancario de TourProdEnter y las LLC de Florida. Que el esquema operara en el sistema financiero estadounidense abre la puerta a posibles responsabilidades penales en jurisdicción federal, como ocurrió con el FIFAGate en 2015.

Tofoni comparte con este medio que prevé «consecuencias» inminentes en la justicia estadounidense, dado el volumen de irregularidades detectadas en bancos de ese país y la condición de ciudadana americana de Erica Gillette, accionista mayoritaria de TourProdEnter.

En Uruguay, la investigación halló que se transfirieron 140 millones de dólares desde TourProdEnter a una financiera con oficinas en Montevideo, Buenos Aires y Nueva York, lo que convierte a Uruguay en una pieza clave del esquema, hasta ahora desconocida.

En España, Odeoma Gestión, Reach Consulting, Katla Estrategia y Waterhouse Cuper están identificadas como parte del entramado. El juez Armella pidió el bloqueo de cuentas de Odeoma.

No obstante, hasta ahora no se confirmó la apertura de investigaciones por la Audiencia Nacional ni el Ministerio de Justicia español, a pesar de que la documentación contiene operaciones que encajan en el delito de blanqueo de capitales en España.

«Lo estamos evaluando seriamente. Hay dinero que llegó a Italia, Inglaterra y España. Tiene muchas aristas», confirma Tofoni sobre la posibilidad de iniciar acciones legales en Europa.

Un caso mayor que el FIFAGate

Varios protagonistas sostienen que el AFAgate supera en magnitud al FIFAGate, basándose en cifras. El FIFAGate implicó unos 150 millones de dólares en sobornos distribuidos en 20 países durante dos décadas.

El AFAgate implica unos 400 millones en cinco años, concentrados en un solo país. Menos del 25% de lo pagado por los patrocinadores para la AFA habría llegado en realidad a la asociación.

'Chiqui' Tapia y Pablo Toviggino han sido citados por la justicia argentina y tienen prohibido salir de Argentina

‘Chiqui’ Tapia y Pablo Toviggino han sido citados por la justicia argentina y tienen prohibido salir de Argentina Redes sociales

El caso sigue abierto y en crecimiento. Cada semana emergen nuevos datos: contratos analizados, cuentas bloqueadas, patrocinadores que paralizan pagos y testimonios que amplían el mapa.

La justicia argentina avanza, pero todos reconocen que la clave está fuera: en tribunales de Florida, financieras de Montevideo, despachos en Madrid y en decisiones de multinacionales que financian el fútbol más exitoso a nivel mundial.

El problema de la AFA no es solo judicial. El mismo sistema que logró la tercera estrella en el escudo financió, con los recursos de esos logros y prestigio, una red de saqueo que cruza medio mundo.

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