Oportunidades laborales en la Antártida: buscan carpinteros, electricistas y médicos con salarios desde 35.000 euros anuales y alojamiento incluido

Las bases científicas ofrecen empleo a profesionales y oficios esenciales, con salarios competitivos y alojamiento cubierto, pero exigen adaptación al aislamiento, condiciones extremas y rigurosos filtros psicológicos en la selección

Proyecto del CSIC sobre el

La Antártida es uno de los territorios más remotos y aislados del planeta. Sin embargo, para aquellos dispuestos a desaparecer sin dejar rastro, el continente lanza anualmente una convocatoria internacional de empleo para reclutar carpinteros, electricistas, médicos y otros profesionales. Esta oferta está dirigida a quienes busquen una experiencia laboral poco común.

Las estaciones científicas británicas y estadounidenses requieren personal para ocupar puestos esenciales en un contexto donde la supervivencia depende tanto de la tecnología como de la cooperación entre personas. ¿Qué resulta más atractivo? Las condiciones laborales y el salario, que comienzan en 35.000 euros anuales, incluyen alojamiento completo y una experiencia profesional singular que pocos tienen la oportunidad de vivir.

Bajo la coordinación del British Antarctic Survey (BAS) y del United States Antarctic Program, los perfiles solicitados abarcan oficios variados como fontaneros, cocineros o peluqueros, según reporta Libertatea. El factor común es la habilidad para soportar ambientes extremos: temperaturas que llegan a -40 ºC, meses sin que el sol se oculte, y la convivencia en grupos pequeños donde el manejo emocional resulta tan importante como la destreza técnica.

Trabajo en la Antártida: condiciones y puestos

La logística de las bases antárticas requiere la contratación de hasta 150 personas por temporada solo en el BAS, de las cuales cerca del 70% desempeñan funciones operativas. Estas labores son fundamentales para asegurar el suministro energético, la habitabilidad de los módulos y el bienestar físico y psicológico de todos los residentes. El salario inicial es de 31.244 libras esterlinas (aproximadamente 35.790 euros al tipo de cambio actual), sumándose el transporte, la manutención, la ropa térmica y el alojamiento, que se organiza en dormitorios compartidos.

Entrevista a Begoña Alday, la altelta que prepara un 'IronHuman' en la Antártida.

En total, se calcula que alrededor de 5.000 personas trabajan cada verano austral en las aproximadamente 80 bases científicas, gestionadas por cerca de treinta países. La jornada habitual se organiza en turnos de siete días por semana, con responsabilidades que van desde el mantenimiento de infraestructuras hasta la preparación de alimentos para comunidades que pueden comprender entre una docena y varias decenas de integrantes.

Desafíos más allá del clima

Uno de los principales desafíos, según los responsables del BAS, no se limita solo al frío intenso. La falta de privacidad y la rutina estricta son elementos que ponen a prueba la resiliencia psicológica de los aspirantes. El proceso de selección incluye pruebas específicas para evaluar la tolerancia al aislamiento y la aptitud para resolver conflictos. Tras superar esta etapa, los elegidos reciben una capacitación intensiva antes de viajar al continente blanco.

Durante el verano antártico, las temperaturas rara vez superan los -5 ºC, con una media cercana a los -20 ºC. El invierno es más riguroso, alcanzando -40 ºC. Además, el ciclo de luz solar puede resultar confuso: en la estación Halley VI, no se alternan las noches durante semanas. Este complejo, gestionado por el BAS, está dedicado a la observación atmosférica, el monitoreo de la capa de ozono y el análisis de la plataforma de hielo Brunt. El jefe de estación, Dan McKenzie, lidera un equipo de 40 personas en plena temporada alta. “Siempre me ha atraído la aventura y los lugares más remotos”, comentó en una entrevista con la BBC, tras su debut en el continente en 2019.

Psicología y convivencia: claves del éxito antártico

La adaptación al aislamiento resulta un aspecto fundamental. Expertos en recursos humanos y psicología destacan que las relaciones sociales pueden presentar mayor complejidad que los riesgos físicos. La convivencia prolongada en espacios reducidos puede generar tensiones, por ello se valora especialmente la capacidad para manejar lo que se denomina “estrés positivo”, similar al observado en ambientes militares.

Los pingüinos antárticos, considerados como

El soporte emocional forma parte de las responsabilidades de los líderes de equipo, quienes deben asegurar la cohesión grupal y facilitar la resolución de problemas diarios. A pesar de las dificultades, quienes aceptan este reto destacan la recompensa personal y profesional: la oportunidad de observar colonias de pingüinos emperador, avistar ballenas y focas, y apreciar el ciclo natural en uno de los ambientes menos intervenidos por el ser humano.

Datos clave del continente extremo

La Antártida abarca una superficie de 14,2 millones de kilómetros cuadrados, posicionándose como el quinto continente más extenso, un 40% mayor que Europa y casi el doble que Australia. Casi el 98% de su territorio está cubierto por una capa de hielo con un espesor medio de 1,9 kilómetros. Esta capa representa el 90% del hielo terrestre y el 70% de las reservas mundiales de agua dulce. El peso del hielo ha provocado que el suelo se encuentre por debajo del nivel del mar en ciertas zonas. Además, la altitud media es la más alta entre todos los continentes, lo que intensifica las condiciones de aislamiento y frío.

El papel de la Antártida en la regulación climática es fundamental. Su vasta superficie blanca refleja la radiación solar y contribuye al equilibrio térmico global, además de albergar ecosistemas singulares y constituir un laboratorio natural para estudios de alcance internacional.

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