Un equipo de científicos ha logrado neutralizar dos antígenos clave presentes en la superficie del virus gracias a unos innovadores anticuerpos monoclonales humanos
La ciencia ha avanzado en la batalla contra el virus de Epstein-Barr (EBV). Investigadores del Fred Hutch Cancer Center de Estados Unidos han creado un anticuerpo monoclonal humano novedoso que logra neutralizar este patógeno, uno de los más extendidos a nivel global.
El virus de Epstein-Barr se transmite por líquidos corporales, principalmente por la saliva, y puede provocar enfermedades como ciertos tipos de cáncer y trastornos neurodegenerativos. No obstante, es más reconocido por causar la mononucleosis infecciosa, conocida también como “enfermedad del beso”. Actualmente, no existe ninguna vacuna que proteja contra esta infección.
El estudio que presenta este descubrimiento, publicado en la revista Cell Reports Medicine, detalla cómo el equipo utilizó ratones genéticamente modificados para portar genes que codifican anticuerpos humanos. Usando este modelo innovador, desarrollaron nuevos anticuerpos monoclonales humanos destinados a bloquear dos antígenos esenciales en la superficie del virus. Estos antígenos son responsables, respectivamente, de facilitar la adhesión del patógeno y su invasión a las células inmunitarias. Uno de los anticuerpos identificados logró impedir por completo la infección en ratones con sistema inmune humano expuestos al EBV.
Un virus que desafía a nuestro sistema inmunitario
Andrew McGuire, biólogo celular y bioquímico de la División de Vacunas y Enfermedades Infecciosas del Fred Hutch, mencionó en declaraciones a Medical Xpress la dificultad especial para encontrar anticuerpos humanos efectivos contra este virus: “Localizar anticuerpos humanos que bloqueen el virus de Epstein-Barr y prevengan que infecte nuestras células inmunitarias ha sido un desafío, ya que, a diferencia de otros virus, el EBV puede adherirse prácticamente a la totalidad de nuestros linfocitos B”.
La investigación se concentró en hallar anticuerpos monoclonales humanos capaces de frenar eficazmente la infección por EBV sin provocar una respuesta inmunitaria adversa en el organismo, problema frecuente cuando los anticuerpos provienen de animales no humanos.
Crystal Chhan, investigadora doctoral en el laboratorio de McGuire, destacó que el hallazgo no solo consiste en identificar anticuerpos destacados: “Hemos descubierto anticuerpos importantes contra el virus de Epstein-Barr y validado un método innovador para encontrar anticuerpos protectores contra otros patógenos”, afirmó Chhan a Medical Xpress.

Infecciones tras un trasplante de órganos
Según explicó la doctora e investigadora Rachel Bender Ignacio, profesora asociada y especialista en enfermedades infecciosas del Fred Hutch y la Universidad de Washington School of Medicine, a Medical Xpress, “los trastornos linfoproliferativos postrasplante, la mayoría vinculados a EBV y consistentes en linfomas, representan una causa frecuente de morbilidad y mortalidad tras el trasplante de órganos”.
La infección postrasplante ocurre si el donante estuvo expuesto anteriormente al EBV y transmite el virus latente mediante las células donadas. Además, los pacientes trasplantados que ya han enfrentado una infección previa pueden experimentar reactivación del virus latente debido a la inmunosupresión. El riesgo es especialmente alto en niños, quienes frecuentemente no han tenido contacto previo con el EBV. Por ello, los menores sometidos a inmunosupresión constituyen uno de los grupos que más podrían beneficiarse de una terapia preventiva específica.
