Javier Ortega Smith ha sido suspendido provisionalmente de su militancia en Vox tras negarse a ceder la portavocía del grupo en el Ayuntamiento de Madrid.
Ortega Smith acusa a la dirección del partido de llevar a cabo una «guerra sucia» y asegura que continuará luchando tanto en el interior de Vox como en los tribunales.
El Comité Ejecutivo Nacional de Vox nombró a Arantxa Cabello como nueva portavoz, aunque Ortega Smith desobedeció esa decisión y mantiene su actividad en el cargo.
Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, concejales afines a Ortega Smith, enfrentan la posibilidad de ser expulsados si no reconocen a la portavoz impuesta por la dirección nacional.
Javier Ortega Smith se pronunció por primera vez después de ser suspendido provisionalmente de su militancia en Vox por negarse a abandonar la portavocía del grupo en el Ayuntamiento de Madrid.
El concejal, que continúa ejerciendo como portavoz de Vox, afirmó que no renunciará a su puesto y que seguirá «peleando» tanto dentro del partido como en los tribunales, si fuera necesario.
Asimismo, denunció la existencia de una «asquerosa y repugnante guerra sucia» orquestada por la dirección del partido.
El 12 de febrero, el Comité Ejecutivo Nacional acordó por unanimidad destituir a Ortega Smith como portavoz y designar a Arantxa Cabello como su reemplazo.
La dirección exigió que el relevo quedara formalizado ante el Ayuntamiento. Ortega Smith ignoró esta orden y continuó actuando como portavoz. A raíz de este «desacato expreso», Vox le abrió un expediente disciplinario y decidió su suspensión cautelar de militancia.
En declaraciones a medios, el fundador de Vox reivindicó este viernes que la cadena de ceses que ha sufrido se ha llevado a cabo sin justificación, y acusó al partido de inventar «mentiras» y «excusas» para justificar su expulsión.
«¿Cómo es posible que, habiendo luchado desde el principio para fundar este partido, te cesen abruptamente a ti y a tu equipo sin ofrecer explicación alguna?», se preguntó.
La expulsión de Ortega Smith como militante de Vox representa el último paso dentro de una serie de acciones —casi en forma de capítulos— que han ido despojando de responsabilidades a uno de sus dirigentes más destacados.
El propio Ortega Smith detalló esta lista: desde su destitución como secretario general en octubre de 2022, su relevo como portavoz adjunto en el Congreso, la pérdida de la portavocía en la Comisión de Justicia, hasta su salida del CEN en diciembre pasado.
«Considero que mi conducta ha sido ejemplar y no merezco ni yo ni mis compañeros el trato que estamos recibiendo», afirmó, en referencia a los ediles que mantienen su apoyo dentro del grupo municipal.
Hace referencia específicamente a Carla Toscano y Ignacio Ansaldo, quienes continúan respaldándolo. Ambos podrían enfrentar expulsiones si no reconocen a la portavoz impuesta por la dirección nacional, según informó EL ESPAÑOL.
«Por justicia, emplearé todos los recursos estatutarios a mi alcance, recurriré lo necesario y, si es preciso, acudiré a la jurisdicción ordinaria para defender mi honorabilidad», declaró.
«Si uno cae, caemos todos. Jamás dejaré caer a los compañeros que han luchado conmigo en el Grupo Municipal de Madrid con lealtad y determinación».
Actualmente, Vox cuenta con cinco concejales en el Ayuntamiento de Madrid.
Los ediles que apoyan a la dirección nacional son Fernando Martínez Vidal y Arantxa Cabello. Representan una minoría, mientras se espera a que alguno pueda cambiar de postura para desbloquear la situación.
En Vox confían en que los concejales formalicen el relevo para evitar una escalada en las expulsiones provisionales que intensifique el conflicto ya existente en el Ayuntamiento.

