No es ningún secreto que acceder a la propiedad inmobiliaria en Europa resulta complicado hoy en día, pero, sorprendentemente, los precios desorbitados de las viviendas no constituyen la única razón por la cual muchas personas optan por alquilar. Europe in Motion analiza el último European Housing Trend report.
La propiedad de una vivienda solía ser un hito clave para cualquier adulto activo con ingresos estables.
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Sin embargo, el alza constante en los precios inmobiliarios y energéticos, la inestabilidad laboral y la libertad de movilidad están transformando progresivamente este paradigma en Europa.
Las tasas de propiedad están disminuyendo en casi la mitad de los países analizados por la agencia inmobiliaria Re/Max Europe en su estudio anual European Housing Trend report.
El porcentaje de personas que poseen su vivienda ha descendido un 2% en el Reino Unido, Francia, Alemania, Rumanía y República Checa; un 3% en Croacia y Hungría; un 1% en Grecia; y un significativo 9% en Turquía.
Si esta tendencia continuará o no, está por verse. No obstante, el alquiler ya está firmemente arraigado, especialmente en la región de Europa de habla alemana.
En Austria (48%), Suiza (62%) y Alemania (63%), la mayoría de la población no es propietaria de su vivienda. También existen importantes proporciones de inquilinos en España (25%), Francia (36%) y Reino Unido (27%).
Aunque las barreras económicas pueden parecer el obstáculo principal para la propiedad, en realidad forman parte de varios factores. Los datos indican un cambio más amplio, influenciado también por el estilo de vida, la movilidad y las expectativas que evolucionan.
¿Qué impide realmente que las personas accedan a la propiedad inmobiliaria?
En primer lugar, el 53% de quienes no planean adquirir una vivienda afirma que están satisfechos con su situación actual, según Re/Max.
El segundo motivo desalienta la compra por razones más psicológicas que prácticas: el 21% prefiere evitar las “responsabilidades continuas que conlleva ser propietario”.
El tercer obstáculo es el coste y los elevados gastos iniciales (19%), que incluyen impuestos de registro y gravámenes inmobiliarios, que en países como Reino Unido, Bélgica y España representan entre el 6% y más del 8% del valor de la vivienda.
¿Cuánto tiempo se necesita para ahorrar el depósito en Europa?
Por supuesto, también está el depósito inicial: según el informe, en promedio se tarda 7,3 años en reunirlo, mientras que en naciones como Alemania, este plazo se extiende hasta una década.
Muchos europeos recurren al llamado ‘Banco de Mamá y Papá’ para dar el primer paso en la propiedad inmobiliaria.
El reporte indica que más de una cuarta parte (26%) de los europeos contó con un regalo en efectivo para comprar su primera vivienda. Esta cifra sube al 38% en Grecia y al 36% en Lituania, mientras que en Finlandia y Holanda, sólo un 12% puede beneficiarse de esta ayuda.
En España, Italia, Francia, Alemania y Reino Unido, la dependencia de ayuda familiar oscila entre el 20% y el 26%, acercándose al promedio europeo.
Prioridad a la flexibilidad: los nómadas europeos evitan la compra
Más allá de los retos económicos, en varios casos el alquiler responde a una elección consciente basada en el estilo de vida.
Alrededor del 16% de quienes optan por alquilar prefieren esta opción para conservar la libertad de mudarse en cualquier momento y lugar.
Este porcentaje aumenta hasta el 50% en Malta, lo que refleja la gran población extranjera residente, y al 33% en Finlandia.
Los millennials resultan ser la generación más nómada, con un 22% que menciona la movilidad como motivo de alquiler, frente a un 11% en la Generación Z.
España y Alemania son los destinos preferidos (22%) de los europeos en movimiento, seguidos por Italia (15%), Suiza (13%) y Reino Unido, que empató con Estados Unidos (11% cada uno).
¿La urgencia por comprar es mayor en ciudades o en poblaciones pequeñas?
Por último, los habitantes de localidades pequeñas son los menos interesados en adquirir vivienda, dado que el 17% de quienes viven en poblaciones menores a 10.000 habitantes declaran no tener interés en la propiedad, cifra superior a la registrada en grandes ciudades (12%) o áreas rurales (14%).
Entre los residentes urbanos que no desean comprar, el 49% indica estar conforme con su situación actual, ligeramente inferior al 52% de quienes viven en zonas rurales y comparten ese sentir.
El informe señala que “los residentes de áreas rurales valoran más la flexibilidad del alquiler (15%) en comparación con quienes viven en grandes ciudades (10%), lo cual sugiere que, en zonas menos urbanizadas, la preferencia por el estilo de vida puede influir más en las actitudes hacia la vivienda que las limitaciones financieras”.

