Rafael Pineda, exjefe de gabinete del delegado del Gobierno en Andalucía, manifestó en una conversación grabada su desconfianza hacia la Policía Nacional, calificándola como una «institución corrupta».
Las pesquisas relacionan a Pineda con D. R. M., un hostelero de Gines vinculado a actividades ilegales como blanqueo de capitales y tráfico de drogas.
Pineda presuntamente ayudó a reabrir el pub de D. R. M. y colaboró en la organización de eventos, además de intervenir en negocios inmobiliarios dudosos junto a su esposa.
El caso abarca la compra y venta de un terreno público por parte de una empresa vinculada a Pineda, que obtuvo un beneficio económico considerable en pocos meses y generó sospechas de corrupción.
El que fuera jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Andalucía, Rafael Pineda, detenido por un presunto delito de corrupción, tiene una percepción muy negativa de la Policía Nacional.
Este Cuerpo depende orgánicamente de la institución donde Pineda trabajó durante varios años.
«Prefiero tener a la Policía cuanto más lejos, mejor», afirma Pineda a un interlocutor. ¿Por qué? «Porque es una de las instituciones más corruptas».
Así se recoge en un audio, al que ha accedido EL ESPAÑOL, incluido en el expediente de la investigación.
La conversación telefónica la mantiene Pineda con D. R. M. ¿Quién es este interlocutor? Es un individuo que poseía un pub en Gines, localidad cercana a Sevilla capital, según la Guardia Civil.
El exjefe de gabinete del delegado del Gobierno le habría apoyado para reabrir su negocio, según los investigadores de la UCO. Además, indican que D. R. M. «junto a varias personas, se dedica de manera habitual a ocultar fondos provenientes de actividades ilícitas como el tráfico de drogas».
Es decir, le imputan lavado de dinero procedente del narcotráfico.
También argumentan que «forma parte de un entramado empresarial financiando préstamos traspasados a la compañía de uno de ellos», conocido como ‘Kiko el Calvo’.
Esos préstamos, según la UCO, originaban fondos «denunciados por el Banco Santander», al haberse concedido presuntamente de manera fraudulenta.
Respecto a D. R. M., con quien Pineda mantiene frecuentes conversaciones, según el informe de la investigación, la Guardia Civil detalla su perfil.
Viajes a Ibiza
Según el informe de la Guardia Civil, D. R. M. habría financiado viajes a Ibiza que los agentes consideran dudosos.
La investigación se centra en delitos relacionados con blanqueo de capitales, motivo por el cual la unidad responsable es exactamente la especializada en esos crímenes.
Los agentes indican que «se evidencian sus estrechas conexiones con narcotraficantes, su persistencia como financiador de viajes a Ibiza de terceros y el uso de sociedades instrumentales para la facturación» de su local de hostelería.
Esa es, en esencia, la persona a la que Pineda, mano derecha del delegado del Gobierno y responsable en Andalucía de la Policía Nacional, expresa desprecio hacia ese cuerpo.
Estas manifestaciones forman parte de un extenso informe donde se señalan varios presuntos delitos en los que el exjefe de gabinete del delegado del Gobierno en Andalucía podría estar implicado.
Asimismo, se mencionan regularizaciones de personas extranjeras vinculadas al interlocutor. Se trataría de familiares y empleados de su pub de Gines.
Además, Pineda habría ofrecido ayuda a quien recibe sus opiniones sobre la Policía Nacional para reabrir el pub que gestionaba.
Otras conductas cuestionables se suman. Los agentes de la UCO sostienen que Pineda podría haber facilitado que su ‘socio’, D. R. M., reservara el pabellón de deportes de San Pablo, en Sevilla capital, para llevar a cabo una velada de boxeo.
Pineda se ha convertido en centro de atención tras su detención el pasado martes, acusado, entre otros cargos, de un presunto delito inmobiliario vinculado a la compra de un terreno de la sociedad pública de vivienda de Sevilla, Emvisesa.
Una empresa asociada a su esposa adquirió ese solar público por 1,7 millones de euros. Pocos meses más tarde lo vendieron por casi el doble. El negocio urbanístico, ocurrido bajo el gobierno del PSOE en el Ayuntamiento de Sevilla, generó sospechas.
De ahí comenzó la investigación, que ha aportado no solo indicios sobre el presunto delito, sino también declaraciones como la que abre esta información.
Una opinión —«la Policía Nacional es una de las instituciones más corruptas»— que sorprende al provenir de alguien que forma parte del Gobierno y, aún más, es la mano derecha de quien dirige esa institución en Andalucía.

