En el occidente de Asturias, un templo medieval protegido como Monumento Histórico-Artístico alberga en su interior dos cuerpos del siglo XVII que aún pueden contemplarse durante una visita guiada abierta al público
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La Colegiata de San Pedro de Teverga, reconocida como Monumento Histórico-Artístico, es uno de los templos románicos más destacables de Asturias y ofrece la posibilidad de ver momias reales del siglo XVII por solo 2 euros. Este sitio histórico, ubicado en los valles del Trubia, aúna patrimonio, misterio y paisaje.
A simple vista, quien llega a Teverga se encuentra con un templo austero, construido en piedra milenaria y de silueta imponente. Nada indica que detrás de sus muros, alzados entre 1069 y 1076, se guarde uno de los secretos mejor preservados del occidente asturiano. El entorno, dominado por la montaña y muy cercano a la popular Senda del Oso, invita primero al paseo y luego a la reflexión.
Un templo románico con historia y leyenda
La sorpresa reside en el interior. La Colegiata de San Pedro de Teverga, considerada el templo románico más antiguo de Asturias, guarda dos cuerpos momificados: el del primer marqués de Valdecarzana y el de su hijo, Pedro Analso de Miranda, abad de Teverga y obispo de Teruel. Ambos reposan en el museo adjunto al claustro —hoy en ruinas— y son accesibles mediante visitas guiadas que deben reservarse previamente llamando al teléfono 696816915, donde atiende Rosa, la guía de la colegiata.
La entrada cuesta dos euros y la visita dura aproximadamente 40 minutos. Solo es necesario acudir al templo a la hora indicada para unirse al grupo. Durante el recorrido, se ofrece una explicación sobre la evolución del antiguo monasterio benedictino, donado en 1092 por la condesa Doña Aldonza a la iglesia de San Salvador de Oviedo, la actual catedral, junto con los elementos artísticos que convierten al edificio en una referente del románico con rasgos bizantinos.
Arquitectura románica en estado puro
La construcción, orientada de occidente a oriente para que los primeros rayos de sol iluminen el altar, sigue el modelo de las antiguas basílicas cristianas. Presenta tres naves con bóveda de cañón y planta de cruz latina, aunque el ábside rectangular —modificado tras un incendio en el siglo XVII— rompe con el típico hemiciclo del románico tradicional. La cantería tallada, los arcos de medio punto y las robustas columnas cilíndricas remarcan su carácter monumental.
En el vestíbulo, más bajo y oscuro, la arquitectura induce a la introspección. Los capiteles exhiben una variada iconografía con figuras humanas, animales y símbolos. En la nave principal, la mayor altura y la entrada de luz cambian la atmósfera y resaltan la intención espiritual de sus constructores. Las armas de la Casa Miranda, talladas en los pilares, evocan el vínculo noble con los marqueses cuyos restos se conservan en el templo.
Cómo llegar a la Colegiata de San Pedro de Teverga
El acceso a la colegiata es sencillo desde Oviedo, tomando la AS-228 en dirección a los valles del Trubia hasta llegar al concejo de Teverga. El templo está situado en el núcleo de La Plaza, junto a áreas de aparcamiento y a pocos minutos de varios tramos de la Senda del Oso, lo que permite combinar naturaleza y patrimonio en una sola jornada.
Paisaje, historia y una visita singular por el precio de un café convierten a la Colegiata de San Pedro de Teverga en una escapada distinta dentro de Asturias. Un lugar donde el románico se combina con la montaña y donde, después de siglos de silencio, dos figuras aristocráticas siguen despertando la curiosidad de quienes cruzan su puerta.
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La Colegiata de San Pedro de Teverga, declarada Monumento Histórico-Artístico, es uno de los templos románicos más singulares de Asturias y permite contemplar momias reales del siglo XVII por solo 2 euros. Este enclave histórico, situado en los valles del Trubia, combina patrimonio, misterio y paisaje.

