Los socialistas castellanomanchegos sostienen que las concesiones al independentismo han desplazado al partido del «eje vencedor» y responden tanto a Ferraz como a La Moncloa: «Es lamentable la táctica de desacreditar cualquier análisis calificándolo automáticamente de derechas»

El único socialista que cuenta con un respaldo innegable en las urnas es el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Además, es también el único con poder efectivo que cuestiona abiertamente la estrategia de pactos de Pedro Sánchez y la ausencia de debate interno en el PSOE. Page se expresa sin reservas y está acostumbrado a que desde las altas instancias —tanto de Ferraz como de La Moncloa— se desestimen sus reflexiones, etiquetándolo como alguien aliado con la derecha. De igual forma se ha procedido, y se procede, con el fallecido Javier Lambán e incluso con el expresidente Felipe González.
No obstante, pese a los desprecios, los intentos de silencio y la indiferencia, existe un sector del socialismo que desea examinar con profundidad las razones del retroceso del partido y rechaza que quienes señalan esas causas sean rechazados sin más, tal como hizo la secretaria de Organización, Rebeca Torró, este domingo en una entrevista para El País.
Las declaraciones de Torró, número tres del PSOE designada por Sánchez tras las caídas judiciales de José Luis Ábalos y Santos Cerdán, han generado molestia e incredulidad entre quienes consideran que el PSOE ha tomado un rumbo que lo aleja del «eje vencedor», que la dirección se niega a aceptar la realidad y que, frente a las voces que la evidencian, responde únicamente etiquetando sin fundamentos sólidos.
La respuesta firme provino de los socialistas de Castilla-La Mancha, quienes evidenciaron la contradicción de tachar de entregado al PP a quien gana todas las elecciones asegurando mayorías absolutas. El diputado Sergio Gutiérrez fue el primero en manifestarse, seguido por la consejera portavoz del Ejecutivo, Esther Padilla. Ambos criticaron la falta de argumentos de Ferraz para refutar las críticas y lamentaron su tendencia a «disfrazarlas» señalando al discrepante como cómplice de la «derecha». Respondían así a Torró, quien afirmó que García-Page «adopta el marco del PP».
Lo cierto es que dentro del PSOE son numerosos quienes reconocen y expresan preocupación públicamente y, especialmente en privado, ante la innegable fuerza de los hechos. Gutiérrez lo manifestó este lunes en un extenso mensaje en redes sociales en respuesta a la secretaria de Organización.
«Desde 2022 hemos perdido todas las elecciones (excepto en Cataluña)», afirmó el diputado. «En ocho de cada diez provincias, la suma de PP y Vox supera el 50% de los votos (en la mayoría rondan el 60%). Y nosotros apenas logramos pasar el 30%, incluso siendo superados por Vox en capitales como Badajoz y Teruel«.
Lastrados por las cesiones a Junts
Según su criterio, la clave está en «restaurar un partido que intente comprender, aunque no comparta inicialmente pero respetando sin etiquetas, las razones y verdades de los demás». Añadió además: «Una de las principales cargas que arrastramos son las concesiones a Junts en temas que nos alejan del eje ganador: la centralidad en la izquierda y el proyecto global». Gutiérrez reiteró que «existe un electorado que rechaza a Feijóo (y todavía más a Abascal) pero anhela un PSOE independiente, que no marque el ritmo de otros». Y enfatizaba: «Ese es el verdadero debate, no el calificativo que se asigna a los compañeros».
Por su parte, Esther Padilla insistió en «lo beneficioso que sería para el PSOE, y para el respeto a las capacidades, que cada crítica de García-Page se respondiera con argumentos». Añadió: «Sigo esperando algún razonamiento sólido». Y es que, para Torró, los fracasos electorales deben atribuirse a la falta de movilización del electorado de izquierda y a los «bulos» y «persecución judicial» del PP y la ultraderecha, pero no a la política ni a los pactos y estrategia del propio partido.
También el delegado provincial de Fomento en Albacete, Julen Sánchez, intervino en la discusión apuntando la falta de realismo de Ferraz para evaluar la situación del partido. “A veces siento que vivo en una especie de ilusión y que en cualquier momento despertaré”, expresó en alusión a las palabras de la secretaria de Organización, a quien recordaba luego en un tuit que «para ganar elecciones hay que derrotar al PP, como hace Page en Castilla-La Mancha». «No hay señal más clara de debilidad», añadió tocando un punto sensible, «que afirmar que no se convocan elecciones para evitar que gane la derecha». Finalizó con un llamado a la dirección a consultar realmente lo que piensan los cuadros que trabajan en el territorio: «Hablad con sinceridad con candidatos, alcaldes y alcaldesas. Hacedlo».
Antonio Sánchez, diputado socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha, puntualizaba: «Ganar elecciones con mayoría absoluta para aplicar políticas progresistas implica derrotar a la derecha. Perder consecutivamente sin más reflexión que culpar a los muertos es ceder el discurso al PP».
También se expresó en este sentido el presidente de las Cortes y secretario general del PSOE de Guadalajara, Pablo Bellido, quien se cuestionaba: «¿Page adopta el marco del PP?», para subrayar que, en realidad, el líder castellanomanchego vence a la derecha en todas las elecciones.

