A pesar de las malas sensaciones en las primeras pruebas en Baréin, el ingeniero ha emitido un mensaje alentador dentro del equipo Aston Martin.
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«Soy consciente de que esto no está funcionando ahora, pero sé cómo sacarles de esta situación«. Ese fue el mensaje que, según Ted Kravitz, periodista de Sky Sports, Adrian Newey transmitió a los miembros del equipo Aston Martin luego de unas jornadas iniciales de pruebas desalentadoras.
El ambiente en Aston Martin no es precisamente optimista. Así lo reflejó Lance Stroll el jueves pasado cuando afirmó que «lo único positivo del AMR26 es su diseño» […] No estamos en condiciones de pelear por las victorias […] Estamos a cuatro segundos de los demás vehículos […] El auto falla en todos los aspectos.
Fernando Alonso adoptó una postura más prudente y ofreció a la prensa un mensaje alentador de cara a la segunda mitad de la temporada. No obstante, según la información que le ha llegado a Antonio Lobato desde el entorno del piloto asturiano, se teme un «año más en el infierno».
Pretemporada Aston Martin
Por las sensaciones transmitidas por el AMR26 en el circuito de Sakhir, la atención se centraba en dos figuras clave: Adrian Newey y el motor Honda. La unidad de potencia presentó fallas desde la primera jornada de test en el monoplaza de Lance Stroll, impidiendo que el piloto completara vueltas por la tarde.
«Probablemente el motor sea nuestra mayor debilidad. En Barcelona y Baréin hemos tenido una desventaja de cuatro segundos, pero confiamos en que esa diferencia sea menor», comentó Fernando Alonso en Canal +.
La asociación entre Adrian Newey y Honda se consideraba una garantía para luchar por el Mundial. Newey ha logrado todo éxito donde ha estado, y Honda, tras ganar con Red Bull, regresó a la Fórmula 1 ya que este proyecto estaba alineado con la estrategia de motores 50-50 de la empresa japonesa.
Tras la inversión millonaria de Lawrence Stroll, con cambios en la fábrica, tecnología punta y un equipo renovado, todo apunta a que el 2026 es el año clave.
Sin embargo, el AMR26 carece de ritmo, es poco manejable y preciso, experimenta deslizamientos constantes y no entrega la potencia necesaria frente a sus rivales.
Lo más alarmante es que no logra completar más de siete u ocho vueltas continuas en condiciones competitivas, un detalle fundamental no solo para mejorar, sino para entender en profundidad su verdadero nivel.
El drama de Alonso con Honda
Se comenta que cuando a los ingenieros japoneses se les obliga a diseñar un motor con ciertas especificaciones, los resultados suelen ser negativos, como ocurrió en 2015 y ahora. En cambio, cuando tienen libertad para adaptar su diseño, como en Red Bull, alcanzan mejores resultados.
A finales de 2014, Fernando Alonso decidió salir de Ferrari para retornar a McLaren por segunda vez en su carrera, buscando principalmente ganar el campeonato de pilotos y constructores.
«Diría que, en mis 20 años en Fórmula 1, sólo tuve tres años frustrantes en McLaren-Honda sin competir al nivel esperado», reconoció Fernando Alonso en los test de pretemporada en Baréin 2023.
Fernando Alonso por delante de Lewis Hamilton en las primeras vueltas del GP de Bahréin. Efe
La fiabilidad del McLaren fue un verdadero desastre. Alonso sufrió 23 abandonos en las 57 carreras disputadas con la escudería británico-japonesa.
Uno de estos 23 retiros que más quedó en la memoria sucedió antes del Gran Premio de Rusia 2017, cuando la caja de cambios del MP4-32 falló durante la vuelta de formación.
A pesar de tantas fallas mecánicas, la etapa de Alonso con Honda es recordada por los dos graves accidentes que protagonizó conduciendo el McLaren. El primero sucedió en la pretemporada de 2015 en Barcelona, causando que se perdiera el GP de Australia ese año.
Imagen del accidente de Fernando Alonso con el McLaren Honda en el GP de Australia 2016.
El segundo accidente ocurrió un año más tarde en Melbourne, cuando Alonso tocó a Esteban Gutiérrez por detrás intentando sobrepasarlo, provocando varias vueltas de campana antes de impactar contra las barreras. Esto le causó una fractura en las costillas que le impidió competir en el GP de Bahréin 2016.
Durante su etapa en Woking, Alonso compartió garaje con Jenson Button y Stoffel Vandoorne. Con Button compitió dos temporadas (2015 y 2016), enfrentándose juntos a la falta de competitividad del coche y dejando una imagen memorable: terminar en el podio en Interlagos tras quedar eliminados en la Q1 del GP de Brasil 2015.
Con Vandoorne, Alonso convivió un año (2017), uno de los más complejos con Honda. Los ingenieros japoneses realizaron un cambio significativo en su proyecto, y la unidad de potencia fue la más débil de la parrilla en fiabilidad y rendimiento.
Esta situación forzó a McLaren a rescindir su acuerdo con Honda al finalizar la temporada y a unirse con Renault.
Entre 2015 y 2017, Alonso manejó tres modelos distintos de McLaren-Honda. Primero, el MP4-30, diseñado por Tim Goss y Peter Prodromou, que incorporaba la unidad RA615H. Este coche posicionó al equipo noveno en el Mundial de Constructores, sólo por delante de Marussia.
Fernando Alonso, al frente del McLaren MP4-31.
El segundo monoplaza fue el MP4-31, asimismo diseñado por Goss y Prodromou. Reconocido como el mejor coche de esa etapa, integraba el motor RA616H, que mejoró la fiabilidad y la potencia.
Gracias a esta evolución, McLaren escaló hasta la sexta posición en el Mundial de Constructores 2016, superando a Toro Rosso, Haas, Renault, Sauber y Manor.
Finalmente, el MCL32 fue el último coche pilotado por Alonso en McLaren. De nuevo bajo el diseño de Goss y Prodromou, el auto volvió al clásico color naranja papaya y enfrentó múltiples problemas, muchos derivados del motor RA617H.
El equipo terminó penúltimo en el Mundial de Constructores, acumulando apenas 30 puntos, solo superando a Sauber.
El factor Newey
Con la ausencia de señales positivas y problemas acumulados desde los primeros Shakedown en Barcelona, la pretemporada para Aston Martin se presenta oscura y llena de incertidumbre. Aun así, el equipo sigue creyendo en su líder para superar esta etapa: Adrian Newey.
El gurú de la Fórmula 1 ha prometido dirigir al AMR26 hacia un buen destino, pese a la atmósfera negativa que envuelve la factoría de Silverstone.
Fernando Alonso, dentro del AMR26 de Aston Martin, dialogando con Adrian Newey Aston Martin F1
El panorama no invita al ánimo. El motor Honda continúa pagándose por sus dificultades iniciales, el AMR26 está a cuatro segundos de la punta y la brecha con la competencia aumenta constantemente. Sin embargo, Newey mantiene la esperanza.
Su historial de éxitos lo respalda, y en Aston Martin saben que cuando un profesional de su calibre confía, debe ser escuchado.
La autoridad del ingeniero británico es indiscutible dentro del equipo. «Adrian tiene claro el camino a seguir, su liderazgo es sólido», aseguraba Pedro de la Rosa.
La confianza en sus decisiones se ha convertido casi en una fe ciega: la convicción absoluta de que sus acciones determinarán la senda hacia un futuro título. La estrategia está definida y es precisa.
Mantener la confianza en el proyecto es vital también para Fernando Alonso. El piloto asturiano podría estar afrontando su última temporada en la Fórmula 1 y es consciente de que el tiempo no juega a su favor. Su deseo de luchar por un tercer título, tras dos décadas, dependerá en gran medida de la capacidad del AMR26 para mejorar.

