El piloto de Fórmula 1 ha comentado en varias ocasiones su crecimiento al lado de su padre, una figura icónica del automovilismo.
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Carlos Sainz Jr. ha expresado en diversas ocasiones cómo fue crecer siendo hijo de una leyenda del motor y de qué manera esta situación influyó en su infancia, tanto en el ámbito personal como en el deportivo.
El piloto madrileño, actualmente consolidado en la cumbre de la Fórmula 1, reconoce que su niñez estuvo marcada por la ausencia física de su padre, Carlos Sainz, quien durante décadas estuvo involucrado en rallies, pruebas y compromisos profesionales alrededor del mundo.
En una entrevista anterior sobre su entorno familiar, Sainz Jr. comentó que hubo temporadas en las que prácticamente no veía a su padre, ya que él estaba «fuera de casa entre 250 y 300 días al año«, situación que transformó su hogar en una especie de base operativa sostenida principalmente por su madre.
El piloto destaca que, con el paso del tiempo, tanto él como su padre han querido poner en valor el papel fundamental de ella, quien sacó adelante a tres hijos en un entorno «particular» debido a los constantes viajes del doble campeón mundial de rallies.
Esta realidad familiar se vincula con la educación competitiva que recibió desde pequeño. En una entrevista publicada por el diario The New York Times, cuando todavía formaba parte de Ferrari, Sainz Jr. detalló cómo su padre le inculcó desde niño una mentalidad muy agresiva en pista para poder sobrevivir en el mundo del automovilismo.
Carlos Sainz Jr, durante los test de Baréin Europa Press
El consejo, que el propio piloto ha reiterado en múltiples ocasiones, se resume en que, al colocarse el casco, debe actuar como «el depredador que caza, no como la presa cazada», una imagen clara para enseñar que en esta disciplina «o atacas o te atacan».
Sainz Jr. ha reconocido que esta filosofía surgió de la experiencia directa de su padre, quien observaba cómo muchos rivales, por ser «hijo de», ejercían dureza contra él en karting, forzándolo a madurar tempranamente en las pistas.
Esta combinación de exigencia intensa y cariño a distancia definió su vínculo: un padre ausente en muchos momentos familiares, pero que intentaba entregarse plenamente a su formación deportiva y personal cada vez que volvía de sus viajes.
Con el tiempo, el piloto de Fórmula 1 asegura haber comprendido profundamente el esfuerzo detrás de esa prolongada ausencia.
Hoy en día, reivindica tanto la figura del padre incansable, siempre compitiendo pero atento a su desarrollo, como la de la madre que sostuvo la familia cuando el calendario profesional mantenía a Carlos Sainz lejos del hogar la mayoría del año.
De esa infancia entre maletas, carreras y videollamadas, Sainz Jr. ha forjado un referente familiar que, según reconoce, es el modelo al que aspira parecerse cuando llegado el momento tenga que equilibrar la alta competición con su propia vida doméstica.

