El PP respalda a Guardiola y opta por gobernar en Extremadura con la abstención de Vox o el PSOE

«Prefieren un gobierno en solitario», afirman fuentes ‘populares’, defendiendo la abstención tanto de los socialistas como de los de Abascal, aunque reconocen que estas opciones hoy parecen distantes

La presidenta extremeña en funciones, María Guardiola

La presidenta en funciones de Extremadura, María Guardiola, manifestó ayer que, tras los comicios del 21 de diciembre pasado, contactó con los socialistas de la región para solicitar su abstención en una futura investidura del popular. «No hago tratos con este PSOE ni con el sanchismo», escribió Guardiola en redes sociales, señalando que su petición se limitó a pedir a los socialistas que facilitaran su gobierno «por responsabilidad».

El PSOE de Extremadura descartó tras los comicios la posibilidad de abstenerse en la investidura del popular, por lo que el equipo de Guardiola ha concentrado sus esfuerzos en negociar con Vox. No obstante, los seguidores de Santiago Abascal continúan lejos de llegar a un acuerdo con el PP y ayer reprocharon a la presidenta extremeña en funciones su intento de lograr la abstención socialista: «Le da igual con quién negociar para asegurarse la investidura», afirmó el líder de Vox en esta comunidad, Óscar Fernández, añadiendo: «Así todo será muy complicado».

Lo cierto es que las acciones emprendidas por Guardiola cuentan con el aval de la dirección nacional de su partido. Fuentes de Génova indican que prefieren la «fórmula» de la abstención —ya sea de Vox o del PSOE— antes que un pacto que implique la incorporación de los seguidores de Abascal en el gobierno autonómico. «Optamos por un gobierno en solitario», expresan, respaldando de esta forma las iniciativas de Guardiola que han generado desconfianza en Vox.

En cualquier caso, desde Génova reconocen que la posibilidad de que los 18 diputados socialistas de la Asamblea se abstengan y permitan un gobierno monocolor del PP se ve hoy como remota. En diciembre, el PSOE extremeño descartó esta opción, si bien en las últimas horas han surgido algunas voces a favor de facilitar la gobernabilidad en la región. Este miércoles, el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, ha abierto la posibilidad de negociar con Guardiola en caso de que su investidura con Vox fracase, aunque esta postura no es mayoritaria en el PSOE por el momento.

Mientras tanto, fuentes populares cuestionan el rechazo de los socialistas a abstenerse, insinuando que esa sería «la vía» a seguir para «aislar» a la derecha más dura de España, algo que, recuerdan en el PP, el PSOE ha defendido en los últimos meses —el partido de Pedro Sánchez se presenta como «barrera» contra la ultraderecha—. Los populares consideran remota la posibilidad de que los socialistas se abstengan en la investidura de Guardiola, una opción que admiten, pero advirtiendo al PSOE: «Entonces no deseas frenar a Vox».

En cualquier caso, con el calendario en contra —el primer debate de investidura debe celebrarse como máximo el 3 de marzo—, ninguna de las alternativas para que la presidenta extremeña en funciones renueve su mandato parece avanzar. El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, afirmó ayer que su partido mantiene un «no rotundo» a investir a Guardiola, considerando «insuficiente» la propuesta que ofrece el PP para cerrar un pacto de gobierno.

Garriga exigía que la asignación de competencias y cargos en el gobierno autonómico se distribuyera proporcionalmente según los resultados electorales obtenidos por cada partido, posición que también respaldan en Génova. «Existe un planteamiento de proporcionalidad», indican fuentes populares, asegurando no «cuestionar la legitimidad de Vox para formular sus demandas». Sin embargo, creen que los de Abascal buscan «reemplazar» al PP y que sus exigencias no corresponden con los votos obtenidos por cada formación.

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