Un pueblo histórico de Aragón en España, lugar de nacimiento de Fernando el Católico, imprescindible para visitar

Calles empedradas, antiguas murallas y una historia ligada a la Corona convierten a esta villa aragonesa en una visita indispensable. Un enclave medieval que se alza sobre el paisaje desde las alturas

Foto: El pueblo medieval que tienes que ver sí o sí en España. (Oficina de Turismo de Sos del Rey Católico)
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Al norte de la provincia de Zaragoza, en el corazón de Aragón y a pocos kilómetros de Navarra, se encuentra un pueblo medieval que parece inmune al paso del tiempo. Catalogado como Conjunto Histórico-Artístico y reconocido como uno de los espacios históricos mejor preservados de la nación, este lugar une murallas, callejones empedrados y un legado real que lo conecta directamente con la historia española. Su posición estratégica en el prepirineo aragonés fortalece su condición fronteriza y monumental.

Sos del Rey Católico, ubicado en la comarca de las Cinco Villas, se encuentra sobre la peña Feliciana, dominando con altura el entorno desde una colina que presenta dos promontorios: en el más alto se erige el castillo, origen de la villa, mientras que en el otro se desarrolló el antiguo barrio judío. En este lugar nació el 10 de marzo de 1452 Fernando el Católico, en el Palacio de Sada, actualmente Centro de Interpretación de Fernando II de Aragón y oficina de turismo, desde donde se organizan recorridos guiados por todo el conjunto histórico.

Un conjunto medieval sobresaliente en Aragón

El casco antiguo es considerado uno de los ejemplos más destacados de arquitectura medieval aragonesa. Desde la torre del homenaje del castillo del siglo XII, descienden calles estrechas y serpenteantes hasta llegar a la plaza de la Villa, donde se encuentran la Casa Consistorial del siglo XVI, la lonja y distinguidas casas señoriales como el Palacio Español de Niño. La judería, conocida hoy como barrio alto, conserva su trazado original con unas treinta viviendas articuladas en torno a una calle principal y pequeños callejones sin salida o callizos.

El recinto amurallado que protegía esta villa fronteriza entre Navarra y Aragón fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1968. Destacan dentro de sus templos la iglesia de San Esteban, situada junto al castillo, con su cripta y claustro; y la iglesia de San Martín de Tours. Fuera del perímetro amurallado se sitúa la ermita de Santa Lucía, antigua iglesia dedicada a San Miguel, que conserva pinturas murales góticas en el ábside. En 1985, el pueblo fue escenario del rodaje de La Vaquilla, de Luis García Berlanga, hoy conmemorados en una exposición específica, y en 2016 ingresó en la red de los pueblos más bonitos de España. Rodeado de montañas y cercano a la Sierra de Leyre y la sierra de Santo Domingo, el entorno natural completa la experiencia que ofrece esta villa medieval imprescindible en Aragón.

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