Sánchez y el PSOE respaldan a Bad Bunny y critican a Ayuso por entregar una medalla a EEUU, pidiendo «más amor y menos odio»

El PSOE y Pedro Sánchez han tomado a Bad Bunny como emblema de su mensaje de «más amor y menos odio», mencionando al artista tanto en el Congreso como en ruedas de prensa.

La figura de Bad Bunny se emplea para conectar con los jóvenes y para contrarrestar el discurso de la derecha y la extrema derecha, según informan fuentes socialistas.

El PSOE ha reprochado a Isabel Díaz Ayuso por entregar la Medalla Internacional de Madrid a Estados Unidos y ha sugerido que el reconocimiento se otorgue al cantante puertorriqueño.

El ascenso de Bad Bunny en España coincide con el alejamiento del PSOE respecto al legado de Felipe González, mientras que el cantante continúa generando polémica por su imagen y letras.

El PSOE ha optado por adoptar un nuevo referente: Bad Bunny, el máximo exponente del reguetón y el dembow.

La primera en sumarse a esta tendencia fue la portavoz del Gobierno, Elma Sáiz.

En Moncloa, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el martes realizó «un apunte cultural» recomendando la actuación del portorriqueño en la Super Bowl.

El episodio cobró mayor relevancia cuando el portavoz parlamentario del PSOE, Patxi López, citó al artista en la tribuna del Congreso usando un inglés imperfecto: «The only thing more powerful than hate is love. La única cosa más poderosa que el odio es el amor».

Estas palabras fueron dirigidas a la oposición en el pleno de este miércoles. Lo hizo apenas 24 horas después de declarar que Felipe González había dejado de ser «un referente» para el PSOE al anunciar que votará en blanco en las próximas elecciones. Así, se sustituye un referente por otro.

Horas después, fue Pedro Sánchez quien, en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, también recurrió a Bad Bunny.

En su respuesta a Santiago Abascal, comentó: «¿Vio usted la Super Bowl recientemente? ¿Vio el espectáculo de Bad Bunny? Pues eso, menos odio y más amor, señor Abascal».

Fuentes socialistas consideran que Benito Antonio Martínez, nombre real del artista, es «un símbolo» en contra del trumpismo y del «odio de la extrema derecha».

Con Bad Bunny, el PSOE intenta acercarse al público juvenil.

El show del cantante, celebrado la madrugada del lunes en España, se convirtió en un fenómeno mundial. En YouTube alcanzó los 48 millones de reproducciones en menos de 24 horas. Además, ocupa el primer puesto en Alemania, Italia y Reino Unido.

Se espera que el fenómeno fan aumente en España: entre mayo y junio ofrecerá 12 conciertos en Madrid y Barcelona, dirigidos principalmente a jóvenes de la generación millennial y Z.

Aunque la izquierda lo respalde, Bad Bunny ha sido criticado por sectores feministas debido a ciertas letras que cosifican a la mujer. Sin embargo, el cantante ha impulsado campañas contra el machismo y la violencia de género.

Su imagen también fue utilizada este miércoles para criticar a Isabel Díaz Ayuso. Tras anunciar la presidenta madrileña que entregará a Estados Unidos la Medalla Internacional de Madrid en el 250º aniversario de su independencia, la izquierda la arremetió con dureza.

Más Madrid planteó que, en lugar de Estados Unidos, la distinción se otorgue al cantante.

El ministro Óscar López también mencionó a Bad Bunny para elogiar su «acto político» en la Super Bowl y criticar a Trump y a la presidenta madrileña.

Los socialistas enfrentan dificultades. Los estudios demoscópicos revelan que entre los menores de 30 años, Vox y el PP suman un 51% de los votos, relegando al PSOE al tercer lugar.

Es notable que, mientras el Gobierno y el partido evitan responder sobre González, prefieren centrar la atención en Benito Martínez.

Actualmente, el PSOE toma a Bad Bunny como referente, distanciándose del legado ideológico de Felipe González, quien refundó el partido tras el Congreso de Suresnes en 1974 y lo llevó al poder en 1982 con una mayoría histórica de 202 escaños. Eso sí, cantar no canta.

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