Desigualdad salarial en la Comunidad de Madrid: hombres perciben un salario anual promedio superior en 8.000 euros respecto a las mujeres

Los madrileños perciben en promedio un 22,7% más que las trabajadoras de la misma comunidad autónoma, quienes enfrentan índices superiores de temporalidad y trabajo a tiempo parcial

Trabajadores en una oficina. (Europa

Aunque la discriminación salarial hacia las mujeres sigue siendo un problema presente en todas las comunidades autónomas, Madrid destaca nuevamente como la región con la brecha de género más amplia de España, según un informe publicado hoy por UGT. Este análisis, basado en datos tributarios de 2024, indica que la diferencia en ingresos entre hombres y mujeres en la región supera los 8.000 euros anuales, posicionando a Madrid junto con el Principado de Asturias como las zonas con mayor desigualdad salarial del país. El estudio también evidencia una precarización más intensa en sectores con fuerte presencia femenina, obstáculos para la conciliación familiar que agravan la situación y desigualdades estructurales que afectan además a pensiones y prestaciones por desempleo.

Según el informe de UGT Madrid, el salario medio anual de los hombres en la región asciende a 35.873 euros, mientras que el de las mujeres llega únicamente a 27.731 euros. Esta disparidad, que alcanza los 8.142 euros, supera ampliamente la media nacional, situada en 5.156 euros. Estas cifras colocan la brecha salarial madrileña en el 22,7%, más de cuatro puntos por encima de la media española, que se ubica en el 18,8%. Durante la presentación del informe, Esther Chaves, Secretaria de Igualdad de UGT Madrid, señaló que la brecha ha empezado a reducirse en parte gracias a las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que cada vez abarca a una mayor parte de la población, aunque la desigualdad persiste. Para Susana Huertas, Secretaria General de UGT Madrid, la reducción de dos décimas en el porcentaje respecto al informe previo se explica por el incremento del SMI, pero no se observan avances derivados de políticas laborales de igualdad ni de medidas específicas del Gobierno regional.

El informe también emplea el Salario Medio Estimado (SME), que calcula el ingreso anual como si todas las personas trabajaran a jornada completa durante todo el año. Con esta metodología, UGT intenta eliminar el impacto de la parcialidad y la temporalidad, factores que afectan especialmente a las mujeres, para examinar la diferencia en ingresos atribuible a otros elementos estructurales. Bajo este enfoque, la brecha continúa: el SME masculino alcanza 40.790 euros, mientras que el femenino se queda en 35.675 euros. Así, Madrid encabeza el ranking nacional con una brecha relativa del 12,5%, frente a una media estatal del 7,35%, sin contemplar los datos fiscales de Navarra y País Vasco.

La precariedad y la maternidad afectan negativamente a las mujeres

La carga predominante de las mujeres en los cuidados no profesionales es otro factor clave que contribuye a las desigualdades salariales. En Madrid, el 81,8% de las excedencias para atender a hijos o familiares corresponden a mujeres, lo que refleja que estas tareas recaen mayoritariamente en ellas. La necesidad de acogerse a medidas de conciliación puede limitar el desarrollo profesional, con miles de mujeres que deben interrumpir su carrera debido a la maternidad. Mientras que para la mayoría de hombres la paternidad no implica un impacto negativo en su trayectoria laboral, “la maternidad nos penaliza mucho a las mujeres”, señala Chaves.

En materia de pensiones, los hombres reciben en promedio 27.027 euros anuales, frente a 20.117 euros percibidos por las mujeres, con una brecha del 25,6%, superior a la media nacional del 23,9%. Los hombres perciben una pensión equivalente al 75,3% de su salario medio anual, y las mujeres al 72,5%. Por ello, el sindicato subraya que la desigualdad en ingresos se extiende hasta la etapa posterior al retiro, condicionando las pensiones de jubilación. Según la Secretaria de Igualdad, “seremos afectadas a lo largo de toda nuestra vida, no solo durante la vida laboral”. La desigualdad también se manifiesta en las prestaciones diseñadas para proteger a los trabajadores: la brecha en la prestación media anual por desempleo en Madrid es del 10,8%, más de un punto y medio mayor que la media nacional, que se sitúa en el 9,1%.

Pedro Sánchez ha inaugurado este lunes el 'Women's turn to reshape the future'.

Al mismo tiempo, Chaves resaltó el papel de la parcialidad y la temporalidad en las disparidades salariales, aunque indicó que la última reforma laboral ha ayudado a reducir la prevalencia de contratos temporales. El 22% de las trabajadoras asalariadas madrileñas laboran a tiempo parcial, frente a solo el 9% de los hombres. Además, el 13% de las mujeres cuenta con un contrato temporal, mientras que esta condición afecta a un 9% del total masculino. De igual forma, las mujeres representan el 81,8% de las solicitudes de excedencias por cuidado familiar, mientras que los hombres solo el 14,2%.

Los hombres concentran el 71% de los salarios más elevados

Los datos fiscales de los contribuyentes en la Comunidad de Madrid indican que, en los segmentos salariales más bajos, equivalentes a sueldos iguales o inferiores al salario mínimo, existen 294.611 mujeres frente a 249.789 hombres. En los estratos más altos (personas que perciben más de 10 veces el SMI), se registran 27.654 hombres y únicamente 8.903 mujeres. En el decil superior de ingresos, el 71% de los perceptores con mayores salarios en Madrid son hombres.

Más allá de la brecha de género, Madrid destaca como la comunidad con los salarios más altos, debido en buena medida a la concentración de sedes de grandes empresas y organismos públicos en la capital. Asimismo, la diferencia entre el SME y la mediana salarial en la región es la mayor del país: el SME masculino excede la mediana en 12.113 euros y el femenino en 6.998 euros. Esta diferencia de más de 5.000 euros señala una estructura salarial desigual, donde un pequeño grupo con salarios muy altos eleva la media frente a una mayoría de trabajadores con ingresos en los tramos más bajos. Esta polarización implica que la mayoría de los madrileños y madrileñas reciben salarios por debajo del promedio estadístico comúnmente calculado.

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