El crack brasileño, quien compartió el encuentro en sus redes sociales, abonó la cuenta junto a Mbappé en el restaurante 61.
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El Real Madrid atraviesa un momento clave. Este martes fue un día cargado de significado en el vestuario blanco, con dos hechos que reflejan tanto la tensión como el deseo de unidad presentes en el club más laureado de Europa.
Durante la mañana, en Valdebebas, Álvaro Arbeloa y Dani Carvajal conversaron personalmente para resolver el revuelo generado en Mestalla. Por la noche, los 24 jugadores de la plantilla principal se reunieron en el restaurante 61 de la calle José Abascal, en una cena colectiva organizada por los capitanes.
La primera escena del día se desarrolló en la sesión matutina de entrenamiento. Las imágenes del domingo en Valencia dejaron un ambiente tenso: Carvajal, sin participar ni un minuto en la victoria frente al Valencia (0-2), fue captado mostrando molestia evidente hacia el preparador físico Antonio Pintus.
El capitán acumulaba varias convocatorias consecutivas sin jugar y apenas contabiliza 27 minutos en diez partidos desde su regreso en enero, tras la última lesión, y, mirando aún más atrás, la grave lesión de rodilla que le mantuvo fuera durante meses.
Arbeloa, que dirige el equipo desde hace apenas un mes tras reemplazar a Xabi Alonso, no eludió la situación. El técnico se acercó al lateral de Leganés en un ambiente descrito como relajado. No fue una reunión formal: Arbeloa mantiene comunicación diaria con todos sus futbolistas. Sin embargo, la charla del martes contó con un contexto particular.
🚩Carvajal visibly uspet talking to Pintus after the match. @TheAthleticFC pic.twitter.com/cXjTXKU9T6
— Guillermo Rai (@GuillermoRai_) February 8, 2026
El diálogo fue constructivo; tanto entrenador como jugador intercambiaron puntos de vista con sinceridad, compartiendo el propósito de superar malentendidos y enfocarse en el futuro.
Carvajal requiere minutos para recuperar su forma; Arbeloa pide cautela y evita riesgos debido a la rodilla operada en múltiples ocasiones. La conclusión general: el equipo está por encima de cualquier conflicto personal.
La cena en la calle José Abascal
Si la mañana sirvió para apagar tensiones, la noche estuvo destinada a encender el espíritu colectivo. Los capitanes -Vinicius, Carvajal y Valverde- organizaron una cena exclusiva en el restaurante 61, ubicado en el número 61 de la calle José Abascal.
El objetivo era claro pero ambicioso: reunir al grupo completo, sin la presencia del cuerpo técnico, para fortalecer la unión antes de la etapa más exigente del campeonato. Asistieron los 24 jugadores del primer equipo, incluyendo a los lesionados Militao, Bellingham y Rodrygo, quienes no quisieron faltar a pesar de sus molestias.
Ni Arbeloa ni ningún miembro de su staff participó, aunque el club y el cuerpo técnico estaban informados y daban su apoyo a la iniciativa. Era una velada exclusiva para y por los jugadores. Vinicius hizo pública la reunión al compartir una fotografía grupal en Instagram, donde los 24 posaban sonrientes en un reservado.
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La imagen se difundió rápidamente y más jugadores replicaron el mensaje. Ceballos compartió la foto con la palabra «Juntos» acompañada de emoticonos de una piña y herramientas. Carvajal comentó «Team!!!». Militao y Rodrygo añadieron corazones blancos.
Al salir del restaurante, Ceballos confirmó ante las cámaras quiénes se hicieron cargo de la cuenta: «Invitaron Vinicius y Kylian». Mbappé, máximo anotador del equipo con 23 goles en Liga, y Vinicius cubrieron el costo de la cena en un gesto que refleja su papel de liderazgo en el grupo.
Los primeros en irse fueron Lunin, Rüdiger, Arda Güler y Mendy, alrededor de las 23.00 horas. Las figuras principales se quedaron hasta tarde: Vinicius salió a la 1.26, seguido minutos luego por Mbappé, y Bellingham permaneció hasta la 1.50. El último en abandonar fue Asencio, quien cerró la puerta del 61 a las 2.50.
Un Madrid en busca de identidad
La doble escena del martes sucede en un contexto deportivo alentador en resultados pero preocupante en sensaciones. El Real Madrid acumula siete victorias seguidas en Liga y se encuentra a un punto del Barcelona, aunque el rendimiento no convence del todo.
La eliminación en la Copa, la derrota ante el Benfica que obligó al equipo a disputar el playoff de Champions y las dudas sobre el desempeño colectivo exigen respuestas. La semana presenta el enfrentamiento contra la Real Sociedad en el Bernabéu, y tres días después, el partido de ida del playoff europeo en Lisboa, frente al Benfica dirigido por Mourinho.
Ante esta situación, la plantilla ha mostrado su postura. Lo hizo Carvajal al reunirse con su entrenador para hablar claramente. Y lo hicieron los 24 jugadores al compartir la mesa en la calle José Abascal, enviando un mensaje claro: están unidos y dispuestos a luchar hasta el final.

