El partido Tisza de Hungría ha desafiado la postura del grupo EPP en tres ocasiones durante un mes, lo que ha generado sanciones y preocupación interna. Sin embargo, ante las elecciones de abril en Hungría, esta actitud podría contrarrestar las afirmaciones de Viktor Orbán sobre que el partido responde a Bruselas y no al interés nacional.
Los eurodiputados del principal partido opositor húngaro, Tisza, votaron en contra de una resolución en el Parlamento Europeo relacionada con las salvaguardas en el acuerdo comercial Mercosur de la UE, rompiendo con el Partido Popular Europeo (EPP) por tercera vez en un mes.
El martes, la delegación de Tisza afirmó que rechazaba las salvaguardas de Mercosur para proteger a los agricultores húngaros.
“Tisza defiende a los agricultores húngaros, incluso si eso implica ir contra la corriente dominante en Bruselas”, indicaba un comunicado del partido tras la votación en Estrasburgo.
En enero, Tisza apoyó una resolución para remitir el acuerdo de Mercosur al Tribunal de Justicia Europeo. Además, los eurodiputados de Tisza no participaron en una votación en apoyo a Ursula von der Leyen, compañera del EPP, durante una moción de censura impulsada por la extrema derecha.
Como consecuencia, el grupo político sancionó a los siete eurodiputados de Tisza, prohibiéndoles hablar en las sesiones plenarias durante los próximos seis meses.
“Aceptamos las sanciones porque los intereses de Hungría son más importantes que cualquier compromiso en Bruselas”, afirmó el comunicado del partido.
Una fuente del EPP que habló con Euronews bajo condición de anonimato manifestó que la negativa de Tisza a asociarse con Manfred Weber o Ursula von der Leyen es “preocupante”.
Además, la fuente señaló que el grupo político ha debatido la desalineación de Tisza con la posición del EPP sobre Ucrania, lo que genera inquietudes.
Mientras que el Grupo EPP apoya la pronta adhesión de Ucrania a la UE, el partido Tisza rechaza una incorporación acelerada y ha prometido convocar un referéndum en Hungría sobre el tema si forma gobierno.
Las acusaciones de ser títeres de Bruselas dominan la campaña
Bajo el liderazgo de Péter Magyar, Tisza está haciendo campaña para reemplazar al gobierno nacionalista de Viktor Orbán en las elecciones del 12 de abril, y actualmente lidera en las encuestas frente al partido Fidesz de Orbán. La administración actual asegura que una victoria opositora pondría en riesgo la soberanía de Hungría.
Tisza se unió al grupo EPP en 2024 tras obtener el 30 por ciento de los votos húngaros en las elecciones europeas. Orbán suele acusar a Magyar de estar subordinado a los líderes de la UE, en especial a la presidenta de la Comisión Ursula von der Leyen y al presidente del EPP Manfred Weber.
En una conferencia de prensa en Estrasburgo, Weber se distanció de los acontecimientos electorales en Hungría.
“Me pregunto por qué yo, Manfred Weber, ocupo un papel tan relevante allí. No fue una elección mía; es exclusivamente la decisión de Hungría sobre su futuro. Y al observar el debate, veo que el partido Tisza se centra en los asuntos cotidianos de los ciudadanos y en cuestiones prácticas”, afirmó.
Una estrategia electoral
Según Roland Freudenstein, cofundador del Brussels Freedom Hub y excolaborador del think tank EPP Wilfried Martens Centre, Tisza enfrenta una posición complicada mientras el gobierno de Orbán pueda representar al EPP de centro-derecha como una fuerza anti-húngara.
“Tisza debe defenderse constantemente de la acusación de traición a la nación”, explicó Freudenstein. “En ese contexto, se comprende que, como otras delegaciones nacionales, a veces romperán la disciplina del EPP.”
Freudenstein añadió que todos entienden que antes de las elecciones de abril, Tisza evitará emitir declaraciones relacionadas con Ucrania.
“Después, será otro juego, otro debate, y veremos qué sucede”.
Por su parte, el analista político húngaro Szabolcs Dull afirmó que Tisza subordina todas sus decisiones a la situación política interna y que hasta las elecciones de abril, Weber y el EPP pasarán por alto esta actitud.

