La Comisión Europea ha analizado las repercusiones que tendrá para toda la Unión la medida promovida por el Gobierno español

“Cada Estado debe asegurarse de que sus decisiones no generen efectos en otros países de la Unión Europea. Esto es un principio fundamental. Un permiso de residencia no equivale a una autorización ilimitada para desplazarse por todo el territorio comunitario”, afirmó este martes el comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, durante la apertura del pleno dedicado a la política de regularización masiva de España y su impacto en el espacio Schengen.
Brunner, quien inauguró la sesión europea, señaló que la Comisión está trabajando en un “pacto de inmigración y asilo” que se espera lanzar este verano, con el objetivo de regular la entrada y estancia de personas migrantes dentro del espacio Schengen, además de mejorar la vigilancia en las fronteras de la UE.
La sesión, convocada tras solicitud del Partido Popular Europeo, se centró en el anuncio del Ejecutivo español sobre la regularización de más de 500.000 inmigrantes que viven en España. En este contexto, Brunner destacó que los datos del último Eurobarómetro sobre las opiniones de europeos se oponen a la medida española. “Dos tercios de los europeos expresan gran preocupación por una inmigración no controlada y el 89% demanda mayor unidad europea para combatir la inmigración irregular”, manifestó.
Durante su intervención, el comisario apuntó también que los “cruces ilegales” han descendido un 50% en los dos últimos años, al igual que las solicitudes de asilo, que están disminuyendo. “Esto no es fruto del azar geopolítico, sino el resultado del trabajo conjunto”, remarcó, añadiendo que en ese periodo se han registrado más de 14.000 rechazos en las fronteras europeas.
“Contamos con una visión estratégica clara respecto al tipo de política migratoria deseada para la UE: que sea segura, legal y controlada”, afirmó ante el pleno de la Comisión el comisario. Asimismo, subrayó que la actuación conjunta de los 27 países debe basarse en los principios de “solidaridad y responsabilidad”.
La Comisión Europea indicó este jueves que corresponde al Gobierno español “decidir” sobre las soluciones legales para los migrantes en España, ya que es una competencia nacional, y al mismo tiempo consideró que la regularización extraordinaria adoptada el miércoles es una vía legal válida para responder a las “necesidades” del mercado laboral. (Fuente: Comisión Europea)
“Que sus decisiones no generen efectos en otros países”
El comisario también destacó que los retornos dentro de la Unión deben ser más “eficientes, ágiles y rápidos” para las personas que “ya no poseen derecho a permanecer en la Unión Europea”. Además, señaló que, hasta ahora, solo uno de cada cinco migrantes irregulares es retornado, por lo que, como norma general, “es necesario que las personas en situación irregular abandonen la Unión”.
En relación directa con la iniciativa de regularización de inmigrantes promovida por el Gobierno español, el comisario consideró que la inmigración es un reto común a todos los Estados miembros, aunque ciertos aspectos siguen bajo la competencia nacional.
“Todos deben garantizar que sus decisiones no provoquen efectos en otros países de la UE”, enfatizó, haciendo referencia a que si España otorga permisos de trabajo o residencia, estos no deben servir para que los migrantes residan en otras naciones comunitarias. Por ello, Brunner aclaró que “un permiso de residencia no es un cheque en blanco para moverse por toda la Unión” y que la normativa europea ha de ser cumplida.
“El camino recorrido para alcanzar la situación actual en la política migratoria no ha sido sencillo, ha requerido numerosas negociaciones y paciencia para llegar a este punto, y la maratón aún continúa”, concluyó el comisario, resaltando que la nueva reforma migratoria, prevista para julio, se orientará hacia controles más rigurosos sobre la entrada de personas irregulares en el espacio europeo.

