El bloque PP-Vox logra el 51% de los votos en Aragón, superando en casi 14 puntos al bloque de izquierdas y ampliando la ventaja en comparación con elecciones previas.
El PSOE iguala su peor cifra histórica en Aragón, mientras que el avance de Vox y el descenso de Podemos junto a otros partidos de izquierda reflejan el desgaste del Gobierno de Sánchez.
El PP pierde escaños respecto a 2023 y no consigue formar una mayoría alternativa sin Vox, ya que el PAR desaparece de las Cortes y Teruel Existe reduce su presencia.
La polarización crece en Aragón: tanto Vox como la Chunta Aragonesista duplican sus resultados a costa de los grandes partidos, mostrando una tendencia hacia el fortalecimiento de los extremos.
Aragón no es una comunidad cualquiera. Representa las preferencias del español promedio. En 11 elecciones autonómicas anticipó el ganador nacional. Por esta razón, Pedro Sánchez debe estar preocupado.
Los comicios adelantados de este domingo en Aragón demuestran que la brecha entre el bloque de derechas y el de izquierdas continúa ampliándose.
También ponen de manifiesto que, en cada proceso electoral, Vox incrementa sus apoyos y el PSOE se desploma, lo que rompe la idea de Sánchez como obstáculo para frenar a la «extrema derecha».
En Aragón, la suma de PP y Vox (51%) supera en casi 14 puntos al bloque sanchista (PSOE, Chunta e IU). Una diferencia creciente donde, a pesar de un resultado menor al esperado, el PP mantiene más diputados que toda la izquierda agrupada (26 frente a 25).
El desempeño del PSOE iguala su peor marca histórica en Aragón: pero en 2015 los 18 escaños provinieron del auge de Podemos, que en esa elección consiguió 14 representantes. Actualmente, a la izquierda del PSOE solo quedan 7 diputados (6 de CHA y 1 de IU).
En esta ocasión, Ferraz no puede atribuir la caída a la baja participación, que aumentó casi un punto en Aragón hasta el 67%, pese a que en 2023 los comicios coincidieron con las municipales.
En este sentido, los resultados de Aragón reflejan la situación en Extremadura hace mes y medio: el partido de Abascal dobla sus apoyos, el PSOE alcanza su peor marca histórica y el PP se estanca en sus cifras de 2023.
El desgaste del Gobierno de Sánchez, cercado por casos de corrupción y falta de respaldo parlamentario, favorece más a Santiago Abascal que al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, quien no consigue demostrar su capacidad para gobernar solo.
Así, al retroceso socialista se suma el estancamiento del PP, que queda lejos de las expectativas.
Jorge Azcón convocó elecciones para intentar liberarse de un Vox que le impedía pactar los Presupuestos y lograr una mayoría alternativa con Teruel Existe y el PAR. Sin embargo, el PP pierde dos escaños respecto a 2023 y sus posibles aliados para formar un gobierno sin Vox desaparecen.
El PAR, que gobernó en dos legislaturas en Aragón, queda por primera vez fuera de las Cortes, mientras Teruel Existe reduce su representación a un diputado de los dos que tenía.
Vox busca capitalizar el discurso anti-PP y anti-PSOE. Por eso el candidato de la derecha extrema, Alejandro Nolasco, se jactó de haber vencido «la estafa del bipartidismo», mientras que Abascal, involucrado en campaña con 40 actos, instaba al PP a «cambiar sus políticas» para lograr su respaldo.
En Génova, el secretario general del PP, Miguel Tellado, insistía anoche en que «el sanchismo se está desplomando».
De la misma forma, Azcón reforzaba el mensaje con su lema «tic, tac, el sanchismo se termina», rememorando la antigua cuenta regresiva de Pablo Iglesias contra el Gobierno de Mariano Rajoy.
La tercera vuelta en 34 días
Estos resultados se conocen antes de las elecciones en Castilla y León, previstas para el 15 de marzo, donde el PSOE presenta a un candidato poco conocido, Carlos Martínez, muy distante de la alta notoriedad de Pilar Alegría.
La exministra reconoció este domingo el «mal resultado». «Somos un partido de mayorías y evidentemente ese objetivo no se ha logrado», afirmó desde la Casa del Pueblo del PSOE en Zaragoza.
A pesar del fracaso, en su entorno no contemplan la dimisión, como hizo Miguel Ángel Gallardo en Extremadura, ya que consideran que el proyecto se extiende a cuatro años.
El revés de Alegría, primera ministra que se presenta a unas elecciones, es una advertencia para María Jesús Montero, quien liderará la lista del PSOE en Andalucía esta primavera, mientras figuras como Óscar López y Diana Morant esperan su turno en Madrid y Comunidad Valenciana, respectivamente.
Alegría inició la campaña afectada por el pacto de financiación acordado entre Sánchez y el líder de ERC, Oriol Junqueras. Días después, el Gobierno anunció la regularización de 500.000 personas, lo que impulsó a Vox.
Durante sus actos, Sánchez optó por centrarse en temas alejados del ámbito territorial. En su primer evento defendió al ministro de Transportes, Óscar Puente, tras el accidente de Adamuz, y en el cierre de campaña criticó a los «tecno-oligarcas» y los algoritmos.
El PSOE resiste mejor de lo previsto en Zaragoza y en Huesca capital, donde mantiene el segundo puesto, pero pierde apoyo en la ciudad de Teruel, donde Vox alcanza un 24% frente al 17% de Alegría.
En Calatayud, socialistas y derecha radical prácticamente empatan. En algunas localidades metropolitanas de Zaragoza, el partido de Abascal queda en segunda posición. Incluso en La Muela, un municipio enriquecido por los generadores eólicos que aprovechan el cierzo, Vox fue la fuerza más votada.
El otro partido que duplica sus resultados es la Chunta, que crece a costa del PSOE y Podemos. Los seguidores de Ione Belarra desaparecen de las Cortes… e incluso Alvise supera en votos a los morados.
La Chunta, partido fundado por José Antonio Labordeta, logra un 11% en Zaragoza ciudad, lo que permite a Jorge Pueyo, hasta ahora diputado por Sumar en el Congreso, obtener seis escaños. Mientras tanto, IU mantiene su diputado.
El mapa definitivo de Aragón muestra que los extremos, tanto en izquierdas como en derechas, avanzan en detrimento de los partidos principales.

