El lateral izquierdo inauguró el marcador y Mbappé, en tiempo de descuento, sentenció un triunfo que mantiene a los blancos a un punto del FC Barcelona.
Para el Real Madrid, jugar en Mestalla siempre representa una experiencia incómoda. Aunque el Valencia esté luchando por evitar el descenso y se encuentre al borde del abismo, enfrentarse a este estadio nunca es cómodo para los blancos. [Así vivimos la victoria del Real Madrid ante el Valencia]
Si además se añade el hecho de que el Real Madrid aún no ha hallado una versión convincente, el panorama se complica aun más. Un afortunado gol de Carreras desestabilizó un partido marcado por el bajo rendimiento de ambos equipos, mientras que Mbappé, en los minutos finales, amplió la ventaja.
Como era esperado, el francés volvió a anotar, siempre listo para seguir acumulando goles. El Real Madrid continúa la persecución del Barça y no tiene intención de rendirse prematuramente en la lucha por La Liga.
Las oportunidades más claras, del Real Madrid
Mestalla nunca decepciona en estas citas clave. A pesar del duro golpe sufrido recientemente en la Copa del Rey tras perder contra el Athletic Club, la afición valencianista volvió a llenar el estadio para animar a su equipo frente al Real Madrid.
La complicidad entre la grada y el equipo se dejó notar al inicio del partido. El conjunto dirigido por Corberán salió con agresividad y ambición, lo que generó que el equipo de Arbeloa se sintiera incómodo en los primeros minutos.
No obstante, parecía el equipo más coherente que Arbeloa ha presentado desde que asumió el mando. Defensas con claras funciones en el campo, gracias a la inclusión del canterano David Jiménez en el lateral, mediocampistas eficientes tras el regreso de Valverde al centro del campo, y delanteros como Mbappé y Gonzalo.
Sin embargo, a los blancos les costó encajar y generar ocasiones nítidas ante la portería rival. Tuvieron que esperar quince minutos para ver un disparo de Güler desde dentro del área tras un córner corto que sorprendió a la defensa local.
En la acción siguiente, tras otro córner, Mbappé estuvo cerca del gol con un fuerte disparo de derecha desde dentro del área que Dimitrievski logró detener con agilidad abajo.
Fue un buen momento para el equipo merengue. Poco a poco parecía imponerse la lógica, con Kylian como protagonista. El francés desplegó toda su habilidad, llegó hasta la frontal del área y realizó una asistencia impecable para David Jiménez.
El joven lateral, titular en Mestalla, tuvo la oportunidad de brillar. Avanzando desde atrás y con todo a su favor, disparó con el interior del pie pero no acertó a colocar el balón entre los palos, lo que permitió a Dimitrievski evitar un gol casi seguro. Hubiera sido el partido ideal para Jiménez.
La mejora del Real Madrid se vio truncada por las inseguridades que Huijsen sigue mostrando en defensa partido tras partido. El central cometió dos errores, uno en la salida del balón y otro en el cuerpo a cuerpo, que provocaron momentos de peligro para el Valencia, aunque Camavinga intervino para corregir la situación.
Huijsen está lejos del nivel exhibido en el Mundial de Clubes junto a Xabi Alonso. Existe trabajo pendiente para su recuperación, especialmente pensado para el Mundial con España.
El Valencia no se rindió, advirtiendo con una jugada confusa que terminó Danjuma, y luego Pepelu remató fuera un córner lanzado desde el costado izquierdo.
Al cierre de la primera mitad, el Real Madrid presionó cerca del área valencianista, aunque careció de claridad para romper la defensa rival en jugadas estáticas. Copete mostró su mejor versión frente a Mbappé y Mestalla despidió la primera parte con un empate sin goles.
La segunda mitad
El Valencia seguía con vida y buscaba aprovecharlo. Con renovadas energías, salió a por todas en el segundo periodo y ejerció presión sobre el Real Madrid. Aunque no logró disparar a puerta, el equipo che incomodaba constantemente.
El conjunto de Arbeloa intentó liberarse de esa presión con un disparo de Valverde desde la frontal que capturó Dimitrievski. El Real Madrid no estaba en un gran partido, aún sin encontrar soluciones, aunque en esta ocasión la fortuna le acompañó para abrir el marcador.
Carreras recibió el balón en la banda izquierda, pegado a la raya. Observó el panorama, y ante la falta de opciones para combinar, decidió emprender una aventura en solitario. Como un kamikaze consciente de un destino incierto, penetró en el área enfrentándose a tres rivales con pocas esperanzas.
De esa acción, sin embargo, surgió la jugada decisiva. Con movimientos descontrolados, superó a uno, dos y hasta tres defensas valencianos. Presionado, remató con su pierna menos hábil, la derecha, y el balón terminó en el fondo de la red tras una estirada de Dimitrievski.
Aunque el equipo de Arbeloa no dominaba el partido, ese destello les otorgó un botín inesperado que defendieron con uñas y dientes hasta el final.
No fue fácil, ya que el Valencia aún tuvo oportunidades. Ugrinic envió un centro rasante al punto de penalti, donde Beltrán remató y estrelló el balón en el larguero, salvando al Real Madrid.
Mbappé pudo sentenciar el encuentro en dos ocasiones, aunque no tuvo su mejor día ante la portería rival.
Mientras tanto, la atmósfera en Mestalla se tensó hasta derivar en una pañolada contra Corberán. Frustrada por la situación que persiste desde hace años y que amenaza con condenar al Valencia al descenso, la afición explotó tras los cambios en la recta final del partido.
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