El PP de Azcón no logra desligarse de Vox en Aragón, mientras el PSOE registra su peor desempeño histórico

Jorge Azcón, presidente de Aragón, votando este 8-F en Zaragoza.

Jorge Azcón y su PP triunfan en las elecciones aragonesas, aunque pierden escaños y no logran distanciarse de Vox, que duplica su presencia parlamentaria.

El PSOE registra su marca más baja en Aragón, quedando con 18 diputados y cediendo gran parte de su respaldo a la Chunta Aragonesista.

Bajo el liderazgo de Alejandro Nolasco, Vox multiplica por dos sus escaños y se posiciona como pieza fundamental para conformar gobierno, condicionando las negociaciones.

La coalición PP-Vox se reafirma como la única alternativa real para gobernar en Aragón, reflejando un marcado giro a la derecha del electorado.

Jorge Azcón vuelve a imponerse en Aragón, un resultado previsible al cien por cien.

Sin embargo, la noticia de que será el primer presidente popular que repite mandado en la región pasa desapercibida, dado que no ha logrado distanciarse de Vox.

Además, el PP pierde diputados y porcentaje de votos según los resultados preliminares tras el cierre de las urnas.

A pesar de la debacle sufrida por el PSOE de Pilar Alegría, que alcanza un desplome sin precedentes, los focos se centrarán en Vox: Alejandro Nolasco prácticamente duplica su representación y se vuelve decisivo en la negociación para investir a Azcón.

Con el recuento al 97%, el PP gana las elecciones, aunque baja de 28 a 26 escaños (a ocho de la mayoría absoluta), y el PSOE desploma su resultado al peor nivel histórico, con 18 diputados.

Vox se acerca al segundo puesto, duplicando sus escaños de siete a 14.

Por detrás, la Chunta Aragonesista duplica su representación de tres a seis escaños, Aragón Existe baja de tres a dos, IU mantiene su único diputado, mientras que Podemos y el PAR desaparecen del parlamento.

Distancia entre PP-PSOE… y PSOE-Vox

El PP puede destacar que ha ampliado su diferencia respecto al PSOE, incrementando su ventaja de seis a 10 puntos y pasando de cinco a ocho diputados más.

Asimismo, Azcón cuenta con más escaños que toda la izquierda junta, por lo que en teoría podría alcanzar el gobierno con una abstención de Vox.

El notorio aumento de la derecha radical liderada por Alejandro Nolasco no ha afectado al PP, sino que responde a un cambio sociológico que ya se observó en Extremadura hace poco más de un mes.

De hecho, la diferencia en escaños entre PSOE y Vox se ha reducido a una cuarta parte, pasando de 16 a 4.

Esto evidencia una clara tendencia a la derechización del electorado, con la izquierda en retroceso, excepto la Chunta, que recoge parte del voto perdido por el PSOE. Todos los apoyos que pierde el PSOE se traducen en ganancias para los regionalistas de izquierda.

Esta dinámica sustenta las metas del PP, facilitando el camino de Alberto Núñez Feijóo hacia la Moncloa. Sin embargo, la infraestructura fundamental de esta ruta es aportada por Vox.

La noticia clave tras estas elecciones es que la alianza PP-Vox se consolida como la única opción viable para formar gobierno en cualquier escenario.

Por tanto, aunque Azcón convocó elecciones por la imposibilidad de aprobar unos Presupuestos con Nolasco —dado que para esta ley se requiere mayoría absoluta—, ahora la relación de fuerzas no es de cuatro a uno entre el PP y Vox, sino que pasa a ser de dos a uno.

Azcón gana, pero con limitaciones

Las encuestas publicadas por EL ESPAÑOL ya apuntaban a un triunfo sólido de Azcón (28-30 escaños), una caída histórica del PSOE de Alegría (17-18 escaños) y un crecimiento notable de Nolasco (12-13 escaños). Durante la campaña, se desvaneció la esperanza del PP de pactar con los regionalistas del PAR y Teruel Existe como alternativa.

El pasado domingo, Aragón celebró elecciones anticipadas, convocadas por el presidente tras fracasar por segundo año consecutivo en las negociaciones presupuestarias con Vox.

SocioMétrica situaba al PP entre 28 y 30 escaños en su último sondeo. «Podíamos ganar uno en Zaragoza con suerte y otro en Teruel si se daban las circunstancias», indicó el entorno de Azcón, que no alimentó expectativas superiores.

Ahora que los resultados son oficiales, en la sede de Azcón esperaban alcanzar 27 diputados: «Vox viene con mucha fuerza», admitían, no porque le reste apoyo al PP, que mantiene un porcentaje similar (con una caída de 1,5 puntos), sino porque le quita votos al PSOE.

En cualquier caso, el PP es el claro vencedor, aunque dista mucho de la ambición de lograr la mayoría absoluta de 34 diputados.

Ningún partido ha alcanzado esa cifra en Aragón: ni el PP (con Santiago Lanzuela o Luisa Fernanda Rudi), ni los cuatro presidentes socialistas (Santiago Marraco, José Marco, Marcelino Iglesias o Javier Lambán), ni los dos del antiguo PAR (Hipólito Gómez o Emilio Eiroa).

La media ponderada de las encuestas publicada por EL ESPAÑOL el sábado otorgaba un 100% de probabilidad de victoria al PP, con un promedio de 28 escaños y sólo un 29% de opciones de mejorar esos datos.

Durante la campaña, Azcón insistió en que trabajaría para formar «un gobierno exclusivo con consejeros del PP» y manifestó desconfianza hacia Vox, a quien acusó de bloquear Aragón junto al PSOE mediante una «pinza».

Ahora, deberá competir con el mensaje de Vox, que aunque menos ambicioso en materia de inversión pública, se centra en frenar la inmigración, expulsar okupas y promover «el trasvase del Ebro», a pesar de los avances en Sanidad y Educación y la atracción de 90.000 millones en inversión que destaca Azcón.

Alegría, resultados negativos

La candidata socialista y exministra afrontaba un panorama complicado. El último sondeo de SocioMétrica para EL ESPAÑOL la ubicaba en el peor escenario histórico para el PSOE, con caída de 23 a 18 diputados. La media de encuestas daba sólo un 1% de probabilidad de superar los 20 escaños.

Estos pronósticos se confirmaron: perdió más de cinco puntos en apoyo respecto a la lista que lideró Lambán en 2023, lo que prácticamente coincide con las ganancias de la Chunta Aragonesista.

El desgaste del PSOE en Aragón refleja una tendencia nacional. Alegría, quien dejó la portavocía del Gobierno y el Ministerio de Educación en diciembre para centrarse en la campaña, se aferra al dato de que en 2019 superó a Azcón en las municipales de Zaragoza, aunque no pudo convertirse en alcaldesa.

Durante la campaña advirtió sobre posibles privatizaciones y recortes pactados entre PP y Vox y denunció el incremento del discurso de la derecha.

Azcón, en un tono duro, acusó a Alegría de defender los intereses de Sánchez y sus socios más que a los aragoneses, y espetó su sorpresa por la ausencia de apoyos de dirigentes socialistas como Barbón o Page en la campaña.

Nolasco, premio para el ‘antisistema’

Alejandro Nolasco lidera el partido con mayor crecimiento. A pesar de ser rechazado por muchos fuera de su base y acusado de bloquear la gobernabilidad y de posiciones extremas por parte de sus adversarios socialistas, los votantes han respaldado su alternativa.

Esta dinámica es similar a la observada en Extremadura el 21-D, donde Vox superó las expectativas consiguiendo 11 escaños frente a los 8-9 previstos, y coincide con las tendencias nacionales.

Con el avance de 7 escaños y el 11,3% del voto en 2023, Vox experimenta una subida de más de seis puntos porcentuales, lo que les lleva a duplicar escaños hasta 14.

Nolasco, de 34 años, fue vicepresidente de Aragón tras las elecciones de 2023 hasta la ruptura con el PP en julio de 2024. Su discurso se ha centrado en criticar la inmigración ilegal, la okupación, promover la reducción de impuestos y exigir mejoras en la Sanidad.

Al votar por la mañana en Teruel, calificó la jornada como un «momento histórico» e hizo un llamado a votar con gran fuerza para «dejar atrás la ruina socialista y la estafa del bipartidismo», evidenciando que el PP es tan rival para Vox como el PSOE.

Un dato relevante de las encuestas de EL ESPAÑOL indica que entre los jóvenes de 18 a 28 años, Nolasco recibe mayor apoyo (13,7%) que Pilar Alegría como candidato preferido para la presidencia.

¿Cómo pactar ahora?

Los resultados dejan claro que la suma PP-Vox es la única fórmula posible para gobernar. No obstante, Nolasco ha señalado que no facilitará un acuerdo sin concesiones concretas.

El líder de Vox acusó a Azcón de convocar elecciones «por capricho» y con fines electorales, y exigió cambios políticos tangibles en inmigración, infraestructuras hidráulicas y el rechazo al Pacto Verde como condiciones para respaldar un pacto. «No hemos venido a por sillones», enfatizó.

Sin embargo, el presidente en funciones ya anticipó que no podrá atender algunas de esas demandas puesto que «no son competencias de la Comunidad Autónoma».

Por ejemplo, la limpieza de cauces está a cargo de la Confederación Hidrográfica, dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, y la acogida de menores extranjeros es competencia autonómica, aunque la distribución actual, considerada injusta, está recurrida judicialmente, recordó Azcón.

Estas elecciones también se interpretan en clave nacional. Feijóo destacó a los aragoneses como «portavoces de España» y pidió un voto unificado para «abrir el camino» contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Su candidato regional unificó este mensaje en campaña, con el objetivo de hacer de Aragón una región imparable y destituir a Sánchez cuanto antes.

El presidente del Gobierno cerró campaña enfocándose en su lucha global «contra los tecnoligarcas», y apoyando a Alegría con la advertencia de que «los votos del PP irán a la ultraderecha y los de la ultraderecha, al PP».

Santiago Abascal, ante un millar de asistentes en la plaza de la Seo de Zaragoza, pidió a la Virgen del Pilar «que ayude a salvar España».

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