Red Nacional de Consumidores de Nicaragua:

Ruth Selma Herrera

Mientras continua la danza electoral y el rosario de promesas a los ciudadanos a cuenta de un futuro mejor, los grandes intermediarios, comerciantes y empresas como Parmalat hacen su fiesta electoral a cuenta de los bolsillos de los consumuidores. Durante el mes de octubre han subido practicamente todos los precios de los básicos, fijoles, maíz, lácteos, verduras y frutas, sin que exista una explicación económica coherente de estas alzas; no ha subido el transporte, los precios a los productores campesinos siguen siendo miseros, el ciclo de los productos no muestra escasez, hay iliquidez en el mercado, etc..

Una elemental lógica económica indica que, frente a una economía en recesión como la nuestra, en momentos de bajo circulante monetario, desempleo, congelamiento de los proyectos públicos, receso en acciones de la cooperación (por las expectativas electorales) ,etc; los empresarios e intermediarios que especulan con las alzas de precios, corren también el riesgo de tener en respuesta a sus maniobras la caída de la demanda. Pero esto sólo será efectivo sí en consecuencia, conscientemente, los consumidores compramos unicamente lo esencial, lo mínimo posible, en lugares donde estén los mejores precios, de ser factible adquiriendo productos sustitutos.

La unica lógica que se identifica en estas alzas es la «del mercado, de la ganancia por la ganancia», la de los intermediarios que especualan con el momento político electoral, acaparan productos, negocian grandes volúmenes, especulan con la crisis, y por supuesto ante la ausencia de un Estado regulador, que proteja de forma elemental a los derechos de los consumidores.

La lógica de los consumidores debe ser combatir las alzas por diversas vías, entre ellas reducir el consumo al mínimo para boicotear a los proveedores; ellos harán sus jugosos negocios sólo en la medida que sigamos comprándoles

GOBIERNO DEBE SUPERVISAR EMPRESAS E INFORMAR A CONSUMIDORES

Si bien en estas economías de capitalismo salvaje los gobiernos no fijan precios (excepto medicinas, gas, algunos servicios públicos), existe una clara responsabilidad de ejercer una función regulatoria que justifica la supervision de costos y niveles de ganancias en algunas empresas, que operan con productos que pueden ser causa de gran desestabilización. Sino, cómo se explica la negociación que hace pocas semanas realizó el Ministerio de Economía con los harineros y panificadores que enfrentaban alzas en la materia prima?. Es obligación, de lo que queda del Estado en este castigado país, cumplir con una función reguladora; investigar las empresas que están generando las inexplicables alzas; evitar, por los mas elementales derechos de los consumidores, que seamos nuevamente victimas de escaladas especulativas; y llamar a las empresas a no manipular este momento poltico.
El Ministerio de Economía está obligado también informar a diario en qué establecimientos están los precios más bajos, qué empresas están especulando y hacer campañas educativas que contrarresten la manipulación del mercado. Si el gobierno no emplaza a los empresarios e intermediarios que están especulando a revertir las alzas, se vuelve complice de éstos, da la espalda a los consumidores y está avalando que los problemas se resuelvan bajo «la ley de la selva». Nos preguntamos: Se decidirán por fin a convocar al Consejo de Defensa de los Consumidores, que de acuerdo a la Ley presiden?

ZARPAZO DE PARMALAT E INTERMEDIARIOS A LOS CONSUMIDORES

El alza de la leche, quezo, y otros derivados es un zarpazo de los grandes empresarios lácteos a los consumidores, que usando la licencia del «libre mercado» nos imponen precios prohibitivos a productos tan esenciales.

Es sabido que en el mercado de los proveedores de leche se cruzan desde pequeñas unidades campesinas, medianos, hasta productores grandotes, y varios de ellos ligados a las esferas del poder político. También se sabe que no se están aplicando políticas de precios que beneficien a los pequeños productores, a que éstos les pagan un bajo precio por litro. También se conoce que han proliferado las queseras artesanales en busca de un mejor valor agregado y en protección frente los bajos precios que pagan los acopiadores e intermediarios. Entonces, quién se está quedando con ese margen de ganancia que generan los nuevos aumentos?. Sin lugar a dudas el gobierno debe investigar y obligar a estos grandes intermediarios y acopiadores a dejar de jugar con los raquiticos ingresos de las familias que aún pueden consumir estos productos, ya que los más pobres enfrentan severos niveles de desnutrición al haber sido excluidos con las restantes políticas económicas.

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