El juez ha solicitado que el abogado de Elisa Mouliaá firme el escrito de desistimiento en el ‘caso Errejón’ para que tenga validez legal.
Mouliaá comunicó su retirada del proceso por motivos personales y de salud, pero continuará vinculada al caso hasta que su abogado avale formalmente la renuncia.
Íñigo Errejón ha sido citado para recibir el auto de apertura de juicio oral, aunque la Fiscalía no presenta acusación y ha solicitado el archivo del proceso.
La Audiencia Provincial de Madrid decidirá si el juicio se celebra, incluso si la retirada de Mouliaá se hace efectiva y a pesar de la postura de la Fiscalía.
El juez Adolfo Carretero, responsable de la instrucción del caso Errejón, ha requerido que el abogado de la actriz Elisa Mouliaá, Alfredo Arrién, firme su desistimiento en la causa.
En octubre de 2024, la actriz interpuso una denuncia contra el entonces diputado Íñigo Errejón por agresión sexual, iniciándose así un procedimiento penal.
Este martes, Mouliaá manifestó su decisión de abandonar el caso «por motivos personales y de salud» y presentó un escrito comunicando tal determinación al Juzgado.
Sin embargo, este documento carece de la firma tanto de su abogado como de su procurador, requisito indispensable para su validez jurídica.
Por este motivo, en una resolución emitida este viernes, Carretero concede a la actriz un plazo de 24 horas para que «solucione este defecto».
«De no hacerlo, el procedimiento seguirá su curso, dado que ya se dictó la apertura de juicio oral y la solicitante [Mouliaá] presentó escrito de acusación firmado por abogado y procurador», advierte el juez.
Es decir, si Arrién no suscribe el escrito de renuncia enviado por Mouliaá, ella continuará siendo parte del proceso, manteniendo la condición de acusación particular (parte afectada por el delito presunto).
Por otra parte, el juez Carretero ha citado a Errejón para este martes, 10 de febrero, a las nueve y media de la mañana, para entregarle el auto de apertura de juicio oral en su contra.
Cabe señalar que la retirada de Elisa Mouliaá del caso —que, ante la ausencia de firma de su abogado, aún no ha sido formalizada— no exime al exdiputado de comparecer en el juicio.
Existe una segunda acusación en el proceso: la entidad ADIVE ejerce la acción popular. Y mantiene su propósito de que Errejón sea juzgado por agresión sexual.
Es cierto que la falta de una acusación particular limita ciertos aspectos, como la reclamación de responsabilidad civil (la indemnización a la supuesta víctima).
Por su parte, la Fiscalía no presenta acusación contra Errejón y ya ha solicitado el archivo del caso, estimando que no hay pruebas suficientes de agresión sexual tras la instrucción.
Entonces, ¿se celebrará juicio o no? La respuesta depende de la decisión que tome la Audiencia Provincial de Madrid, órgano superior al Juzgado.
Una vez que Carretero propuso que Errejón fuera a juicio, su defensa recurrió ante esta instancia, que tiene previsto deliberar la próxima semana.
El tribunal podrá ratificar la resolución del juez instructor o, en cambio, revocarla si considera que no existen indicios para sentar al exdiputado en el banquillo.
Si la Audiencia de Madrid confirma la decisión inicial, el juicio tendría lugar, a pesar de la renuncia de la denunciante —asumiendo que el abogado de Mouliaá firme el desistimiento y lo haga efectivo— y a pesar de que la Fiscalía no aprecie indicios de delito.

