Metsola propone «reiniciar» la alianza europea y avanzar hacia una nueva expansión de miembros en los Balcanes

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha motivado a los Estados miembros de la Unión Europea a seguir adelante en un entorno complejo sin temer avanzar a diferentes velocidades, debido a que Europa, en momentos clave, «se ha desarrollado porque algunos la han liderado y otros se han sumado después cuando estuvieron preparados para ello». Subrayó que este es uno de esos instantes.
Durante su discurso en el Senado con motivo del 40 aniversario de la integración de España en la Comunidad Económica Europea, la presidenta del Parlamento Europeo defendió abordar «de manera conjunta» y bajo los «valores europeos» el desafío de la inmigración; reforzar la relación transatlántica; consolidar vínculos con el Reino Unido y avanzar hacia una nueva ampliación hacia los países balcánicos.
Metsola expuso una cuestión fundamental para la UE en un momento en el que los intereses geopolíticos de grandes potencias configuran un escenario complejo, incierto e incluso caótico. Señaló que la cuestión «no radica en qué creemos», sino en «si estamos dispuestos a actuar conforme a nuestros valores, con rapidez y coraje» y si «estamos convencidos de que esta supone para Europa una oportunidad real para crecer, fortalecerse y definir su futuro».
La presidenta destacó las transformaciones que atraviesa el mundo, «afectado por la guerra en nuestro propio continente, la inestabilidad, la creciente competencia global, los desastres naturales y los cambios tecnológicos acelerados». Afirmó que los ciudadanos perciben cómo «todo esto repercute en el costo de vida, los precios energéticos, el acceso a la vivienda, así como en su seguridad y la incertidumbre en la toma de decisiones».
En este contexto, subrayó que «este no es un momento para la duda ni la complacencia, sino un tiempo para la responsabilidad». «Europa no puede permanecer inmóvil, Europa debe avanzar», afirmó, antes de destacar la importancia de mantenerse «unidos en el respaldo a Ucrania, en el esfuerzo hacia una defensa común y en la creación de nuevas oportunidades de mercado».
Sin embargo, advirtió que «todo esto no resulta suficiente». Explicó que «los cambios suceden más rápido que nuestras decisiones y si Europa desea trazar su propio futuro, tiene que mostrarse dispuesta a crecer, a moverse con mayor celeridad y a aceptar que el progreso suele comenzar con quienes están comprometidos a avanzar en conjunto». En esta línea, apostó por implantar un «pragmatismo realista» para guiar el camino.
«Europa progresa adoptando el arte de lo posible y no con miedo«, aseguró. Según su criterio, Europa debe encarar el problema migratorio respondiendo mediante sus valores compartidos, eliminar obstáculos que frenan la inversión y la competitividad, fomentar el desarrollo empresarial y consolidar la seguridad financiera. Además, remarcó la necesidad de proteger la alianza transatlántica demandando «claridad moral y confianza». «Es momento de reiniciar nuestra alianza y hallar soluciones conjuntas, dando pasos firmes en defensa y fortaleciendo relaciones con Reino Unido». También manifestó que Europa «debe estar preparada para avanzar hacia una nueva ampliación en los Balcanes, para garantizar la paz futura».

