Prendas que favorecen el mal olor corporal, según una doctora: “Es el principal causante del mal olor”

La experta revela en sus redes sociales la conclusión tras probar distintos tejidos durante varios días

Ropa que te hace olor

En la rutina diaria, surge con frecuencia una incógnita molesta: ¿por qué ciertas prendas parecen acumular mal olor tras pocas horas de uso? La doctora Ana Molina (@dr.anamolina) decidió compartir su respuesta en TikTok, realizando un experimento semanal para determinar qué tejidos resisten mejor los olores desagradables. Este reto personal sencillo tuvo como objetivo aclarar un problema cotidiano que afecta a muchos.

Para llevarlo a cabo, la especialista vistió cada día una prenda fabricada con un material diferente: lana, lino, algodón, nailon y poliéster. Al terminar la semana, el balance fue claro. La lana merino se situó en primer lugar como el tejido menos propenso a retener olores, seguida del lino y algodón. En cambio, el nailon comenzó a oler antes de lo previsto y el poliéster se confirmó como “el rey del mal olor”, destacándose negativamente frente a las demás opciones.

Estos hallazgos llevaron a la doctora a cuestionar y a compartir con sus seguidores por qué el poliéster resulta tan problemático en cuanto al olor y por qué las fibras naturales aportan una solución mucho mejor en situaciones de sudoración cotidiana.

¿Qué convierte al poliéster en el rey del mal olor?

El verdadero causante del mal olor en ciertas prendas no es el sudor en sí mismo, sino la interacción entre el tejido y las bacterias presentes en la piel. El poliéster funciona como un imán para estas bacterias, facilitando que se adhieran y multipliquen en la superficie de la ropa. Estas bacterias descomponen los compuestos del sudor y generan sustancias con olores fuertes y desagradables.

El poliéster es el tejido

La propia doctora Molina resume esta situación diciendo: “Se instalan ahí, montan su fiesta y no hay quien las eche”. Esta afinidad del poliéster por las bacterias justifica por qué, en unas pocas horas, una camiseta de este material puede emitir un olor intenso, incluso si la persona no ha sudado excesivamente.

En contraste, las fibras naturales tienen una estructura que dificulta el desarrollo bacteriano. La lana merino, por ejemplo, posee propiedades antibacterianas que frenan la proliferación de microorganismos. Esto permite que la prenda permanezca fresca durante más tiempo, inclusive tras un día completo de uso. El lino y el algodón, aunque no ofrecen la misma acción antibacteriana que la lana, resultan más compatibles con la piel y menos propensos a “retener” el olor.

Recomendaciones efectivas para evitar el mal olor

Ante esta realidad, la doctora Molina aconseja priorizar siempre las fibras naturales cuando se elige ropa para uso diario. “Fibras naturales siempre: algodón, lino o lana merino. Son como unas vacaciones para tu piel”, afirma, destacando la capacidad de estos tejidos para conservar frescura y comodidad. Reservar los materiales sintéticos, como el poliéster y nailon, para ocasiones especiales o actividades físicas breves puede influir notablemente en la percepción del olor corporal.

Mal olor en la ropa

Un consejo fundamental es elegir lana para situaciones con sudoración prevista, debido a sus propiedades antibacterianas y suavidad, ya que “no pica” y brinda una protección efectiva sin recurrir a perfumes u otros productos. De esta forma, Molina explica que seleccionar el tipo correcto de tejido se transforma en la mejor estrategia para evitar sorpresas desagradables al final del día y cuidar la salud de la piel.

La doctora enfatiza que la clave no está en enmascarar el olor, sino en impedir que la ropa lo genere. Optar por prendas hechas en materiales naturales es, según su experiencia, el método más simple y eficaz para eliminar el mal olor durante la jornada.

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