El mayor impedimento radica actualmente en la distribución de consejerías «y otras demandas que resultan completamente desproporcionadas», según expresa el PP.

A dos días de que el presidente de la Asamblea de Extremadura, Manuel Naharro (PP), inicie la ronda de consultas con los grupos parlamentarios para la constitución del gobierno en esta comunidad autónoma, las negociaciones entre PP y Vox permanecen lejanas a cerrarse bajo la amenaza de una posible repetición electoral después del adelanto del pasado 21 de diciembre, cuando la candidata del PP y presidenta en funciones, María Guardiola, no logró alcanzar la mayoría absoluta.
Este martes, tras un fin de semana en que ambos partidos expusieron en redes sociales sus discrepancias públicamente, fue el secretario general del PP de Extremadura, Abel Bautista, quien criticó duramente a Vox. Ante los medios, aseguró que el acuerdo programático está avanzado en más de un 95%, aunque esto no implica que el pacto esté próximo a concretarse, sino todo lo contrario. Según su perspectiva, las peticiones presentadas por el partido de Abascal resultan «totalmente desproporcionadas» y no guardan relación con la representación obtenida en las urnas (el PP logró 29 diputados, mientras que Vox aumentó de 5 a 11). «Si analizas el acuerdo programático, hay un progreso superior al 95%», afirmó Bautista, pero «cuando se refiere a cargos y demandas que exceden cualquier proporción», en relación con el resultado electoral, «deben dar una explicación», puntualizó.
Bautista sostiene que María Guardiola «tiene plena conciencia del resultado» y «respeta tanto a los votantes de VOX como a los del PP», aunque aclara que la candidata popular «ha ganado con un 43,2% de los votos y 29 diputados, frente al 16,9% y 11 diputados de VOX». No obstante, para él, VOX expone «reclamos desmesurados».
En esta línea, el secretario general del PP aclaró que es falso que VOX desconozca la propuesta de su partido para formar gobierno, recordando que incluso se respondió por escrito a las demandas exageradas de VOX, y que la única contestación recibida fue que dicha respuesta constituye «un gran insulto».
Por ello, Bautista desafió a Vox a «mostrar cuáles son las exigencias que presentan para investir a María Guardiola» y a explicar a la ciudadanía «qué reclama VOX y qué propone María Guardiola».
Uno de los temas conflictivos podría ser la titularidad de la Consejería de Agricultura, que hasta ahora ha estado a cargo de Mercedes Morán, una colaboradora estrecha de María Guardiola. De hecho, Morán indicó este fin de semana que está a disposición de Extremadura y de la presidenta en funciones para decidir su futuro, declaración que hoy confirmó Bautista: «La realidad que señala Vox sobre estas competencias es distinta».
Bautista enfatiza que la agenda de la presidenta en funciones continúa completamente abierta y que hay total disposición para reunirse en cualquier momento y seguir avanzando en el acuerdo. No obstante, considera que la negociación está afectada por la «intoxicación mediática», por lo que propone crear un espacio de diálogo reservado para cerrar el pacto, incluso «de manera verbal», como ha sucedido en Valencia, precisó. Otra cuestión es «si desean o no desean, si persiguen ciertos intereses o unos distintos», aludiendo a la estrategia electoral para los comicios del domingo en Aragón y posteriores en Castilla y León.
En este sentido, afirmó que «el PP respondió por escrito a las demandas desproporcionadas de Vox y la única reacción recibida es que se trata de un gran insulto. Si esa respuesta escrita del PP es un gran insulto, Vox debería devolverla o no habría ningún impedimento para informar a la ciudadanía sobre cuál es el insulto, si realmente existe», subrayó.
Por tal motivo, Bautista ha otorgado «total libertad» a Vox para que exhiba a la sociedad cuáles son sus requerimientos en la negociación. «Nosotros no lo hacemos, claro, porque existe un marco de negociación y respeto, en el que se mantiene una lealtad que garantizaremos hasta el final», indicó.
OFERTA RAZONABLE
El consejero en funciones de Extremadura, en relación con las demandas de Vox durante la negociación, expresó su pesar por el «catálogo de exigencias» presentado por este partido, que incluye no solo asuntos programáticos sino también posiciones en el Legislativo y Ejecutivo «totalmente desproporcionadas» y «incompatibles con lo otorgado por las urnas».
Frente a ello, defendió la «propuesta razonable» y «equilibrada» de la presidenta en funciones, sustentada en una fórmula de cálculo y en un ajuste razonable que sería comprensible para la mayoría ciudadana, por lo que confía en que, si los extremeños conocieran las peticiones de Vox y la oferta del PP, comprenderían «gran parte de lo que está ocurriendo actualmente».
Por ese motivo, el secretario general del PP de Extremadura señaló que Vox tendrá que rendir cuentas ante los ciudadanos y comenzar a explicar que «el tiempo se agota», advirtiendo además que «si se convocan nuevas elecciones, ellos deberán justificarlo, especialmente considerando que reclaman demandas desproporcionadas y que cuentan con una propuesta sensata, acorde con el resultado electoral de Vox, que les asegura la participación en el gobierno que solicitaron y además incluye aspectos que se negaron durante dos semanas y que se confirmó que eran infundados», remarcó.
Por su parte, la presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola, ha declarado hoy que considera «urgente» lograr un acuerdo con Vox para formar gobierno en la región y evitar así someter a los extremeños a una nueva convocatoria electoral, por lo que ha solicitado «responsabilidad» y «diálogo», además de una voluntad genuina «en el fondo y en las formas» y respeto a la proporcionalidad de los resultados electorales del pasado 21 de diciembre.
«Opino que es prioritario que Extremadura cuente con un gobierno lo antes posible. Hay un calendario que debe respetarse. Nosotros acatamos las leyes, las normas, el reglamento, y por consiguiente creo que el calendario se está ajustando y se vuelve imprescindibles alcanzar ese acuerdo», destacó.
Asimismo, indicó que su agenda está disponible para negociar con Vox porque «el único interés es arribar a un pacto y que sea el óptimo para esta comunidad», por lo que está dispuesta a suspender sus compromisos para reunirse con la formación liderada por Santiago Abascal.

