Una flotilla de la Armada rusa, compuesta por tres unidades navali, se encuentra operando actualmente en las proximidades del litoral oriental de Cerdeña. El grupo, integrado por el destructor Severomorsk, el buque cisterna Kama y el carguero Sparta IV, ha sido detectado realizando movimientos de ida y vuelta frente a las costas de Ogliastra sin un propósito aparente que justifique su trayectoria actual.
La actividad de estos navíos es monitoreada de cerca por las fuerzas armadas italianas en el marco de la operación Mediterráneo Seguro. Una fragata de la Marina Militare y un avión de patrulla ATR 72MP de la Aeronáutica mantienen una vigilancia constante sobre las unidades rusas, que cruzaron previamente el Canal de Sicilia.
Desviación de la ruta habitual y presencia en el Tirreno
En lugar de seguir el rumbo convencional hacia el Estrecho de Gibraltar después de transitar por Sicilia, la flota de Moscú modificó su trayectoria dirigiéndose hacia el mar Tirreno. Desde ayer, los tres buques navegan a escasa distancia de la costa sarda, aunque permanecen estrictamente dentro de los límites de las aguas internacionales.
Originalmente, la formación contaba con la presencia de un elemento adicional: el submarino Krasnodar, perteneciente a la clase Kilo. Durante la semana pasada, el desplazamiento de estos medios navales ya había sido rastreado por el buque italiano Virginio Fasan, el cual opera como parte del Standing Maritime Group 2 de la OTAN.
Antecedentes de la actividad naval rusa en el Mediterráneo
Este episodio no constituye un hecho aislado, ya que la presencia de fuerzas navales rusas en el Mediterráneo se ha consolidado de manera significativa en periodos recientes. En diversas ocasiones, embarcaciones de esta bandera han navegado cerca del límite de las aguas jurisdiccionales italianas. No obstante, las autoridades confirman que, hasta el momento, en ninguna de estas incursiones se han violado los límites territoriales de la nación.

