Entre 2017 y 2024, la duración promedio de las bajas se ha incrementado un 15%, y los empleados de grandes empresas con salarios medios registran más episodios

El número de bajas médicas ha crecido en los últimos años, alcanzando niveles récord tras la pandemia. Entre 2017 y 2024, el absentismo laboral por incapacidad temporal se ha elevado aproximadamente un 60%, según el último informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), mientras que la duración promedio de estos procesos se ha extendido cerca de un 15%. Para algunos, este aumento indica un deterioro en la salud y en las condiciones laborales; para otros, señala que el sistema es demasiado permisivo.
Desde la AIReF se ha sugerido fortalecer la supervisión del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) con el objetivo de optimizar el seguimiento y reducir las ineficiencias, en especial en los casos donde las ausencias se repiten con frecuencia. Dentro de este enfoque, el organismo también ha examinado qué perfiles son quienes, estadísticamente, solicitan más bajas y bajo qué condiciones.
Uno de los factores clave es el historial médico. Haber estado de baja el año previo multiplica por más de tres la probabilidad de iniciar un nuevo episodio. Según AIReF, este antecedente incrementa la probabilidad en cerca de un 250%, lo que sugiere que la reiteración se debe a problemas crónicos de salud, condiciones laborales persistentes o dificultades para una recuperación total. El sistema, en este sentido, tiende a concentrar los episodios en un grupo reducido de trabajadores.
Más allá de este aspecto, el estudio identifica diferencias notables según el tamaño de la empresa. Las personas empleadas en compañías grandes tienen un 81% más de probabilidad de tomar una baja médica que quienes trabajan en microempresas. En promedio, el 21% de los trabajadores de grandes corporaciones presentan una incapacidad temporal, frente al 16,9% en pymes y al 9% en microempresas.
Qué es la incapacidad laboral temporal, cuánto tiempo dura y cuánto se cobra.
Asimismo, el nivel salarial también influye significativamente, ya que, según AIReF, las personas con sueldos medios tienen un 52% mayor probabilidad de iniciar una baja respecto a quienes se encuentran en el tramo salarial más bajo. Este hallazgo contradice la idea de que las bajas se concentran principalmente en los salarios más precarios.
El organismo también examina las diferencias por sexo y edad. Así, los menores de 40 años tienen un 20% más de probabilidad de comenzar un periodo de incapacidad temporal que los trabajadores de mayor edad. Las mujeres, por su parte, presentan una probabilidad un 21% superior de solicitar una baja médica en comparación con los hombres, diferencia que se mantiene incluso al considerar factores como el tipo de contrato o el sector laboral.
Esta brecha persiste entre los trabajadores jóvenes, ya que las mujeres de entre 16 y 25 años son el grupo que muestra niveles más altos y el mayor incremento en este período: su incidencia pasó de 31,3 bajas por cada 1.000 afiliaciones en 2017 a 57,2 en 2024, reflejando un crecimiento acumulado del 45%. Entre los varones en la misma franja etaria, el aumento es más moderado, pasando de 23,7 a 43,5 bajas por cada 1.000 afiliados. En términos generales, el estudio verifica que las bajas son más frecuentes en los grupos jóvenes y, dentro de este segmento, más comunes entre las mujeres.
Sin embargo, aunque en la mayoría de los grupos etarios son las mujeres quienes se toman bajas médicas más extensas que los hombres, esta tendencia cambia a partir de los 55 años. En este grupo, la duración promedio de una incapacidad temporal en hombres ha crecido un 17,8% entre 2017 y 2024, mientras que en mujeres el aumento es del 12,6%, siendo más moderado. Los grupos intermedios, entre 35 y 45 años, muestran duraciones relativamente estables, situándose entre 38 y 43 días en ambos sexos.

Finalmente, el estudio examina las principales enfermedades causantes de las incapacidades temporales. Revela patrones diversos según la edad y el tipo de dolencia, ya que, en caso de afecciones musculoesqueléticas, el riesgo de solicitar una baja médica crece con la edad. Contrariamente, la probabilidad de pedir una baja por enfermedades infecciosas, respiratorias o digestivas disminuye conforme aumentan los años del trabajador. En lo que respecta a los trastornos de salud mental, afectan mayormente a personas entre 30 y 40 años y son las patologías que registran las bajas más prolongadas: en 2024, la duración media fue de 98,5 días.

