Pedro Sánchez tiene previsto desplazarse a China a mediados de abril, realizando así su cuarta visita en un periodo de cuatro años, en medio de un ambiente de tensión con Estados Unidos y Donald Trump.
Este desplazamiento sucede después de críticas públicas por parte de Elon Musk hacia Sánchez y la negativa de España a incrementar el presupuesto en defensa hasta el 5% del PIB.
Madrid y Pekín están ultimando los preparativos para la visita, que contará con la asistencia de destacados empresarios y la firma de acuerdos comerciales, especialmente dirigidos al sector agroalimentario.
La conexión entre España y China ha suscitado dudas dentro de la UE, en particular por el conflicto con Huawei y la reciente anulación de un contrato tecnológico debido a presiones de EEUU y la Unión Europea.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene en agenda un viaje a China para mediados de abril. Esta será su cuarta visita en un lapso de cuatro años.
Lo hará en un contexto de tensiones con el mandatario estadounidense, Donald Trump, principalmente por la negativa española a aumentar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB.
Además, se produce tras el enfrentamiento abierto con uno de los principales aliados de Trump, Elon Musk, quien ha lanzado críticas severas hacia Sánchez, llegando incluso a los insultos.
Según informan medios asiáticos, Madrid y Pekín están en la fase final de organización para la visita del presidente español, que viajaría acompañado por importantes empresarios.
De confirmarse, sería la cuarta vez que Sánchez visita China: la primera en marzo de 2023, la segunda en septiembre de 2024 y la última en abril de 2025. Esto refleja la buena relación entre Moncloa y el régimen de Pekín.
Sin embargo, esta relación no ha estado libre de controversias. La polémica relacionada con el gigante tecnológico chino Huawei y la Unión Europea generó ciertas desconfianzas hacia el Gobierno español en Bruselas.
En 2025, el Ejecutivo de Sánchez canceló un contrato con la empresa tecnológica para la gestión y almacenamiento de escuchas telefónicas autorizadas legalmente, debido a la presión de EE UU y la UE, por preocupaciones sobre espionaje y riesgos para la seguridad nacional.
La última visita de Sánchez a China tuvo lugar en abril de 2025, justo en medio del estallido de la guerra arancelaria entre Donald Trump, la Unión Europea y el presidente Xi Jinping.
El presidente estadounidense interpretó este viaje como un claro alineamiento de España con China, tras las reuniones de Sánchez con Xi y el primer ministro Li Quiang, donde se firmaron siete acuerdos bilaterales para facilitar la exportación de productos españoles, principalmente alimentos y cosméticos.
Sánchez también visitó Pekín en 2023, participando en el Foro Económico de Boao y reuniéndose con Xi Jinping, y en septiembre de 2024 mantuvo encuentros bilaterales y contactos con empresas y autoridades locales.
Entre los acuerdos comerciales promovidos por Pedro Sánchez con Pekín destacan aquellos vinculados al sector porcino español. China impuso aranceles elevados al porcino europeo, pero España tuvo uno de los aranceles más bajos respecto a otros países del continente.
España y China mantienen relaciones diplomáticas desde 1973 a pesar de las crecientes tensiones entre la Unión Europea y el país asiático, que se han intensificado especialmente tras el conflicto en Ucrania.
Por su parte, el canciller alemán, Friedrich Merz, también tiene programada próximamente una visita a China.

