Para acceder a este contenido, por favor active JavaScript o pruebe con otro navegadorReproducir video, ""No creo ser un héroe": el niño que nadó de forma "sobrehumana" durante 4 horas para salvar a su madre y sus hermanos", Duración 0,5600:56
Información del artículo
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- Autor, Flora Dury
- Título del autor, BBC News
- Autor, Rafael Abuchaibe
- Título del autor, BBC News Mundo
- 4 febrero 2026, 19:56 GMTActualizado 5 minutos
- Tiempo de lectura: 3 min
Austin Applebee, con solo 13 años, no podía creer que finalmente había llegado a la costa tras nadar durante las dos últimas horas.
Sin embargo, aún debía encontrar a alguien que lo ayudara a rescatar a su madre, Joanne, junto a su hermano Beau y su hermana Grace, quienes fueron arrastrados mar adentro por la corriente mientras practicaban kayak y paddle board en una playa del oeste de Australia.
Lo que había comenzado como una salida común se complicó por los fuertes vientos y la corriente que los llevó lejos de la orilla.
"Perdimos los remos y nos desviamos aún más de la costa… Todo se volvió muy, muy complicado en cuestión de minutos".
Joanne tomó la decisión de enviar a su hijo Austin en uno de los kayaks para buscar ayuda, mientras ella permanecía con sus dos hijos menores.
"Al principio, mandamos a este joven hacia la orilla para que consiguiera ayuda, porque no parecía que estuviéramos tan alejados", relató la mujer.
Lo que no esperaban era que el kayak de Austin tenía una fuga, lo que pronto lo puso en una situación de riesgo.
"Empezó a volcarse, perdí un remo y comprendí que estaba en problemas", recordó. "Comencé a remar con el brazo".
Al percatarse de que sus esfuerzos eran inútiles, Austin decidió nadar la distancia restante, a pesar de tener casi 4 km por delante.
"Pensaba en mi madre, en Beau y Grace. También pensaba en mis amigos y mi novia; cuento con un grupo de amigos excelente", comentó.
"Cuando alcancé la orilla, me pregunté: ¿cómo es posible que esté en tierra? ¿Será un sueño?".
Luego tuvo otro pensamiento: su familia "podría seguir viva allá afuera; debo ir a salvarlos".
Al lograr finalmente pedir ayuda, eran cerca de las 18:00 hora local y comenzaba a anochecer para su madre y hermanos.
Con la baja visibilidad surgieron dificultades: Beau y Grace cayeron a aguas frías y su madre intentaba rescatarlos mientras la preocupación por Austin no le daba tregua.
Fue en esos instantes cuando llegó el equipo de rescate.
Paul Bresland, comandante del Grupo de Rescate Marino Voluntario de Naturaliste, calificó la hazaña realizada por el joven como "sobrehumana".
El esfuerzo dejó secuelas en Austin, quien tuvo que asistir a la escuela durante los días siguientes utilizando muletas por el agotamiento en sus piernas.
A pesar de los reconocimientos recibidos, Austin rechaza ser llamado "héroe" y asegura que simplemente hizo "lo que debía hacer".

