Con habitaciones de alta calidad y una arquitectura única, se disfrutará de una estancia de primer nivel
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Las elevadas temperaturas dominan de forma notable el escenario en gran parte de nuestro país. Muchos termómetros marcan valores realmente altos, lo que lleva a varios ciudadanos a aprovechar para hacer una escapada ocasional y alejarse de su rutina diaria hacia un entorno más relajante.
En este contexto, uno de los planes más habituales consiste en alojarse en alguno de los excelentes paradores que se encuentran distribuidos por toda la geografía española. Así, si se busca una opción segura, el Parador de Alcañiz figura entre los mejores de toda la región de Aragón para vivir una experiencia inolvidable.
Situado en la localidad turolense que lleva su mismo nombre, este emblemático establecimiento se asienta sobre la cumbre del Cerro Cui-Pinos, en un edificio que en su día fue castillo y convento dentro de los siglos XII y XIII, transformando el viaje en una experiencia palaciega destinada a quedar marcada en la memoria.
Estancia palaciega
De la construcción original se conserva todavía su torre del homenaje, así como el Palacio de los Comendadores, este último del siglo XVIII. En segundo lugar, sobresalen los murales góticos del siglo XIV con tonalidades rojizas y ocres combinadas con verde. Estas pinturas pueden observarse también en su sepulcro plateresco y su fachada barroca, dotándole de un aire señorial y una gran presencia.
Además, el remate perfecto se halla en sus habitaciones, que ofrecen un confort y sensación de descanso muy acogedores junto con todas las comodidades de alto nivel. A la par, se puede degustar la mejor gastronomía tradicional aragonesa en el Restaurante La Concordia, donde platos como el ternasco, el bacalao o el jamón de Teruel ocupan un lugar destacado en la carta.
También es posible aprovechar para descubrir un poco más la localidad de Alcañiz. Reconocida como capital de la Comarca del Bajo Aragón, brinda la oportunidad de perderse en su atractivo casco histórico, con visitas imprescindibles como la Lonja Gótica o la Fuente de los 72 Caños. Por otro lado, quienes buscan aventura hallarán en sus alrededores actividades de senderismo y ciclismo, ideales para rematar un viaje extraordinario.
Las elevadas temperaturas dominan de forma notable el escenario en gran parte de nuestro país. Muchos termómetros marcan valores realmente altos, lo que lleva a varios ciudadanos a aprovechar para hacer una escapada ocasional y alejarse de su rutina diaria hacia un entorno más relajante.

