El organismo propone alertas automáticas y una unidad especializada en el INSS tras casi triplicarse en diez años el gasto en las prestaciones por incapacidad temporal

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha solicitado reforzar los mecanismos de supervisión del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) para que la vigilancia de las bajas laborales se realice de manera más temprana y efectiva, especialmente en casos de ausencias repetidas. El organismo advierte que la incapacidad temporal (IT) ha tenido un aumento notable en los últimos años y considera imprescindible anticipar la detección de posibles situaciones de cronificación para evitar la consolidación de procesos prolongados.
El estudio sobre incapacidad temporal presentado este miércoles por la AIReF revela que la incidencia de las bajas se incrementó un 60% entre 2017 y 2024, mientras que la duración media ha aumentado en un 15%. Este contexto ha disparado el gasto por esta prestación hasta superar los 16.500 millones de euros, cifra que casi triplica la registrada en 2014 y que posiciona a la IT como la segunda partida más significativa de la Seguridad Social, solo por detrás de las pensiones.
El análisis elaborado por la AIReF también muestra que las bajas están muy concentradas en un reducido grupo de trabajadores: el 25% acumula el 55% de los episodios de incapacidad temporal, fenómeno que el organismo denomina “efecto reiteración”. Las bajas son más frecuentes en las grandes empresas que en las pequeñas, tienden a reducirse cuando el ciclo económico se deteriora y crecen en periodos en que se prolongan las listas de espera sanitarias, retrasando diagnósticos y tratamientos.
Salud mental y problemas musculoesqueléticos
Desde una perspectiva clínica, las patologías musculoesqueléticas y respiratorias siguen siendo las más comunes, aunque el mayor incremento se observa en las infecciones y, particularmente, en los trastornos mentales. En este último grupo, la duración media de los procesos ha pasado de 67 días en 2017 a 98,5 días en 2024, y el total de bajas por esta causa ha aumentado de 1,83 a 3,36 millones.
En términos generales, la incidencia ha escalado de 21,4 casos por cada 1.000 afiliados en 2017 a 33,9 en 2024, mientras que la duración media se ha elevado de 40 a 45,9 días. El informe también identifica un cambio generacional: los jóvenes han incrementado su representación en los casos, pasando del 24,6% en 2017 al 41,1% en 2024.
El análisis del reparto de costes muestra comportamientos variables según quién asuma el gasto. Cuando la Seguridad Social financia desde el día 16 de baja, la incidencia aumenta un 29% y la duración un 41%. En contraste, en el periodo financiado por las empresas, del día 4 al 15, la incidencia se incrementa un 78%, mientras que la duración disminuye un 16,5%. “Cuando implica gasto público lo que más aumenta es la duración; cuando no lo implica, lo que crece es la incidencia”, ha resumido Cristina Herrero, presidenta de la AIReF.
Qué es la incapacidad laboral temporal, cuánto tiempo dura y cuánto se cobra.
Cinco factores detrás del repunte
El organismo apunta cinco factores que explican esta evolución: la ausencia de supervisión y seguimiento de los procesos, las modificaciones normativas y en los convenios colectivos, el ciclo económico expansivo, la mayor presión sobre la atención primaria y el aumento de las listas de espera.
Además, según la AIReF, se suma la falta de coordinación entre quien asume el pago de la prestación —la Seguridad Social— y quienes conceden las bajas —los médicos de los servicios de salud autonómicos—, generando una posible desalineación en los incentivos de ambas partes.
El informe destaca que se trata de un problema de gobernanza debido a que la decisión clínica depende de 17 sistemas autonómicos mientras que el coste recae en un único financiador estatal.
Propuestas de reforma
Para abordar estas disfunciones, la AIReF propone avanzar hacia un sistema de información integrado e interoperable que conecte a todos los agentes involucrados, fortalecer las capacidades del INSS para mejorar el control y la prevención precoz, y respaldar con firmeza a la atención primaria.
Entre las medidas específicas, sugiere crear una unidad de seguimiento especializado dentro del INSS para el control y soporte técnico desde las fases iniciales, implementar alertas automáticas cuando una baja exceda el “tiempo óptimo” y establecer un control más riguroso para los trabajadores que inicien un segundo episodio de IT o posteriores en el mismo año. También propone un mecanismo para priorizar la intervención del INSS en determinados casos.
El organismo recuerda que, aunque el INSS puede actuar en cualquier momento, en la práctica suele intervenir a partir del día 366, perdiendo así la ventaja de una actuación temprana. Además, la AIReF resalta la influencia del marco normativo y de los convenios colectivos: el 50% de los sectoriales y el 65% de los convenios de empresa complementan el salario durante la baja, un factor que impacta en la evolución del gasto.
“Respetando el marco normativo vigente, existen muchas acciones posibles para mejorar la eficacia y eficiencia de la incapacidad temporal mediante un mayor seguimiento, un control más riguroso y una intervención más anticipada que la que se practica actualmente”, señaló Herrero en la rueda de prensa de presentación del informe, subrayando que cualquier avance en la gestión de esta prestación tendrá un efecto positivo tanto en las finanzas públicas como en la actividad empresarial.

