El ministro José Manuel Albares se abstuvo de confirmar si Zapatero recibió pagos vinculados al rescate de Plus Ultra durante la sesión de control en el Senado.
La portavoz del PP, Alicia García, acusó a Zapatero de actuar en Venezuela con el respaldo de empresarios bajo investigación y de obtener consultorías ocultas financiadas con fondos públicos.
García denunció un presunto entramado corrupto y cuestionó si embajadas y aeronaves oficiales estuvieron disponibles para Zapatero.
Se relacionó a Zapatero como nexo entre Caracas y el Gobierno español, sugiriendo una financiación irregular del PSOE ligada al chavismo.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, acudió a la sesión de control en el Senado respaldándose en la experiencia de los «ex altos cargos del Gobierno en política exterior», pero evitó aclarar la duda planteada por el PP: si José Luis Rodríguez Zapatero recibió dinero por el rescate de Plus Ultra.
Frente a él, la portavoz popular, Alicia García, articuló una serie de denuncias contra el expresidente socialista respecto a su involucramiento en Venezuela, durante el debate. Lo describió «actuando» en ese país con viajes no registrados oficialmente, conexiones a través de países del Caribe y uso de aviones del régimen chavista.
García sostuvo que Zapatero no actuaba de forma independiente sino con el respaldo logístico de la dictadura. Afirmó que lo hacía «con empresarios investigados por blanqueo de capitales y participación en organización criminal», y que, además, «obtenía consultorías encubiertas pagadas con fondos del rescate de Plus Ultra».
Según la dirigente del PP, el mecanismo era «bastante simple».
Primero, Zapatero «ejercía presión sobre el Gobierno»; luego, la empresa «entregaba dinero a un intermediario»; y finalmente, «el intermediario transfería los fondos a Zapatero».
Por su parte, el ministro se mostró «sorprendido» en sus dos intervenciones. «Tiene a la cabeza de Exteriores al responsable del Gobierno de España y no menciona nada sobre Ucrania, el proceso de transición en Venezuela, la crisis en Groenlandia, la represión en Irán… tal vez deberían traducirle las noticias a usted y al señor Feijóo para que comprendan algo».
«Expoliados» y «oprimidos»
En su intervención, la portavoz cuantificó el impacto en las finanzas públicas. Denunció que «53 millones de euros salen del bolsillo de los españoles, atraviesan el chavismo y vuelven al sanchismo».
Para los populares, eso «no es mediación, es corrupción», agregó, vinculando el rescate de Plus Ultra con las acciones del expresidente. También recordó la existencia de empresas pertenecientes a la familia de Zapatero relacionadas con empresarios de la aerolínea y con multinacionales chinas «en los mismos países donde él operaba».
Desde esa postura, García formuló una serie de preguntas directas a Albares. «¿Quién se lucró con el sufrimiento del pueblo venezolano?», inquirió, antes de señalar posibles beneficiarios: «¿Fue el autónomo Zapatero, el jubilado Ábalos, Sánchez, el Partido Socialista o todos ellos juntos?».
La senadora del PP afirmó que tanto los españoles «expoliados» como los venezolanos «oprimidos» merecen explicaciones claras.
Advirtió al ministro que «no existe una salida» en este asunto: o Zapatero actuaba bajo encargo del Gobierno siendo Albares «cómplice necesario», o actuó de forma independiente y Albares permitió «una diplomacia paralela con indicios de corrupción».
García intentó puntualizar esa presunta complicidad del Ministerio de Exteriores. Preguntó expresamente si «las embajadas y aeronaves oficiales» estuvieron «a disposición del señor Zapatero, sí o no«.
La portavoz popular acusó a Albares de conocer en detalle la actividad del expresidente en Venezuela. «Usted conocía sus desplazamientos, conocía sus manejos y los encubrió«, afirmó desde su escaño.
En clave interna, también subrayó el silencio del expresidente durante la última campaña electoral. «Hoy lo ocultan, desaparecido en campaña, ni un mitin en Aragón«, ironizó, presentando ese mutismo como una protección política otorgada por Pedro Sánchez.
¿Financiación irregular?
García comparó la situación de Albares con la que vivió Arancha González Laya en el conocido caso Delcy. Señaló que, «con el caso Plus Ultra, se le está aplicando el mismo trato que a la ministra González Laya», en referencia a las responsabilidades políticas asumidas por su antecesora derivadas de ese episodio en Barajas.
La senadora fue más allá y mencionó «información que apunta a vías de financiación irregular del Partido Socialista relacionadas con el petróleo del chavismo«.
Afirmó que se habrían establecido «desde una dictadura» a través de un «círculo vicioso de la corrupción»: recursos públicos para «dar apariencia legal a fondos de origen ilícito».
En este marco, describió a Zapatero como un intermediario al servicio de Caracas. Lo calificó de un «comisionista, recadero, defensor y blanqueador de una dictadura sangrienta», refiriéndose al régimen de Nicolás Maduro, justo en la fecha en la que se cumplió un mes de su detención por Estados Unidos.
Las acusaciones culminaron con una pregunta de alta carga política. «¿Es Zapatero el nexo corruptor que maneja los hilos del sanchismo?», preguntó, vinculando directamente la figura del expresidente con la actual dirección del PSOE y del Gobierno.
«Por eso usted guarda silencio», respondió García, dirigiéndose nuevamente a Albares, a quien advirtió que «quizás pronto tenga que declarar ante la Audiencia Nacional«, en referencia a las investigaciones judiciales abiertas sobre el rescate de Plus Ultra y las relaciones con el chavismo.

