Este servicio ya genera más recelo que el tren convencional, así como que el autobús y el coche / El 57,2% de la población señala a Adif como el «principal responsable» del accidente ferroviario en Adamuz

«Contamos con un sistema ferroviario altamente seguro, entre los más fiables a nivel mundial», afirmó Óscar Puente la semana pasada, indicando que se «reduce el riesgo al mínimo posible» —»aunque eso no implica que sea infalible», añadió—. No obstante, a pesar de la insistencia del ministro en defender la seguridad de este medio de transporte, el accidente en Adamuz (Córdoba) y los episodios en otros lugares del sistema ferroviario que han salido a la luz desde entonces han provocado que la sociedad española pierda confianza en el transporte más rápido por tierra: la alta velocidad.
Consultados durante la última semana, entre el 26 y el 30 de enero, el 39,3% de los entrevistados por Sigma Dos para EL MUNDO declara que el tren de alta velocidad es «poco» -24,4%- o «nada» -14,9%- seguro. Solo el 58,5% —que representa mayoría— otorga su confianza a este medio: el 39% lo considera «bastante seguro» y el 19,5% lo califica como «muy seguro». Un residual 2,2% no se pronuncia, indicando que no sabe o prefiere no responder.

Las inquietudes expresadas por cuatro de cada diez encuestados surgen luego de dos semanas en las que, tras la tragedia de Adamuz, se han sucedido diversas denuncias sobre el estado del transporte ferroviario. Los conductores, a través de su sindicato (Semaf), han alertado sobre un «deterioro progresivo» del servicio y demandan «la implantación urgente de medidas que garanticen la seguridad tanto de profesionales como de pasajeros». En las páginas de este periódico, una interventora señaló problemas en las vías y las vibraciones que también han reportado numerosos usuarios. Además, las reducciones en los límites de velocidad aplicadas en tramos de la red en estos días no han contribuido a disipar las dudas sobre la seguridad del servicio.
Así, resulta llamativo que un mayor porcentaje de españoles perciba la alta velocidad como insegura en comparación con el tren convencional. Si el 39,3% de encuestados desconfiaba del tren AVE, Avlo, Alvia, Iryo u Ouigo, un 35,6% manifiesta incertidumbre cuando utiliza el ferrocarril convencional. En cambio, un porcentaje superior —62,5%— confía «mucho» o «bastante» en los trenes lentos, frente al 58,5% que lo hace en la alta velocidad.
Cabe destacar, sin embargo, que la percepción sobre la seguridad del transporte ferroviario varía considerablemente según la orientación política de los ciudadanos. Entre votantes de izquierda, predomina la opinión de que la alta velocidad es «muy» o «bastante» segura —así lo sostienen el 71,8% de los electores del PSOE y el 85,7% de los de Sumar—, mientras que esta confianza baja al 45,3% entre simpatizantes del PP y al 34,4% entre seguidores de Vox. Por el contrario, el 65,3% de los votantes de Santiago Abascal y el 52,6% de quienes apoyan a Alberto Núñez Feijóo consideran que este servicio es «poco» o «nada» seguro, una opinión respaldada únicamente por el 25,1% de los electores de Pedro Sánchez y el 13,9% de los de Yolanda Díaz. En cuanto al tren convencional, solo entre los votantes de Vox predomina la desconfianza sobre su seguridad.
En cualquier caso, existen varios medios de transporte que generan mayor sensación de seguridad entre los españoles que el tren. El avión, que es considerado «muy» o «bastante» seguro por el 90,5% de los encuestados; el barco, en el que confía el 80,9%; e incluso el autobús y el coche, que el 84,4% y el 81,2% de los ciudadanos, respectivamente, emplean con escasa preocupación. Solo la moto (16,4%), la bicicleta (29,4%) y el patinete eléctrico (6,7%) son percibidos como «muy» o «bastante» seguros por un porcentaje menor que el tren.
Con estos datos como contexto, el 85,3% de los encuestados considera que la huelga convocada por los conductores para la segunda semana de febrero «está justificada». Solo el 10,3% opina lo contrario, cifra que asciende al 19,8% entre los votantes del PSOE y al 21,1% en Sumar, aunque en ambas agrupaciones sigue predominando el apoyo a la protesta.
ADIF, «RESPONSABLE»
En este panorama de incertidumbre sobre la seguridad del servicio, apenas el 11,8% de los españoles declara no saber o prefiere no responder a la consulta sobre quién considera el «principal responsable del accidente ferroviario» que, el pasado 18 de enero, causó la muerte de 46 personas en Adamuz. El resto de la población, según la encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO, ya atribuye la responsabilidad a alguna institución. En este sentido, la mayoría señala al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), organismo público dependiente del Ministerio de Transportes encargado de la gestión de las infraestructuras ferroviarias del país.

Para el 57,2% de los encuestados, Adif es el «principal responsable del accidente». Esta entidad pública tiene a su cargo «el desarrollo, gestión e innovación de la infraestructura ferroviaria», pues es la propietaria principal y, por ende, responsable de su administración y conservación. El 23 de enero se difundió el primer informe de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sobre el suceso de Adamuz, donde se establece como hipótesis principal que una rotura en la vía fue el origen del descarrilamiento.
Esto provoca que, en todos los grupos poblacionales, independientemente de la edad o la afinidad política, Adif sea señalado como el «principal responsable»: incluso el 37,4% de los votantes del PSOE y el 26,9% de los de Sumar comparten esta opinión —frente al 84,4% y el 73,9% en el caso del PP y Vox, respectivamente—. Detrás de Adif, el 15% de encuestados opta por la respuesta «todos» en relación al responsable del accidente, y el 4,3% señala el «factor humano». La empresa Iryo, propietaria del tren accidentado, y AVE (marca de Renfe) son mencionadas también por el 3% y el 2,2% de los ciudadanos, respectivamente.
Tanto el presidente de Adif, Pedro Marco, como Óscar Puente —ministro de Transportes y máxima autoridad responsable de esta entidad pública— han visto cuestionada su permanencia en el cargo. Puente descartó la posibilidad de dimitir, mientras Marco instó a esperar el resultado definitivo de la investigación.
Ficha técnica
Población de referencia y ámbito geográfico: Personas mayores de 18 años residentes en España con derecho a voto.
Técnica de recogida de información: Mediante el Panel Sigma Dos by Trust Survey. Metodología combinada telefónica (CATI) / en línea (CAWI) / redes sociales.
Tamaños muestrales: 1.819 entrevistas.
Selección de las unidades muestrales: En la entrevista telefónica, mediante selección aleatoria de hogares y aplicación de cuotas de sexo y edad para elegir la unidad final. En el panel se aplicó asignación proporcional según sexo y grupo etario. La distribución muestral fue proporcional por comunidad autónoma en ambos casos.
Margen de error: El error absoluto de muestreo se estima en ±2,3% para un nivel de confianza del 95,5%, considerando variables con dos categorías distribuidas equitativamente.
Fecha del trabajo de campo: Del 26 al 30 de enero de 2026.
Realización: SIGMA DOS SL. Calle Velázquez 50, 6ª Planta (28001-Madrid).
Dirección técnica: José Luis Rojo Gil / Ignacio Javier Clemente Sierro

