Moncloa declaró la realización de cursos contra el acoso sexual después del ‘caso Salazar’, pero no se hallan registros de contratos ni de profesores en las plataformas oficiales.
El Gobierno sostiene que las formaciones se llevaron a cabo presencialmente y en formato voluntario, aunque no proporciona información sobre el temario, la duración o la cantidad de participantes.
Los trabajadores consultados manifiestan no haber sido avisados ni haber asistido a dichas formaciones; únicamente se han colocado carteles morados para concienciar dentro del complejo.
El PSOE planea implementar ahora cursos obligatorios de sensibilización para sus militantes tras varios escándalos internos vinculados al acoso sexual.
El 8 de julio, tras destaparse el caso de Paco Salazar, Moncloa comunicó la realización de cursos sobre acoso sexual para todo su equipo. Siete meses más tarde, no figura ninguna licitación ni contrato menor en el portal de Transparencia ni en el de Contratación.
Fuentes del Ejecutivo afirman que las formaciones ya se han llevado a cabo en formato «presencial» y con «asistencia voluntaria», algo que difiere de lo anunciado inicialmente: se esperaba que la capacitación fuera para «todos» los trabajadores de Moncloa.
El Ministerio de Presidencia no ha podido proporcionar a EL ESPAÑOL información específica sobre esta actividad, como el temario utilizado, la duración de las sesiones, el número de asistentes o los instructores.
De fuentes oficiales sólo se ha indicado que los docentes fueron «personas especializadas» y «capacitados», contratados por el Ministerio de Presidencia. No obstante, no consta ningún contrato menor en la cartera dirigida por Félix Bolaños relacionado con este tema.
Al solicitar más información, Presidencia deriva a Moncloa y al Ministerio de Igualdad, pero en el departamento liderado por Ana Redondo remiten nuevamente al de Bolaños. Ninguno de estos organismos ofrece datos o explicaciones.
Diversos trabajadores del complejo consultados por EL ESPAÑOL reconocen no haber recibido información ni constatar que los cursos se hayan impartido.
En las últimas semanas, se han colocado en Moncloa carteles morados destinados a sensibilizar sobre conductas sexistas.
En los pasillos del complejo donde Paco Salazar supuestamente acosaba a trabajadoras con piropos, simulaciones sexuales y bajándose la bragueta, ahora se promueve la denuncia del acoso sexual.
Estos cursos inexistentes son los que fuentes socialistas aseguran que inspirarán las formaciones obligatorias que el partido acaba de anunciar para sus altos cargos y trabajadores.
El miércoles, tras una reunión de la secretaria de Igualdad del PSOE, Pilar Bernabé, con responsables de igualdad en diversas federaciones, se comunicó el lanzamiento de esta capacitación.
El ‘MeToo’ socialista
El modelo aún está en proceso de desarrollo. Hay varias compañías que ofrecen cursos contra el acoso sexual para empresas y Administraciones, disponibles en modalidad telemática y con una duración máxima de 10 horas.
Normalmente, estos cursos incluyen varias unidades que abordan las repercusiones para las víctimas, cómo proceder a denunciar, la sensibilización y la creación de protocolos de actuación.
Si se concreta la iniciativa desde Ferraz, el PSOE sería el primer partido en impartir cursos de sensibilización contra el acoso sexual.
Dicha acción llega tras el estallido del caso Salazar, quien fue secretario de la Ejecutiva del PSOE y estuvo a punto de ser nombrado secretario de Organización adjunto, cargo para el que finalmente no fue designado debido al escándalo.
No fue el único dirigente afectado por este #MeToo socialista. También debió renunciar el senador Javier Izquierdo, que ejercía la secretaría de Estrategia y Acción Electoral en la Ejecutiva.
Se sumaron a estos nombres los del entonces presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, y el líder del PSOE en Torremolinos, Antonio Navarro, en medio de críticas internas que acusaban al partido de encubrir las situaciones.
En el PSOE reconocen que quizás existieron fallos en la prevención de conductas machistas. Por ello, Pilar Bernabé anunció también «la revisión y mejora del órgano antiacoso», pasos que se refuerzan «con el apoyo de un gabinete jurídico especializado».
