Mbappé anota penalti en el minuto 100 y asegura la victoria del Real Madrid ante el Rayo en el Bernabéu

Mbappé celebra su gol contra el Rayo Mbappé transformó con éxito un penalti generado por Brahim, rescatando al equipo en otra tarde marcada por la frustración en las gradas.

Salvación in extremis. El Real Madrid consiguió la victoria este domingo frente al Rayo Vallecano con un gol que llegó en el minuto 100. Fue desde los once metros, cometido por Brahim y convertido por Mbappé. Antes, se vivieron momentos de gran tensión y muchas críticas hacia un conjunto que no termina de funcionar. [Narración y estadísticas: Real Madrid 2-1 Rayo Vallecano]

Vinicius adelantó a los blancos en la primera mitad, cambiando los abucheos por aplausos gracias a su actuación. Sin embargo, los dirigidos por Arbeloa volvieron a evidenciar su falta de fútbol y la inseguridad defensiva que persiste durante toda la temporada. Las bajas por lesión, hoy de Bellingham y Asencio, tampoco contribuyen a mejorar la situación.

De este modo, el Rayo igualó en la segunda parte con un tanto de De Frutos. El Madrid buscó la remontada con desesperación, especialmente cuando el rival se quedó con diez jugadores tras una roja directa -y justa- a Ciss. El equipo blanco chocó contra dos palos y fue el penalti, en los instantes finales, el que salvó el resultado.

Después del fracaso en la Champions, en el vestuario ya se esperaba un recibimiento parecido al vivido ante el Levante. Aunque la hostilidad no fue tan extrema, los pitos volvieron a escucharse este domingo. Y con razón. Muchos seguidores en el Bernabéu mantienen la desconfianza y están impacientes.

Los más señalados fueron, una vez más, los habituales. Vinicius fue el principal objetivo. Sin embargo, el pico de ruido se produjo justo antes del saque inicial. Arbeloa, que aún evita los abucheos, apostó por una alineación que apenas admite uno o dos cambios cada partido. La sorpresa fue la inclusión de Camavinga en el lateral, en lugar de Carreras.

El momento de la lesión de Jude Bellingham contra el Rayo Vallecano

El momento de la lesión de Jude Bellingham contra el Rayo Vallecano EFE

El Madrid tuvo dificultades para generar ocasiones peligrosas en los primeros minutos, lo cual acrecentó la inquietud en las gradas. Como si fuera poco, se produjo la lesión de Bellingham. El inglés apenas pudo estar diez minutos en el césped, pues sufrió una molestia en el tendón posterior de su muslo izquierdo que le obligó a abandonar el campo. Entró en su lugar Brahim.

La incorporación del marroquí aportó la energía que faltaba desde el inicio al equipo local. Fue en sus pies donde comenzó la jugada que cambió el ritmo. Brahim inició el ataque y le pasó el balón a Vinicius en tres cuartos de campo. El brasileño desplegó su habilidad: conducción hacia adentro, finta y finalmente un disparo potente.

Rodeado por tres adversarios, pero con precisión, Vinicius encontró el espacio necesario para anotar el 1-0. Un rayo de esperanza para el equipo. Celebró el gol levantando los brazos y besándose el escudo, esperando que cesaran los silbidos durante la tarde. Marcó en 16 minutos y con un toque de genialidad.

El tanto aportó serenidad al Madrid. Vinicius tuvo otra oportunidad poco después para ampliar el marcador. Sin embargo, la afición del Bernabéu ya no se conforma con momentos puntuales de brillantez. Piden entrega constante, como la mostrada por Fede Valverde. Tras un rebote a favor del Rayo, el uruguayo recorrió al menos 50 metros para recuperar el balón, evidenciando su compromiso.

La acción de Vinicius previa al gol contra el Rayo Vallecano

La acción de Vinicius previa al gol contra el Rayo Vallecano EFE

Algunos jugadores, en cambio, no mantuvieron ese nivel. El equipo relajó su presión en los minutos finales de la primera parte, y en ocasiones arriesgó más de lo debido. La comodidad llevó a la conformidad, otra vez. El público no estaba dispuesto a perdonar eso.

Los abucheos se reanudaron mientras se dirigían a los vestuarios. A pesar de la ventaja, y que el Rayo no generó oportunidades reales, la afición del Real Madrid exige ver un equipo compacto. Los silbidos respondían a la escasez de fútbol y a la confusión reflejada en los rostros de los jugadores.

Al regreso del descanso, Arbeloa volvió a hacer cambios obligados. Asencio, que llega muy justo físicamente tras un mes complicado, fue reemplazado por Ceballos, mientras que Tchouaméni retrocedió para ocupar la posición de central. La atmósfera se hizo aún más tensa y estaba por llegar el punto álgido.

Sucedió en el minuto 49. La pasividad defensiva del Real Madrid quedó expuesta. No es raro, considerando que tres de sus cuatro defensas habituales son mediocampistas. Así, el exmadridista De Frutos penetró en el área blanca con relativa facilidad, superando la débil marca de Tchouaméni, para anotar el empate 1-1.

Los jugadores del Rayo Vallecano celebran el 1-1 contra el Real Madrid

Los jugadores del Rayo Vallecano celebran el 1-1 contra el Real Madrid EFE

La indignación en el Bernabéu aumentó con el gol del rival, que olió la oportunidad. Los rayistas se precipitaron tras su tanto y recibieron dos tarjetas amarillas, además de rozar un penalti, en apenas cuatro minutos, entre el 53′ y el 57′. Los jugadores amonestados fueron Gumbau —quien fue sustituido después— y Chavarría.

La grada de animación pidió que «échale huevos». Sin embargo, poco lograba reactivar a este conjunto. Arbeloa buscó acelerar con el ingreso de Gonzalo en sustitución de Mastantuono, un jugador que, al igual que Huijsen (fichaje del pasado verano), viene siendo silbado cada vez más.

El portero de siempre, Courtois, evitó que la situación empeorara. Salvó un mano a mano ante Ratiu, una intervención milagrosa. Minutos después, en el área rival, bloqueó un disparo de Mbappé que se estrelló contra el larguero. El francés, sin portero enfrente, no pudo marcar tras una contra en la que Batalla, arquero del Rayo, salió muy mal y dejó su zona vulnerable.

El Madrid se veía superado en todos los aspectos y el reloj seguía avanzando. Arbeloa realizó sus dos últimos cambios en el último cuarto de hora: introdujo a Huijsen y Güler en lugar de Alaba y Rodrygo.

El mano a mano que Courtois paró a Ratiu

El mano a mano que Courtois paró a Ratiu EFE

El Rayo se quedó con diez minutos antes del final, una noticia positiva para el Madrid, aunque llegó tras un momento de gran peligro. Ceballos recibió una entrada muy dura de Pathé Ciss, que pudo haberle causado una grave lesión en el tobillo. La expulsión directa para Ciss fue justa, y la gran suerte fue ver al utrerano levantarse y continuar en el campo.

Con un jugador menos y con la dinámica del partido, el Madrid intensificó su presión para buscar el 2-1. Camavinga estrelló un cabezazo en el palo, aumentando la tensión. El Bernabéu también sumó su apoyo, parando momentáneamente los abucheos para alentar a su equipo hacia la victoria.

El prolongado añadido de nueve minutos fue la última esperanza para el segundo clasificado de La Liga. Aunque parecía poco probable que llegara el gol, en los últimos segundos Brahim forzó un penalti de gran valor. Mbappé asumió la responsabilidad, marcó y Arbeloa respiró aliviado. El Barça continúa a un punto en la Liga.

Scroll al inicio