El exministro y antiguo secretario de Organización del PSOE ha manifestado que toma esta determinación para preservar sus compromisos familiares y afrontar su defensa personal.

El exdirigente socialista y antiguo ministro de Transportes, José Luis Ábalos, actualmente en prisión por su supuesta implicación en el caso Koldo, ha declarado este jueves que no le queda otra opción que retirarse y acogerse a la jubilación al verse «privado» de toda renta y protección social.
«¡Objetivo cumplido!», afirmó mediante un mensaje en X, con el que responde a los «grandes intérpretes y a la gran expectación generada» tras su renuncia al acta de diputado por Valencia.
Se cuestionó qué sentido tiene ser diputado cuando, según sus palabras, ha agotado todas las vías a su alcance y se encuentra «desposeído de todos sus derechos y deberes, y privado de toda función».
Además, añadió que, al carecer de ingresos —había sido suspendido de todos sus derechos y obligaciones por la Cámara Baja—, para cumplir con sus compromisos familiares y hacer frente a su defensa no ha tenido más alternativa que abandonar su escaño y optar por la jubilación.
Su abogado, Marino Turiel, afirmó en una entrevista en Catalunya Radio que la decisión de su cliente de renunciar al acta no responde a ningún pacto o acuerdo con el PSOE.
«Ninguno en absoluto», manifestó, y lamentó la falta de «cobertura» o «apoyo» por parte del partido al que pertenecía, describiendo en cambio una situación de «rechazo y exclusión».
Indemnización del Congreso
Al ser consultado sobre si Ábalos, de 66 años, tiene derecho a una indemnización por parte del Congreso, asunto que desde el miércoles examinan los servicios jurídicos de la Cámara, se mostró categórico al opinar que sí, y que por su edad también corresponde la jubilación.
Además, aclaró que el exdiputado nunca pretendió que los procesos abiertos en su contra se retrasaran por mantener su aforamiento, sino que su intención era que se resolviera cuanto antes. No obstante, señaló que los resultados han sido «totalmente» contrarios.
Respecto al estado anímico del exsecretario de Organización del PSOE, explicó que se encuentra «bastante afectado» y desanimado, pero con una gran disposición para seguir luchando.

