La aerolínea incluyó a Análisis Relevante SL entre los proveedores a quienes debía abonar con los 53 millones facilitados por la Sepi.

La empresa de Julio Martínez, quien abonaba al ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, ya prestaba servicios a la aerolínea de capital venezolano Plus Ultra antes de su rescate desde el Estado y comenzó a recibir pagos gracias a esos fondos.
Esto queda demostrado en el contrato de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) para el rescate de Plus Ultra, firmado ante notario el 12 de marzo de 2021 y al que tuvo acceso EL MUNDO.
En dicho documento, el representante de Plus Ultra y actualmente imputado Julio Miguel Martínez Sola informó a Sepi que entre las facturas que debía cubrir con el rescate se encontraba al menos una emitida por Análisis Relevante, Sociedad Limitada. Esta sociedad fue creada un año antes, en febrero de 2020, por Julio Martínez Martínez, asociado y cliente de Zapatero, a quien pagaba por sus servicios de «consultoría».
Dentro del contrato del rescate, valorado en 53 millones de euros, Plus Ultra detalló -ver documento adjunto- las facturas que debía afrontar con la inyección pública. La mayoría correspondía a su operativa aérea, pero también incluía proveedores no previstos como Análisis Relevante. En ese momento inicial le debía 36.000 euros y, según pudo constatar este diario, le abonó cerca de medio millón en los años siguientes, principalmente por mediación en Venezuela.
Entre los servicios ofrecidos por Análisis Relevante está la intermediación ante las autoridades del Gobierno presidido por Nicolás Maduro para resolver cuestiones aduaneras, problemas en el envío de materiales para los aviones de la compañía o la búsqueda de nuevas oportunidades comerciales. Todos estos pagos fueron posibles gracias a los préstamos estatales, dado que la aerolínea habría quebrado sin dicho respaldo público.
Análisis Relevante es una sociedad sin empleados que facturó aproximadamente 200.000 euros anuales en los últimos ejercicios, de los cuales un 80% se destinó a «otros gastos de explotación» conforme a sus cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil. Esta tipología contable en una empresa sin personal suele indicar un elevado nivel de subcontratación o abonos a terceros, y en algunos casos puede corresponder a una sociedad pantalla o instrumental.
Estos pagos de Plus Ultra a quienes a su vez remuneraban a Zapatero se suman a otros destinos inesperados del dinero público ya informados por este diario. Entre ellos, devoluciones de préstamos a sociedades radicadas en Suiza o Gibraltar que, según la Fiscalía Anticorrupción, estarían vinculadas a presunto blanqueo de capitales de altos cargos chavistas venezolanos. También se incluye un pago de 6,1 millones a PDVSA, la petrolera estatal caribeña. Plus Ultra es una aerolínea española de capital venezolano que, durante la etapa del rescate, tenía como principal accionista a Rodolfo Reyes.

Como ha revelado en exclusiva este diario, al menos desde antes del rescate público, Julio Martínez efectuó pagos regulares al ex presidente del Gobierno a través de la citada sociedad Análisis Relevante. Zapatero confirmó a EL MUNDO dichas operaciones y explicó que corresponden a la prestación de «consultorías globales».
Subraya que cumplen con la legalidad y añade que declaró todos los importes ante Hacienda, aunque no proporcionó detalles sobre las cantidades ni el contenido específico de sus «servicios profesionales remunerados».
«Todos mis ingresos están declarados en el IRPF como autónomo», destaca, al tiempo que resalta que su actividad profesional actual consiste en «conferencias, seminarios, mesas redondas, consultoría, publicaciones de libros y artículos». Todo ello, según Zapatero, es «resultado de un trabajo intenso que incluye más de cien viajes a más de 90 países participando en diversos foros».
Estas operaciones ya están en poder del Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid, que investiga bajo secreto el denominado caso Plus Ultra, y que ordenó en diciembre pasado la detención de los principales responsables de la empresa: el presidente Julio Martínez Sola y su colaborador cercano, Roberto Roselli. Junto a ellos fue arrestado Julio Martínez Martínez; a todos se les atribuye posible participación en un delito de blanqueo.
La compañía aérea y los principales imputados niegan haber blanqueado fondos de origen ilícito, aunque Anticorrupción les vincula con operaciones crediticias suscritas con un polémico financiero neerlandés, Simon Leendert Verhoeven, a quien se atribuyen negocios ilegales en Venezuela.

Plus Ultra sostiene que recurrió a este prestamista mientras gestionaba la solicitud de rescate ante el Gobierno español debido a la falta de liquidez para operar. De ese modo, suscribió préstamos con un interés del 9% y una comisión del 2% para las sociedades del propio Verhoeven. La mayor parte de estos préstamos, que sumaron 1,3 millones, fueron cancelados con los fondos del rescate.
En el marco de la investigación judicial, la Policía intervino entre 300.000 y 400.000 euros en efectivo que Julio Martínez Martínez ocultaba en su domicilio. El asesor de Plus Ultra afirmó que los fondos no declarados provenían de la venta de un inmueble y de transacciones familiares.
Por su parte, la secretaria de Justicia del PP, Cuca Gamarra, solicitó ayer al ex presidente del Gobierno que esclarezca todas sus acciones: «Zapatero debe aclarar todo. Quiera o no, se va a saber».

