Riesgos asociados al uso del pago móvil contactless: posibles amenazas a la seguridad de tu dinero

El precio oculto de pagar con el móvil: descubren que tu dinero podría estar en peligro si utilizas el "contactless"

El uso de la tarjeta para pagar está cada vez más cerca de convertirse en el método predominante en el país, desplazando progresivamente al efectivo. La rapidez y la facilidad de uso, al no tener que esperar cambios ni manipular billetes, son sus grandes ventajas.

En los últimos años, esta forma de pago ha avanzado aún más para volverse más eficiente, gracias a que la tecnología NFC permite pagar sin insertar la tarjeta en el datáfono, simplemente acercándola. Esto, a su vez, ha habilitado que los dispositivos inteligentes funcionen también como medios de pago.

Este sistema se denomina pagos sin contacto o contactless, y aunque es el método más cómodo actualmente, y las empresas persiguen facilitar aún más estas operaciones, un estudio de la Universidad de Surrey y la Universidad de Birmingham (Reino Unido) ha detectado que se genera un riesgo importante para la seguridad durante la transacción.

Dicha investigación identificó vulnerabilidades que permitieron llevar a cabo transacciones no autorizadas de alto importe. Nuevas funciones —como autorizar pagos sin cobertura, omitir el desbloqueo del teléfono o distintos criterios para el uso del PIN en pagos elevados— si bien mejoran la experiencia de uso, también provocan serias y preocupantes vulnerabilidades.

«El estudio pone de manifiesto que la rapidez para implementar nuevas funcionalidades que mejoren la experiencia o permitan nuevos usos, a veces compromete la seguridad,» aclara Boureanu.

Los expertos demostraron métodos para engañar a los terminales y hacer que aceptaran una tarjeta de crédito cuando debería haberse aprobado solo un teléfono, o para procesar pagos que superaban el límite sin contacto sin requerir PIN o biometría. En una ocasión, se logró que un terminal aceptara un pago fraudulento de 25.000 libras, según la Universidad de Surrey.

«Aunque el sector ha adoptado mejoras significativas, es imprescindible una mayor coordinación entre proveedores para impedir que la comodidad abra puertas al fraude,» explica Ioana Boureanu, directora del Centro de Ciberseguridad de Surrey.

Los investigadores indicaron que informaron de sus resultados a varias partes involucradas en 2024 y colaboraron en el desarrollo de soluciones. «Los problemas detectados no se derivan de errores empresariales«, precisa Tom Chothia, otro miembro del equipo, «sino que un sistema tan complejo como EMV [Europay, Mastercard y Visa] puede presentar fallos ocultos cuando se agregan funciones de forma independiente.»

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