El jefe de la OTAN, Mark Rutte, está siendo criticado. ¿Su respuesta a quienes creen que la UE puede sostenerse militarmente sin Estados Unidos? “Sigan soñando, no es posible”, replica sin dudar. Pero cuando se quita las gafas, ¿quién es en realidad?
Las reacciones negativas no afectan a Mark Rutte, líder de la OTAN. ¿La razón? Es el único europeo que habla en el idioma del presidente estadounidense Donald Trump.
Conozca a “Mark Teflón”. Se mantuvo como primer ministro de Países Bajos por más tiempo porque nada parece afectarle.
Durante su mandato, pasó de desplazarse en bicicleta por La Haya a viajar constantemente al otro lado del Atlántico para apagar los incendios en la OTAN.
También está el pianista. Rutte abandonó su aspiración de ser músico, alegando que no era “lo suficientemente bueno”.
No obstante, dominó otra habilidad: la de lograr consensos.
Con las tensiones derivadas del conflicto de Groenlandia poniendo a prueba la alianza, trabaja sin descanso para mantener la armonía entre 32 países, mientras Washington intenta cambiar la partitura.
Bruselas lo apoda “el Holandés Errante”. No por leyendas, sino porque sus frecuentes vuelos a la Casa Blanca lo convierten en uno de los mayores acumuladores de millas aéreas.
Finalmente, está el “Buen Policía”, que complementa al “Mal Policía” de Trump. Este hombre, que en su momento lideró a los “Cuatro Frugales” europeos negándose a gastar un solo euro extra, ahora impulsa a Europa a destinar el 5% de su PIB a seguridad.
Y está también el tema paternal. En una ocasión bromeó que Trump es el “papá” de la geopolítica. Según los mensajes filtrados donde Rutte lo elogia, parece que Mark se esfuerza por ser el hijo preferido.
Sin embargo, siendo el favorito de Trump, la tarea de Rutte no es sencilla. Nuestro conocido Elon Musk podría ofrecer una perspectiva sobre esto.
Vea el video en el reproductor arriba para conocer toda la historia.

