Crecimiento acelerado de los bosques europeos: ubicaciones clave

Europe in Motion

Los bosques de Portugal crecen más rápido que los de cualquier otro país, pero este auge implica un coste ambiental significativo. ¿Cómo intenta el país revertir esta situación?

Los bosques de la UE presentan un ligero aumento, con un incremento anual del 0,1%, según Eurostat.

Al considerar tanto la expansión como las pérdidas forestales, causadas por la tala o eventos naturales como incendios, sequías y plagas, Irlanda lidera con un crecimiento neto del 1,2% anual, muy por encima de la media europea.

Le siguen Estonia (+0,33%), Bulgaria (+0,26%) y Francia (+0,25%). Solo unos pocos países mostraron ligeras caídas — entre -0,06% y -0,01% — concretamente Dinamarca, Países Bajos, Eslovenia, Suecia y Polonia.

¿Cuál es la controversia tras el crecimiento forestal de Portugal?

A pesar de las pérdidas forestales, la tasa de crecimiento de Portugal no tiene comparación en Europa.

En solo un año, su superficie boscosa aumentó notablemente un 11%, según Eurostat, pero ¿qué factores explican este fenómeno?

El auge se debe a años de reforestación, a la juventud relativa de sus bosques y, en particular, al uso extensivo del eucalipto.

Este árbol, originario de Oceanía, crece a un ritmo excepcional y ha posicionado a Portugal como uno de los principales productores de papel en Europa, aunque también trae consigo importantes riesgos medioambientales.

Las hojas, cargadas de aceites altamente inflamables, incrementan de manera significativa el peligro de incendios forestales. Además, el eucalipto consume grandes cantidades de agua, lo que conduce al agotamiento del suelo.

Fire burns through an eucalyptus forest on the outskirts of Sever do Vouga on 18 September 2024 Incendio arrasa un bosque de eucaliptos en las afueras de Sever do Vouga el 18 de septiembre de 2024 AP Photo/Bruno Fonseca

¿Cómo busca Portugal transformar sus espacios verdes de manera definitiva?

Solo en 2025, el país perdió 263,000 hectáreas por incendios, la mayor proporción respecto a su tamaño dentro de la UE, equivalente a aproximadamente ocho veces la superficie de Malta, según Copernicus.

Actualmente, Portugal intenta revertir esta situación mejorando la cartografía forestal y, fundamentalmente, promoviendo la plantación de especies autóctonas como la encina y el alcornoque.

En noviembre, el instituto de conservación de la naturaleza ICNF distribuyó más de 100,000 árboles y arbustos en todo el país, incluyendo pinos marítimos, fresnos y romero.

Los parques urbanos y regionales también pueden participar presentando sus solicitudes al proyecto Floresta Comum.

Además, la UE y organismos nacionales portugueses como la Fundación para la Ciencia y la Tecnología destinan cientos de miles de euros en programas orientados a proteger y regenerar los encinares.

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