José Luis Ábalos abandona su cargo como diputado tras perder el recurso contra su prisión preventiva en relación con presunta corrupción en el caso Koldo.
La dimisión de Ábalos posibilita al PSOE recuperar un voto vital en el Congreso, facilitando la aprobación de leyes gracias a la abstención de Junts.
El Partido Popular sospecha la existencia de un posible acuerdo entre Ábalos y Pedro Sánchez, cuestionando las razones que motivan la renuncia.
Ana María González Herdaro, alcaldesa de Llaurí, asumirá el escaño vacante por Ábalos en el Congreso.
José Luis Ábalos ha renunciado a su acta de diputado después de que su recurso para evitar la prisión preventiva fuera desestimado. Esta acción devuelve un escaño al PSOE en un momento decisivo para la estabilidad parlamentaria del Gobierno.
La determinación se produce tras la confirmación del Tribunal Supremo de mantener la prisión preventiva a mediados de enero.
El exministro de Transportes permanece detenido desde finales de noviembre en el marco del caso Koldo, donde se le investiga por corrupción relacionada con contratos de mascarillas durante la pandemia.
De este modo, la renuncia de Ábalos –quien al ser encarcelado perdió sus derechos como diputado, incluyendo la asignación económica–, no impedirá el inicio del primer juicio.
El Tribunal Supremo seguirá encargándose del proceso de las mascarillas, para el que ya está prevista la apertura de juicio oral. Los casos restantes serán, probablemente, transferidos a la Audiencia Nacional.
No obstante, el aspecto clave de este movimiento es político: la decisión tomada por quien fuera la mano derecha de Pedro Sánchez en el Gobierno y en el PSOE ofrece un respiro parlamentario a un Ejecutivo en situación delicada.
Con su dimisión, el bloque sanchista reincorpora un voto que había perdido tras el encarcelamiento de Ábalos.
Disminuye la presión de Junts
Con ello, ahora al PSOE le puede bastar con la abstención de los siete diputados de Junts para sacar adelante sus propuestas legislativas.
El partido de Carles Puigdemont afirma haber roto formalmente su apoyo al Gobierno desde noviembre y ha señalado públicamente que «todo lo que no responda a los intereses de Cataluña» está fuera de su consideración.
A partir de este momento, la aritmética parlamentaria resulta más conveniente para el Ejecutivo.
«En las votaciones decisivas basta de nuevo con la abstención de Junts para aprobar leyes», indica una fuente cercana al Congreso. Esto supone menos posibilidades de bloqueo para los independentistas y una menor presión para Sánchez en la Cámara Baja.
Por ello, el Partido Popular sospecha de un acuerdo subyacente. «Porque la dimisión de Ábalos implica dejar sin escaño a quien jamás debió poseerlo y que Sánchez recupere un voto perdido con la encarcelación de uno de los suyos«, sostiene la formación de Alberto Núñez Feijóo.
Los populares cuestionan el momento elegido para la renuncia. «El ex número dos del PSOE comenzó la Legislatura en el Congreso y la terminará en una prisión», señala el PP.
«¿A cambio de qué?»
«Ábalos devuelve ahora el favor a Sánchez entregando el acta al partido que ambos lideraron», añaden fuentes oficiales de Génova. «Sería importante saber a cambio de qué o de cuánto. Porque con Pedro Sánchez nada es gratuito».
La oposición resalta que fue el propio presidente del Gobierno quien otorgó aforamiento y salario a Ábalos, según el PP, a pesar de conocer «perfectamente sus corruptelas». El exministro disfrutó de inmunidad parlamentaria durante varios años mientras acumulaba supuestas irregularidades que ahora investiga la Justicia.
«Sánchez pretende reducir su precariedad parlamentaria recuperando el escaño de su diputado encarcelado», sostiene el PP. Los populares confían en la Justicia y advierten que, en todo caso, el proceso judicial continuará con independencia de la renuncia al escaño.
«En cualquiera de las instancias deberá rendir cuentas por sus actos», asegura el PP sobre Ábalos. La formación expresa una confianza plena en el sistema judicial español «en todos los jueces y en todos los tribunales».
Por ahora, la renuncia de Ábalos es un hecho consumado. El Congreso registró inmediatamente, en una sesión telemática de la Mesa, la baja del exministro y será Ana María González Herdaro, alcaldesa de Llaurí en Valencia, quien ocupe el escaño.
González, que fue condenada anteriormente por conducir bajo la influencia del alcohol, sustituye así a una de las figuras más influyentes del sanchismo hasta que el escándalo de corrupción estalló en febrero de 2024. Representa un alivio legislativo para el PSOE en una Legislatura crítica donde cada voto resulta decisivo.

